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Más financiación, más competencia y menos ventas: el nuevo desafío de las concesionarias

La llegada de nuevas marcas, el desembarco de vehículos electrificados y el regreso del financiamiento están redefiniendo el negocio automotor.


La industria automotriz argentina atraviesa una etapa de cambios profundos. La llegada de nuevas marcas importadas, el avance de los vehículos híbridos y eléctricos, el regreso del crédito y una creciente competencia están modificando el escenario para fabricantes y concesionarios. Sin embargo, en medio de esa transformación, el sector enfrenta un problema inesperado: la acumulación de stock y un nivel de ventas por debajo de las expectativas.

Ese fue uno de los principales temas analizados durante la Convención Regional 2026 de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) realizada en Mendoza, donde dirigentes nacionales y regionales del sector trazaron un diagnóstico sobre el presente y el futuro de la actividad.

La preocupación del momento para las concesionarias

Después de años marcados por la escasez de unidades y las restricciones a las importaciones, el escenario cambió por completo. "Se estimó un mercado que finalmente resultó más chico por diversas razones. Entonces hay acumulación de stock", explicó Carlos Martín, representante de Acara en Cuyo.

La situación se replica en todo el país y está obligando a terminales y concesionarios a desplegar promociones, bonificaciones y nuevas herramientas de financiamiento para acelerar las ventas. Sebastián Beato, presidente de Acara, describió el fenómeno con una lógica sencilla: "Cuando faltan los autos, está el mercado de demanda. Cuando está la oferta, no te queda otra que empezar a hacer descuentos y venderlos".

El dirigente reconoció que la situación impacta directamente sobre la rentabilidad de las concesionarias. "No estamos teniendo margen y tenemos una estructura grande. Aumentan los alquileres, aumentan los servicios, aumentan los salarios y eso se traduce en baja de precios", sostuvo Beato.

Para Martín, el proceso de normalización llevará algunos meses más. "Estamos pasando una transición que vamos a tener tres o cuatro meses más de sobrestock y, en función de eso, se van a ir acomodando las cosas", señaló.

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El crédito vuelve a ser protagonista

En ese contexto, el financiamiento reapareció como una de las principales herramientas para sostener la actividad. "Si hoy me pongo del otro lado del mostrador, es una oportunidad para comprar", aseguró Beato. "Hay promociones, hay tasas bajas y financiamientos que son atractivos comparados con los que tuvimos en los últimos años", sumó.

Es que las terminales volvieron a subsidiar créditos y ofrecen líneas especiales para determinados modelos. Según explicó Martín, actualmente existen propuestas de financiación que permiten cubrir entre el 40% y el 60% del valor del vehículo. "Hoy tenés financiaciones en 24 meses sin interés, con cuota fija en pesos, lo cual es buenísimo", destacó.

A eso se suma el resurgimiento de los planes de ahorro, que recuperaron interés gracias a la desaceleración inflacionaria. "El plan de ahorro vuelve a ser atractivo porque el auto no está aumentando. La cuota hoy viene mucho más plana", explicó Beato.

Martín fue aún más contundente respecto del rol que está jugando esta herramienta. "El plan de ahorro empezó a hacer un tractorcito fantástico", afirmó. "Vos adjudicás o retirás un auto con cinco o seis millones de pesos y eso dinamiza muchísimo el segmento", destacó.

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El desembarco de los híbridos y eléctricos

Mientras el mercado intenta recuperar dinamismo, otra transformación avanza silenciosamente: la llegada masiva de nuevas marcas y tecnologías. Mendoza se convirtió en uno de los principales escenarios de ese fenómeno, con la apertura de concesionarios especializados en vehículos híbridos y eléctricos.

Para Beato, gran parte del crecimiento responde a que Argentina recién está incorporando una tecnología que ya estaba presente en otros países de la región. "Nosotros tuvimos un 2022 y un 2023 con fronteras cerradas y sin dólares. Estos autos no entraban al país. Ahora empezaron a llegar y cada vez llegan más", explicó.

Sin embargo, tanto él como Martín coincidieron en que el crecimiento del segmento de híbridos y eléctricos tendrá límites en el corto plazo. "Hoy ese volumen apenas alcanza entre el 5% y el 6% del mercado. Puede duplicarse y llegar a un 10%, pero no mucho más por ahora", sostuvo Martín.

Beato, por su parte, remarcó que el principal desafío sigue siendo la infraestructura. "El crecimiento de los autos eléctricos tiene que ser público y privado. El cliente necesita seguridad de que va a poder cargar el vehículo en su casa, en la ciudad y durante un viaje", afirmó.

Según su visión, la expansión definitiva llegará cuando los usuarios pierdan el temor a quedarse sin autonomía durante los trayectos largos. "Cuando la gente vea que puede ir de Mendoza a Córdoba, cargar y volver sin problemas, esa confianza va a ir creciendo", señaló.

Más competencia y un consumidor que duda

La irrupción de nuevas marcas también está obligando a las automotrices tradicionales a acelerar lanzamientos y renovar productos. Para Martín, el proceso tiene efectos positivos sobre toda la industria. "Estamos en etapas buenas de transición, que mejoran la competitividad y nos obligan a todos los actores a jugar más profesionalmente y sacarnos un poco el polvo encima", expresó.

Sin embargo, esa misma transformación está generando cierta cautela entre los compradores. Beato señaló que muchos consumidores postergan decisiones mientras evalúan qué tecnología elegir. "Hoy hay incertidumbre. El cliente se pregunta si va al híbrido, al eléctrico o al naftero. Además, las marcas tradicionales están trayendo modelos nuevos y muchos prefieren esperar", explicó.

Mendoza resiste mejor que el promedio nacional

A pesar del contexto general, Mendoza muestra indicadores más favorables que otras regiones del país. Mientras el mercado nacional terminaría el año con entre 570.000 y 590.000 patentamientos, por debajo de las previsiones iniciales, la provincia exhibe una caída mucho más moderada. "Mendoza tiene la suerte de que la baja es menor. La caída interanual ronda apenas el 3%", indicó Martín.

Además, desde Acara destacaron algunas medidas provinciales que contribuyen a mejorar la competitividad del sector. "Mendoza bajó el sellado y también redujo el impuesto de la patente", recordó Beato. "Cuando un cliente compra un auto no solamente pregunta cuánto cuesta o cuánto consume. También quiere saber cuánto le va a costar mantenerlo", completó.