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Pedir $47 millones al Banco Nación: cuánto arranca la cuota en enero y qué miran para aprobarte

El Banco Nación actualizó su oferta hipotecaria para 2026, sumó gestión online y difundió una referencia de cuota inicial para un préstamo de $47 millones.

Los préstamos del Banco Nación son de gran ayuda para conseguir una primera casa o un primer auto.

Los préstamos del Banco Nación son de gran ayuda para conseguir una primera casa o un primer auto.

El crédito para vivienda volvió a colarse en las conversaciones de muchos hogares. Hay una razón simple. El Banco Nación mantiene abierta su línea hipotecaria y, para este año, incorporó un paso clave: la digitalización del trámite, con la promesa de hacerlo más rápido y ordenado.

En paralelo, la entidad comunicó ajustes en condiciones generales, con una tasa anual más alta que la del ciclo previo y un foco especial en el “perfil” del solicitante. El contexto económico sigue moviendo el tablero. Y eso se nota en cómo los bancos evalúan riesgos.

Cómo funciona el préstamo y qué límites tiene

La operatoria se expresa en UVA, una unidad que se actualiza según la inflación. Por eso, el monto y las cuotas no quedan fijos en pesos a lo largo del tiempo. El valor diario de la UVA se consulta en la referencia que publica el Banco Central. El esquema de pago es mensual y utiliza el sistema francés, que combina amortización e interés de manera decreciente en términos de capital y creciente en proporción de interés al inicio.

En cuanto a topes, el Banco Nación admite montos altos: se menciona un máximo cercano a $390 millones. Pero también establece un límite sobre el inmueble: el financiamiento cubre, como techo, el 75% del valor de la propiedad. El resto debe salir del ahorro propio.

El plazo fijo se posiciona como una de las mejores opciones para ahorristas Foto: Shutterstock
El plazo fijo se posiciona como una de las mejores opciones para ahorristas Foto: Shutterstock
El plazo fijo se posiciona como una de las mejores opciones para ahorristas Foto: Shutterstock

Requisitos básicos que te van a pedir sí o sí

No hay magia. Para entrar en carrera, el banco mira ingresos, estabilidad y antecedentes. El salario mínimo exigido no es un número único: cambia según el monto solicitado y el plazo. También pesa la antigüedad laboral y la continuidad de los ingresos. Otro punto sensible es el historial crediticio: cómo pagaste tarjetas, préstamos y servicios en el pasado. Y aparece una condición práctica: contar con ahorro previo.

Como el préstamo no financia el 100% del inmueble, el banco busca señales de que el solicitante puede cubrir la diferencia y los gastos asociados. Por último, está el límite de endeudamiento: la cuota no debería comerse más de un tercio del ingreso familiar, con variaciones según cada evaluación.

Scoring: la barrera que se endureció y podría aflojar

Desde mediados de 2025, el gran filtro fue el scoring bancario. En meses de mayor inestabilidad, la “vara” subió y dejó afuera a personas que antes calificaban. En ese período, se habló de puntajes que pasaron a ubicarse por encima de los 900 puntos, cuando previamente se manejaban rangos bastante más bajos. Para 2026, el banco deslizó que el criterio tendería a normalizarse, aunque todavía no hay precisión pública sobre cómo se implementará ese retorno. Mientras tanto, la recomendación es trabajar el perfil: pagar todo en término, sostener un comportamiento consistente con la tarjeta, evitar atrasos y mostrar manejo responsable de deudas previas.

Si tu pregunta es concreta —“¿cuánto pago si pido $47.000.000?”—, hay un dato que sí se puede estimar: la primera cuota. En un préstamo a 30 años, la referencia inicial informada para ese monto en enero ronda los $281.789. Ese número sirve como foto de arranque, no como garantía a futuro. En un crédito ajustado por UVA, la evolución dependerá de la actualización de la unidad y de variables como inflación y salarios. Por eso, antes de firmar, conviene simular escenarios, revisar el margen del ingreso y no subestimar el colchón necesario para meses más exigentes.

La novedad del proceso digital suma comodidad, pero no cambia lo esencial: se trata de un compromiso largo. Para muchos, el hipotecario es la puerta a la vivienda propia. Para otros, un riesgo que hay que medir con lupa. La clave está en entender el mecanismo, calcular con prudencia y llegar al banco con un perfil ordenado. Con UVA, el costo real se escribe en el tiempo. Y ahí es donde la planificación marca la diferencia.