Presupuesto 2027: el campo proyecta exportaciones por US$50.000 millones
El Presupuesto 2027 tendrá como uno de sus ejes el crecimiento de las exportaciones, con el campo como uno de los principales motores y una proyección que apunta a superar los US$100.000 millones en ventas al exterior.
Como se viene previendo desde hace un par de meses, el “campo” aportará este año alrededor de 50.000 millones de dólares en exportaciones, gracias a la cosecha récord que superaría los 165 millones de toneladas de granos y al crecimiento que alcanzará la carne vacuna, aunque no en volumen, sino en precio.
Además de los granos, se contabilizan mejoras en lácteos, pesca, madera, porcinos, maní, etc., y otros rubros que recobran sus ventas al exterior, como el sector avícola que, recientemente, también recuperó su mercado de Japón para pollos y huevos.
Este monto rondaría el 50% del total de las exportaciones locales 2026, completadas, además, con energía, combustibles, minería e industrias del conocimiento, cada una de las cuales aportaría un piso de U$S 10.000 millones de ventas al exterior. Con todo esto, se redondea el emblemático número de US$100.000 millones que se viene manejando desde mediados de año, con el que se quebraría un umbral virtual, muy simbólico para el país.
Por supuesto que el Gobierno monitorea de cerca la evolución interna e internacional, pues, si bien se dio un avance importante en los volúmenes de producción de todos los rubros, también se le suma un porcentaje destacado a los aumentos de precios que se registraron a causa de los conflictos bélicos, tanto por Rusia-Ucrania como por Irán-Israel/EE.UU.
En ese contexto, AmCham Argentina, la centenaria Cámara de Comercio de Estados Unidos, llevó adelante una nueva edición de su Agribusiness Forum, en Puerto Madero, con la consigna: “Competitividad para potenciar el desarrollo federal”.
Por supuesto que el mensaje y la alineación quedaron claros, igual que la unanimidad en el planteo de los empresarios estadounidenses o locales, aunque lo más directo, reiterado y para nada novedoso fue “el planteo de las normas para poder innovar, la propiedad intelectual y los nuevos marcos regulatorios”, algo que EE.UU. planteó desde el primer momento.
“Debemos trabajar sobre los desafíos que aún tenemos por delante como la adhesión a UPOV-91 (semillas) y, por ende, la llegada de nuevas tecnologías innovadoras, licitaciones ferroviarias y viales que minimicen el costo de la logística, y un sistema tributario simplificado y eficiente, con la eliminación progresiva de las retenciones a la exportación”, completó el mensaje del CEO de AmCham, Alejandro Díaz.
Ya antes, como vocero de las empresas asociadas a la entidad, Díaz había mencionado a “la producción local y la inversión en el marco de la competencia global; el liderazgo legislativo para la productividad; y la agenda de desarrollo para el país”, entre las cuestiones centrales, temas que, en general, también son reclamados por muchas de las empresas locales.
Empresas hiperactivas
Por supuesto que, entre tanto hombre de negocios y empresas líderes, los datos e inquietudes estuvieron a la orden del día, tanto en los corrillos como en las disertaciones.
En el primer caso, la presentación del nuevo CEO de La Serenísima, Gonzalo Gebara (ex Walmart Chile), indicó el fin de la fusión de la mega láctea de casi 100 años, con la francesa Danone y la cordobesa Arcor, que se oficializó ante la CNV a principios de agosto como La Serenísima Unida S.A.; mientras que un grupito cercano festejaba el fin del saneamiento de Friar, el frigorífico de Vicentín, que ahora recuperaría su nivel de actividad anterior, sobre el centro y norte del país.
En otro sector, se comentaba el “blanqueo” que ahora estaría haciendo Brasil acerca de su verdadero stock ganadero. Es que, aprovechando los muy altos niveles de exportación que tuvo, ahora “bajarían” su stock, que llegó a figurar con casi 220 millones de cabezas y ahora, a alrededor de 180 millones, cifra que justificaría el “apriete” que está sufriendo. De todos modos, igual más que triplica al rodeo argentino.
También, entre los hombres de empresa, siguieron los ecos de la mega inversión de US$2.500 millones que comenzó la nueva Profertil (Adeco + ACA-Asociación de Cooperativas Argentinas) en Bahía Blanca, que no solo abastecerá el total de urea que necesita la Argentina (actualmente provee alrededor de un tercio), sino que permitirá la exportación del estratégico fertilizante nitrogenado. Simultáneamente, decían, “independizará” al país de los vaivenes bélicos internacionales, como los actuales en el Hemisferio Norte.
Mucho más de cabotaje, mientras tanto, resultó la charla entre funcionarios de provincias y algún representante de AFOA, la entidad que nuclea a los cada vez más activos forestadores, que vuelven a alertar por el desaprovechamiento de la Hidrovía. “Argentina cuenta con uno de los sistemas fluviales más extensos y estratégicos del continente y, sin embargo, para gran parte de la producción del Nordeste argentino el camión continúa resultando la única alternativa viable para mover sus cargas”, se quejaban, mientras para ilustrar señalaban que mover un contenedor desde Eldorado (Misiones) hasta subirlo a un buque oceánico en Buenos Aires demanda hoy alrededor de US$3.600 por vía terrestre, mientras que a través del modo fluvial ese valor podría reducirse a US$2.500; mientras una tonelada transportada en camión desde Clorinda a Rosario costaría unos US$100, y cruzando el río, desde Asunción, el flete fluvial abona apenas U$D 25.
Decían que por el Paraná se calcula que puede haber una reducción integral de costos logísticos para el NEA de unos U$D 355 millones anuales, cifra que equivale al 31% del total exportado por la región en 2025.
Sin embargo, aclaraban, no solo se necesitan puertos e infraestructura. Es “imprescindible” derogar un decreto-ley de 1944, aunque el intento del año pasado, a partir del DNU que liberaba a la Marina Mercante, fue rechazado por diputados, algunas de las mismas provincias que hoy piden la medida.
El plato fuerte
“¡Todos hablan, pero nadie lo hace!”.
Como siempre en estos encuentros de AmCham, el plato fuerte son los funcionarios de alto rango que suelen cerrar el encuentro, lo que en este caso correspondió nuevamente al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que abrió el fuego con la frase precedente, tras destacar que “la visión del Presidente (Milei) es muy clara: bajar impuestos al país, como ya viene ocurriendo, pues Argentina recortó 2,45 puntos del PBI de carga fiscal”, dijo.
“Pasamos del RIK (Régimen de Impuestos Kirchneristas) al RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones)”, chicaneó, para completar que “cuando el dólar era 3 a 1 tampoco salimos”, en alusión a los devaluacionistas que quieren un dólar más alto.
En ese sentido, confirmó que “las exportaciones de 2026 van a ser de US$103.000 millones”, que “ya hay 9.000 km de caminos congestionados en marcha, y se entregaron 1.500 km a las provincias”.
Respecto a la Cuenca del Salado, que inquieta fuertemente a la producción agropecuaria del corazón de la Pampa Húmeda, confirmó que “hay 7 dragas trabajando para completar lo que falta”, mientras que respecto a la liberación del cabotaje “todos los gobernadores lo están pidiendo. ¡Todos están de acuerdo!”, pues se baja de 6 a 8 puntos el costo (ver arriba), señaló.
“El desafío es que la Argentina deje de ser coyuntural. Que se proyecte a 10, 20, 30 o 40 años”. “El proceso debe ser no retroceder”, finalizó.