Mendoza arranca la cosecha con nuevas bodegas: cuáles son y dónde quedan
De cara a la nueva vendimia y después de un año complejo, algunas empresas “estrenarán” casa durante este 2026.
La vitivinicultura de Mendoza renueva su infraestructura con el estreno de bodegas.
ALF PONCE MERCADO / MDZEn tiempos complejos para la vitivinicultura argentina, con una marcada caída en las exportaciones y con un mercado interno que no repunta, hay bodegas que arrancarán el 2026 con una gran noticia: la renovación de su infraestructura y el “estreno” de nuevas casas que, luego de un largo tiempo de construcción, tendrán su debut en esta nueva vendimia.
Con el lujo y la alta gama como factor común y la nueva cosecha a la vuelta de la esquina en la provincia de Mendoza, las empresas vitivinícolas verán en estos meses concluidas sus bodegas que fueron construidas desde cero, consolidando la visión a largo plazo dentro de la industria madre de los mendocinos.
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La columna vertebral de un nuevo proyecto
Al costado de la ruta 40, a la altura de Agrelo, en Luján de Cuyo, tendrá este 2026 su conclusión una esperada obra dentro de la vitivinicultura. Se trata de la bodega de Raquis, proyecto que reúne a Andrés Vignoni en la enología, Facundo Impagliazzo en la agronomía y Ariel Núñez Porolli en la parte comercial.
Representantes de una nueva generación dentro de la vitivinicultura argentina, los tres ex Viña Cobos se unieron para darle vida a un proyecto que en poco tiempo se convirtió en referencia en la alta gama. Es que los vinos de Raquis salieron al mercado en 2023 y para el mes de abril tendrán el estreno oficial de la nueva infraestructura donde ya vienen elaborando.
Su producción se caracteriza por la escasez, con un número acotado de botellas en las líneas Las Bases, Los Parajes y Monasterio que suelen agotarse, incluso antes de salir al mercado.
Nueva casa para el grand cru argentino
Otro de los estrenos que tendrá este 2026 es el de Cheval des Andes, proyecto fruto de la colaboración de la francesa Château Cheval Blanc y Terrazas de los Andes que tuvo su génesis por 1999, que en esta cosecha estrenará la infraestructura de su nueva bodega ubicada en el corazón de Las Compuertas.
La misma tiene una dimensión de 3.500 m², equipada para la vinificación por parcelas, convirtiéndose en la nueva casa del “Grand Cru” argentino y uno de los íconos de la vitivinicultura nacional.
Actualmente el proyecto está bajo la dirección del francés Pierre Polbos, acompañado por por Rosario Toso en los viñedos y Rodrigo de la Mota en bodega. Ellos son los encargados de transformar 47 hectáreas de viñedos repartidos entre Las Compuertas y Altamira, plantados con Cabernet Sauvignon y Malbec, en un único vino, toda una rareza dentro de la industria argentina.
Lo que viene para el vino argentino
Aunque no estará para el 2026, uno de los proyectos que también va a sumar infraestructura dentro de la vitivinicultura mendocina es La Coste de los Andes. Ubicada dentro de Los Chacayes, en Tunuyán, proyecta para 2027 la construcción un hotel, la propia bodega y dos restaurantes, a lo que se sumará una sala de degustación y “algo más”, en la finca que poseen en Gualtallary.
La bodega perteneciente al empresario irlandés Patrick Mc Killen buscará recrear lo del reconocido Chateau La Coste, de La Provence francesa, con quien comparte propietario. Allí poseen Villa La Coste, un hotel 5 estrellas con mención Palace (etiqueta concedida por la agencia de Turismo de ese país a alojamientos que cumplen con estándares de excelencia) y 3 llaves Michelin.
“El proyecto siempre estuvo apuntado a la relación entre el vino, la gastronomía, el arte y la hotelería, tanto como sucede en Chateau La Coste. El foco está en ir replicando este concepto de Villa Lacoste, que es el hotel madre ubicado en Aix-en-Provence, acá en Mendoza y también en otras regiones del mundo”, había comentado Lucas Giménez, director de La Coste de los Andes.



