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Luis Caputo explicó los detalles del "súper RIGI" y señaló qué sectores tendrán beneficios "extra"

El ministro de Economía descartó que el caso de presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete Manuel Adorni afecte la marcha de la economía. Dio detalles sobre las nuevas facilidades para atraer inversiones


El ministro de Economía, Luis Caputo, desestimó que el caso por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni pueda afectar la marcha de la economía. En medio de las repercusiones políticas por la situación judicial del jefe de Gabinete, el funcionario buscó despegar ese episodio del programa económico y sostuvo que “lo de Manuel Adorni no tiene ningún efecto”.

En paralelo, Caputo puso el foco en el anuncio del Súper RIGI, una herramienta con la que el oficialismo busca ampliar el margen de atracción de inversiones en sectores estratégicos. La expectativa está puesta especialmente en energía y minería, dos áreas que el Gobierno considera decisivas para sumar capitales, generar divisas y abrir nuevas oportunidades de desarrollo. Bajo esa mirada, los proyectos de gran escala aparecen como una pieza clave para consolidar una economía con mayor perfil exportador.

Caputo sobre el RIGI y la economía

El alza del riesgo país, sin embargo, sigue como una de las principales señales de desconfianza del mercado. Caputo lo atribuyó a un factor político y lo resumió con una frase de alto voltaje: “El riesgo país no baja por el riesgo kuka; si bien es baja la posibilidad de su retorno, esa posibilidad abre la puerta al infierno”. Con esa definición, el ministro buscó instalar que el obstáculo no estaría en el rumbo económico actual, sino en el temor inversor ante un eventual cambio de signo político.

Al hacer referencia a la creación del “SUPER RIGI”, el funcionario dijo que busca la industrialización de los recursos naturales mediante el incentivo al desarrollo de nuevos sectores productivos que actualmente no existen en la Argentina.

“Argentina será una potencia minera en algunos años. Pero existe la industria de refinamiento y laminado de cobre. Es una industria que va a crecer exponencialmente y es una de las que podría tener estos beneficios y generar la atracción de empresas”, explicó el ministro.

Añadió como sectores que podrían beneficiarse la fabricación de “baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, o fertilizantes”.

“Lo mejor es que este esquema englobará sectores o industrias que no existen en Argentina”, insistió el jefe del Palacio de Hacienda.

Explicó que “la idea es que darles condiciones a estas industrias que tienen márgenes muy bajos”.

Caputo precisó que “la principal diferencia es que el RIGI tiene un impuesto a las ganancias de 25% y el SUPER RIGI será de 15%”.

Además la amortización será “más adelantada de 60% en el primer año y de 20% en los dos siguientes”.

A esto se suma una “exención de aranceles a la importación de determinados productos y aranceles cero a la exportación”.

Por otro lado, las provincias que adhieran no podrán cobrar ingresos brutos mayor a 0,5% y no se podrán cobrar tasas municipales a las ventas.

Caputo señaló que todavía que no se definió el monto mínimo de inversión y adelantó que el proyecto irá al Congreso de la próxima semana.

El ministro afirmó que “este no es un esquema que apunta al corto plazo, sino que se beneficiarán los próximos gobiernos incentivando la industrialización de nuestros recursos naturales”.

“Viene a poner a Argentina al tope de la lista para decidir donde se invertirá”, enfatizó.

El ministro subrayó que el objetivo del Gobierno “es atraer inversiones”. En esa línea, aseguró que “las ideas de la libertad funcionan” y por eso “hay interés en venir a la Argentina”.

Afirmó que en las próximas semanas los pedidos de inversión por el RIGI alcanzarán US$140.000 millones.

Caputo habló este mediodía durante una conferencia de prensa -que siguió Agencia Noticias Argentinas- en la Casa Rosada que encabezó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de la que también participó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

El ministro recordó que “Argentina incurrió en un exceso de gasto público que derivó en un enorme déficit fiscal y el aumento de impuestos para financiarlo hizo a nuestra economía menos, eficiente y menos competitiva”.