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Pampa Energía cierra la única fábrica de caucho sintético del país

El cierre de la fábrica de caucho sintético de Pampa Energía deja al país sin producción local. La empresa anunció que reubicará a parte del personal.

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Pampa Energía anunció el cierre definitivo de su fábrica de producción de caucho sintético ubicada en Puerto General San Martín, en Santa Fe, una decisión que dejará a la Argentina sin fabricación local de ese insumo estratégico para la industria del neumático.

La empresa atribuyó la medida a la pérdida de competitividad del negocio, en un contexto de fuerte caída del mercado interno. Entre los factores determinantes aparece el fin de la demanda de FATE, principal cliente de la planta, junto con la retracción de la actividad industrial y el deterioro de las condiciones del mercado para la producción local.

Propuesta de reubicación

La compañía sostuvo durante años la operación y evaluó distintas alternativas para su continuidad, pero la crisis del sector determinó la inviabilidad de la continuidad del negocio. La medida impactará en aproximadamente 130 colaboradores, sobre un total de 500 que trabajan en el Complejo Puerto General San Martín.

La empresa anunció que ofrecerá oportunidades laborales a las personas que cesarán en sus funciones en los proyectos de construcción de la planta de urea en Bahía Blanca y otras empresas vinculadas a Pampa, como SACDE, Transener y TGS.

El resto de las operaciones del Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín, que cuenta con varias divisiones, continuarán funcionando con normalidad.

El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), Mauricio Brizuela, señaló que FATE, uno de los principales compradores nacionales, pasó de adquirir alrededor de 7.000 toneladas mensuales a apenas unas 250 toneladas, una reducción que terminó por afectar la viabilidad económica de la operación.

La planta santafesina era la única productora de caucho sintético del país, materia prima utilizada principalmente para la fabricación de neumáticos, aunque también abastecía a otras actividades manufactureras. Su cierre obligará a depender completamente de importaciones para cubrir la demanda interna.

El sindicato remarcó el impacto social de la decisión. Muchos de los trabajadores cuentan con más de tres décadas de antigüedad y se encuentran próximos a la edad de retiro, lo que dificulta una eventual reinserción laboral. También destacó que se trata de empleos industriales de alta calificación y con niveles salariales superiores al promedio del sector.

Nuevas inversiones

La decisión se enmarca en una estrategia de asignación de capital orientada a concentrar las inversiones en aquellos negocios donde Pampa identifica las mayores oportunidades de crecimiento, creación de valor e impacto positivo para el país. En ese contexto, la compañía anunció recientemente una inversión de más de US$ 2.700 millones, la más importante de su historia, para construir en Bahía Blanca la planta de urea más grande de la región y una de las más grandes del mundo.

El proyecto demandará más de 3.500 puestos de trabajo durante su construcción, además de generar alrededor de 300 empleos permanentes una vez que entre en operación. En ese marco, Pampa ofrecerá a los colaboradores alcanzados por esta decisión oportunidades laborales vinculadas a este proyecto.