Oro y plata: cuánto valen las medallas olímpicas más allá del podio y los logros deportivos
Tras los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia, los inversores ven en las medallas de oro y plata un valor potenciado por el boom de los metales preciosos.
La medalla de oro de Lucas Pinheiro Braathen en eslalon gigante es la primera para un país sudamericano en los Juegos Olímpicos de Invierno.
MICHAEL BUHOLZER/EPA/ShutterstockFinalizaron los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, y Noruega terminó a la cabeza de la competición con 18 medallas de oro, 12 de plata y 11 de bronce; delante de Estados Unidos, con doce medallas de oro, doce de plata y nueve de bronce; y los Países Bajos, con diez de oro, siete de plata y tres de bronce.
Oslo ya había ganado los anteriores Juegos de Pekín en 2022, terminando la competición con 37 medallas, 16 de ellas de oro. Así, el país ha ganado todos los Juegos desde 2014. Entre los países de la Unión Europea, los Países Bajos terminan la competición en primer lugar, por delante de Italia que, sin embargo, ha ganado más medallas (30 frente a 20).
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Alemania, que parecía el país mejor situado para terminar liderando a los 27 a la vista de los Juegos anteriores, finalizó en quinto lugar, por delante de Francia. Hasta acá los resultados meramente deportivos, que son los únicos que importan.
Sin embargo, irónicamente el experto en metales, Mike Maharrey, señaló durante la competencia que era “realmente emocionante ver a esos atletas olímpicos competir por esas medallas de plata”. O sea, en lugar de ir por el oro, van por la plata.
Si bien los ganadores olímpicos ganan medallas de oro, la verdad es que la mayoría son de plata. Sin duda, Maharrey hacía, subliminalmente, referencia a la fiebre del mercado por los metales preciosos, y en particular por el boom de la plata.
Metal precioso
La medalla de oro olímpica de 2026 está hecha de 500 gramos de plata esterlina, una aleación con un 92,5% de plata y un 7,5% de otros metales. Posteriormente, se recubre con 6 gramos de oro de 24 quilates. Mientras que las medallas de plata están hechas de 500 gramos de plata esterlina, y las medallas de bronce son, de bronce.
Lo cierto es que los ganadores de estos juegos olímpicos de invierno obtuvieron medallas que valen mucho más que las que ganaron los atletas de verano en París en 2024.
El valor de fusión de una medalla de plata de 2026 (y el contenido de plata de una medalla de oro) es de alrededor de US$1.160 al precio spot actual de alrededor de US$78. ¿Y cuál fue el valor de fusión de una medalla de plata olímpica de 2024?: alrededor de US$535.
“Incluso con tan solo 6 gramos de oro, su valor de fusión es significativamente mayor. A 5.000 dólares la onza, 6 gramos de oro cuestan aproximadamente 965 dólares. Esto eleva el valor total del metal en una medalla de oro a 2.125 dólares”, explica el analista que recuerda que cuando los atletas compitieron en París en los Juegos de Verano de 2024, el precio del oro era menos de la mitad de lo que es hoy, alrededor de 2.400 dólares la onza.
Oro por las nubes
Ahora, basta imaginar si esas medallas de oro fueran de oro macizo, en ese caso se estaría hablando de una medalla con un valor de más de US$83.300. Queda claro por qué hacen la medalla de oro con plata.
Según los registros olímpicos, solo se entregaron medallas de oro puro dos veces: la primera durante los Juegos de San Luis en 1904 y luego durante los Juegos de Londres en 1908. Las medallas eran mucho más pequeñas en ese entonces, y el precio promedio del oro en 1904 era de apenas 18,96 dólares por onza.
¿Qué pasa con esas medallas de bronce?: El bronce es una aleación de cobre y zinc, dependiendo de la formulación exacta de la medalla, su valor de fusión ronda los cuatro dólares. La lección, por ende, es no quedar en tercer lugar, pero también hay otra lección, y es que el oro y la plata son una buena reserva de valor, afirma Maharrey.
Por eso desde la perspectiva de las materias primas, los Juegos de este año fueron particularmente atractivos, ya que el valor intrínseco de las medallas es el más alto jamás alcanzado tras el aumento sin precedentes de los precios del oro y la plata, aunque como ya se dijo, curiosamente, el oro representa solo una pequeña fracción del metal total utilizado.
Juegos Olímpicos de Invierno
Las medallas de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 siguen la fórmula de larga data del Comité Olímpico Internacional: una base de plata con una fina capa de baño de oro para el primer lugar, plata maciza para el segundo y bronce con base de cobre para el tercero.
Según las normas del COI, una medalla de oro debe contener al menos 6 gramos de oro puro y estar compuesta principalmente de plata esterlina, con una pureza de alrededor del 92,5%. Esto significa que poco más del 1% del peso total de la medalla es oro.
Entonces, a los precios actuales -con el oro cotizando cerca de máximos históricos de alrededor de 5.000 dólares la onza-, el contenido de oro vale solo unos cientos de dólares por medalla. Mientras tanto, el repunte de aproximadamente el 150% de la plata en los últimos 12 meses ha impulsado significativamente el valor bruto de las medallas de oro y plata.
En los Juegos de este año se entregan un total de 1.146 medallas (735 durante los Juegos Olímpicos y 411 durante los Paralímpicos). Calculando, los Juegos de Invierno han requerido unos 382 kilogramos de plata, o aproximadamente 12.280 onzas troy.
Debido al contenido relativamente bajo de oro, solo se necesitaron unas 74 onzas troy de oro. Para producir las medallas de bronce se necesitaron aproximadamente 157 kg de aleación de cobre.
Sustentabilidad
Las medallas fueron fabricadas por la Casa de la Moneda del Estado Italiano (IPZS) y, continuando una tendencia olímpica reciente, se produjeron utilizando metales reciclados y energía renovable, agregando una dimensión de sustentabilidad a una de las vitrinas de metales preciosos más visibles del mundo.
Mirando al horizonte, los próximos Juegos Olímpicos serán los Juegos de Verano de Los Ángeles en 2028 y aunque los precios del oro y la plata han experimentado recientemente una alta volatilidad, es difícil argumentar que la tendencia a largo plazo en los metales preciosos no sea al alza.
Para cualquier mercader el valor intrínseco se calcula en dólares y centavos. Sin embargo, el valor para el atleta que sube al podio no se puede cuantificar. En cambio, para los inversores, las medallas se miden en onzas, y para los atletas, en años de entrenamiento, sacrificio y perseverancia. Para los atletas el chapado en oro puede ser fino, pero el esfuerzo que hay detrás lo es todo. Los inversores, claro, tienen otra lupa.


