Para la Fundación Capital, la actividad económica no tiene drivers de crecimiento
Fundación Capital advierte que la actividad económica carece de impulso para el crecimiento.
La actividad económica continúa estancada
ShutterstockLa actividad económica atravesó el inicio del año 2026 con un desempeño débil y un comportamiento “tipo serrucho” en la evolución mensual de la actividad, según un informe de la Fundación Capital. La entidad señaló que, tras la caída de 2,6% mensual registrada en febrero —último dato oficial disponible—, marzo habría mostrado un rebote estimado de 1,6%, pero los primeros indicadores de abril marcan nuevamente un escenario de crisis.
El principal problema es que “no se evidencian claros drivers de crecimiento” hacia adelante en el marco de una política económica con un “sesgo contractivo”. No obstante, estimó que el PBI crecerá 2% interanual durante 2026 aunque con una marcada heterogeneidad entre sectores dinámicos y actividades rezagadas.
-
Te puede interesar
Ola de inversiones: Café La Virginia abrió su nueva planta en Misiones
La fundación hizo una recorrida entre diferentes indicadores económicos y evaluó que aunque se registra una mejora en algunos de los indicadores más críticos del 2025, como la industria y la construcción, los vectores que tuvieron mayor fuerza el año pasado, este año crecen de manera más mesurada.
En materia fiscal, la Fundación Capital remarcó que la recaudación tributaria acumula nueve meses consecutivos de caída real y que el gasto primario registró en el primer trimestre una baja interanual de 5% en términos reales. Según el informe, si los ingresos no muestran una recuperación, el gasto debería ajustarse “en torno a medio punto adicional del PBI”, algo que considera como una meta muy “exigente”.
Respecto de la política monetaria, afirmó que el esquema actual resulta “prudente y menos contractivo” que el del año pasado, con tasas de interés más bajas y menor volatilidad. No obstante, señaló que el impacto del crédito sobre la actividad sería “acotado” debido a la baja demanda de financiamiento empresarial y a la elevada morosidad de los hogares.
La entidad también destacó una evolución “deslucida” del crédito a las familias, que registró una baja real desestacionalizada de 0,1% mensual y quedó 1% por debajo de diciembre. En paralelo, el índice de confianza del consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 5,7% mensual en abril y acumuló una retracción del 13% frente al cierre de 2025.
En cuanto a los indicadores productivos, Fundación Capital indicó que los despachos de cemento al mercado interno disminuyeron 1,7% mensual y acumularon tres meses consecutivos en baja. La producción automotriz también retrocedió 2,1% mensual, aunque permaneció por encima del nivel observado en febrero.
Salarios por debajo de la inflación
La consultora señaló que los aumentos salariales continúan evolucionando por debajo de la inflación, en línea con la pauta oficial que busca limitar las paritarias al 2% mensual.
Durante el primer cuatrimestre, los acuerdos salariales promediaron aumentos de 2,4% mensual frente a una inflación promedio de 3%. Entre los convenios relevados, Camioneros acordó subas decrecientes de 2% en marzo, 1,8% en abril, 1,7% en mayo y 1,6% en junio. SMATA y Comercio firmaron incrementos trimestrales equivalentes a un promedio mensual de 1,7%, mientras que la UOCRA mantuvo la pauta oficial, aunque complementada con sumas fijas que elevaron el promedio mensual al 3,4%.
La entidad sostuvo que el poder adquisitivo dependerá de la continuidad del proceso de desinflación y estimó que el IPC recién perforaría el 2% mensual durante el último trimestre del año. En ese contexto, calculó que los salarios registrados del sector privado habrían acumulado una caída real de 3,5% en el primer cuatrimestre y podrían cerrar el año con una retracción del 5% anual en términos reales.
En ese sentido, el informe indicó que la irregularidad del crédito a familias en el sistema bancario “se cuadruplicó”, alcanzando el 11,2% en febrero de 2026.
Para la consultora las reformas estructurales, el proceso de desregulación, el RIGI, los cambios laborales y los acuerdos comerciales tendrán efectos de “más largo plazo y con impacto más sectorizado” y que debería incluir “una revolución exportadora, logística, tributaria y federal” para ser exitosa.