Potasio Río Colorado: mientras renegocian el contrato por los incumplimientos, se presentan al RIGI
José Luis Manzano dijo que presentará al RIGI a su proyecto de potasio, es decir a Potasio Río Colorado. Mientras, el Gobierno mendocino renegocia con Minera Aguilar tras los incumplimientos.
Potasio Río Colorado se presentará en el RIGI.
Aunque el proyecto Potasio Río Colorado está parado y en medio de una renegociación, los propietarios de la mina parecen ser optimistas: José Luis Manzano dijo que presentarán PRC para acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Ese régimen incluye a las inversiones superiores a los 200 millones de dólares y otorga una serie de beneficios fiscales y estabilidad que mejoran las condiciones. PRC en su plan original se comprometía a invertir hasta 1000 millones de dólares de manera escalonada. Pero el inicio fue negativo, pues no se cumplieron los hitos obligatorios que requerían montos menores. Así, por ejemplo, no se hizo la planta piloto para producir potasio a baja escala, con una inversión que rondaba los 10 millones de dólares.
El proyecto está a cargo de Minera Aguilar, empresa que es del holding Integra, liderado por José Luis Manzano. El empresario mendocino está en Nueva York en el marco del Argentina Week, el evento de promoción de inversiones que fue inaugurado por Javier Milei y tiene a Alfredo Cornejo como protagonista. Manzano dijo en una entrevista realizada por Forbes que postulará varios proyectos de sus empresas para acceder a los beneficios del RIGI. Entre ellos mencionó al “potasio”. Sí, tenemos varios proyectos proyectados con el RIGI. El proyecto de potasio lo contempla", respondió Manzano ante la consulta del periodista de Forbes en Estados Unidos.
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La mención genérica hace referencia a Potasio Río Colorado, el proyecto de Malargüe que dejó trunco la empresa brasileña Vale y que Minera Aguilar tomó luego de que el Gobierno de Mendoza saliera a buscar potenciales inversores.
El contrato indicaba que ante los incumplimientos se detonaba un mecanismo de sanciones. La falta de realización de la planta piloto es una falta relevante que hasta podría haber terminado con la quita del proyecto. Sin embargo, hay reclamos cruzados: como el Estado también debía cumplir hitos que según la empresa no concretó, se esquivaron las sancione y, en cambio, hay una negociación. Nunca estuvo en el espíritu del Gobierno ejecutar las cláusulas pecuniarias. Sí hubo broncas internas por la forma en la que quedó redactado el contrato entre Minera Aguilar y el Estado, con participación de la empresa Impulsa Mendoza.
El Gobierno no ha informado con precisión el avance en la renegociación del contrato y las condiciones. Ante la consulta de MDZ, desde el Ministerio de Energía explicaron que hay un proceso de auditoría en marcha. En ese trabajo se busca verificar el grado de cumplimiento de las inversiones prometidas, los hitos establecido en el cronograma y el estado de situación. Ambas partes tenían obligaciones contractuales. La Provincia, por ejemplo, se hizo cargo de gestionar y financiar la conexión eléctrica que PRC necesita. La obra a ejecutar es de grandes dimensiones, pues incluye el transporte desde la línea de extra alta tensión hacia Pata Mora, pasando por el proyecto PRC.
En negociación
Cornejo y Manzano coincidieron en Nueva York, pero no hubo información oficial sobre reuniones o encuentros entre el gobernador y el empresario. Sí hay intercambios en Mendoza entre representantes de ambas partes.
Potasio Río Colorado es un proyecto que apunta a explotar un yacimiento de sales de potasio en Malargüe. Por las reservas comprobadas es uno de los de mayor potencial del mundo y originalmente se planificó con ese horizonte. La empresa Río Tinto armó el proyecto y luego lo vendió a la empresa brasileña Vale, que comenzó con la construcción. Pero en 2012 por la caída del precio del mineral, pero sobre todo por complicaciones logísticas, políticas y económicas locales, Vale abandonó todo de manera abrupta, dejando “hundida” la infraestructura y más de 3 mil personas sin trabajo.
Desde entonces se inició un largo proceso para buscar inversores. Primero lo hizo la propia Vale, que no tuvo éxito. Por eso negoció con el Estado mendocino la entrega del proyecto evitando sanciones y cediendo el capital enterrado en Malargüe, los activos mineros y 30 millones de dólares. PRC pasó a ser “estatal” por un tiempo y se inició un proceso de búsqueda de inversiones. En ese plan se contrató una consultoría extranjera, pero solo hubo propuestas vernáculas. Las dos que se evaluaron fueron las de Corporación América, de Eduardo Eurnekian, y de Minera Aguilar, de José Luis Manzano.
A través del plan conocido como Adrómeda Minera Aguilar se quedó con el proyecto, asociado transitoriamente a Impulsa Mendoza.