ver más

Los costos de la industria: los servicios subieron 30%, los salarios 16% y las materias primas bajaron 9%

La industria argentina enfrenta una fuerte una reestructuración por el aumento de costos, fundamentalmente en servicios.


La industria argentina atraviesa un fuerte cambio en su estructura de costos como consecuencia del shock de precios relativos registrado desde fines de 2023. Según el análisis de Nadin Argañaraz, presidente del IARAF (Instituto Argentina de Análisis Fiscal), sobre los costos industriales desde fines de 2023, los servicios aumentaron 30% en relación con el precio mayorista al que vende la industria, las remuneraciones al trabajo subieron 16% y, en sentido contrario, las materias primas industriales se abarataron 9%.

El mayor movimiento se produjo en los alquileres y la energía, cuyos precios relativos más que se duplicaron frente al precio de venta mayorista de la industria. En el otro extremo, las maquinarias registraron una reducción de aproximadamente 24%, mientras que las materias primas industriales acumularon una baja relativa cercana al 9%.

El resultado es una modificación sustancial de las condiciones en las que operan las empresas manufactureras. Los costos no se movieron todos en la misma dirección: algunos aumentaron por encima de los precios de venta, otros se mantuvieron relativamente estables y otros se redujeron. Para las empresas, este proceso implicó una revisión generaliada de sus estructuras de costos, decisiones de inversión y estrategias de producción.

El peso de los servicios

Entre los grupos de costos que más se encarecieron en términos relativos se encuentran los servicios. El conjunto integrado por fletes, publicidad, mantenimiento y alquileres registró un aumento de aproximadamente 30% respecto del precio mayorista de venta industrial.

En tanto, los salarios también aumentaron su peso relativo acumulando una suba del 16% frente al precio al que la industria vende sus productos.

En tanto, el comportamiento de la energía fue particularmente significativo. Su precio relativo más que se duplicó desde fines de 2023. Sin embargo, el impacto sobre el grupo integrado por energía y empaques fue mucho menor: en conjunto, estos costos aumentaron alrededor de 3%.

La explicación está en el comportamiento de los empaques, cuyo abaratamiento tuvo una incidencia mayor dentro de la estructura de costos y compensó parte del aumento de la energía.

En el otro extremo se ubicaron las materias primas y las maquinarias. Las primeras redujeron su precio relativo aproximadamente 9%, mientras que las máquinas se abarataron alrededor de 24%.

El proceso también estuvo acompañado por una eliminación de trabas y regulaciones a las importaciones y por modificaciones en los marcos regulatorios de distintas actividades. A esto se sumó un proceso de recomposición de los precios relativos de la energía y el transporte, con una reducción de los subsidios estatales.

En materia tributaria, también hubo cambios relevantes, principalmente a partir de las modificaciones en el impuesto PAIS, los derechos de exportación y el impuesto a los combustibles.

Costos vs. precios

La evolución de los distintos componentes tuvo un efecto directo sobre los márgenes de las empresas. De acuerdo con la ponderación de los diferentes costos industriales, en algunos casos los costos totales llegaron a aumentar hasta 10% más que el precio de venta mayorista de la industria.

Esto implica una reducción de los márgenes industriales respecto del período de referencia. La caída de los márgenes no significa necesariamente que las empresas hayan pasado a tener pérdidas, ya que el resultado depende de la rentabilidad que tenían al inicio del período analizado. Lo que sí muestra el comportamiento de los precios relativos es que producir se volvió relativamente más costoso en determinados componentes, mientras que otros insumos y bienes de capital se abarataron.

Uno de los cambios que puede tener mayor impacto sobre las decisiones empresarias es la evolución del precio relativo de las maquinarias frente a la mano de obra.

Después de un aumento durante los primeros meses de 2024, la relación comenzó a disminuir. Durante varios meses el precio relativo de las maquinarias se ubicó aproximadamente 25% por debajo de los niveles previos y durante 2026 llegó a situarse alrededor de 35% por debajo.

Esta señal puede favorecer un proceso de sustitución de trabajo por capital y acelerar la incorporación de tecnología en las plantas industriales.

Para las empresas, la combinación de una maquinaria relativamente más barata y una mano de obra cuyo costo relativo aumentó genera un incentivo para invertir en automatización, equipamiento y tecnología como vía para elevar la productividad.

El desafío consiste en que esa mayor productividad permita compensar los mayores costos relativos de otros componentes y mejorar la competitividad de la producción argentina.

Impuestos

Tanto Ingresos Brutos, las tasas municipales como el impuesto al cheque redujeron su importancia relativa dentro del total de costos industriales. Esto no impidió que las cámaras empresarias mantuvieran sus pedidos de reducción de esas tasas. El argumento empresario apunta a la necesidad de mejorar la competitividad de las compañías.

Pero el impacto de una rebaja impositiva sobre la estructura de costos actual sería diferente al que hubiera tenido tres años atrás. Según el análisis, hoy una reducción de estos impuestos genera un menor efecto cuando se mide exclusivamente por la baja de costos, aunque puede adquirir mayor importancia cuando se considera el deterioro de los márgenes industriales.

Según Argañaraz, el gasto público consolidado tiene este año un peso relativo sobre el PBI aproximadamente 7 puntos porcentuales menor que en 2023. La reducción se produjo a una velocidad y con una magnitud que el economista considera inéditas.

Dos terceras partes de esa disminución permitieron financiar la eliminación del déficit fiscal, mientras que el tercio restante permitió compensar la pérdida de recaudación asociada con modificaciones tributarias y cambios en las bases imponibles.

La posibilidad de profundizar la reducción del gasto para financiar nuevas bajas de impuestos enfrenta ahora un desafío social mayor. Por eso, la ampliación de las bases imponibles mediante una mayor formalización de la economía adquiere una importancia creciente. Para las empresas, el objetivo no pasa solamente por pagar menos impuestos, sino también por reducir distorsiones y ampliar la cantidad de contribuyentes sobre los cuales se distribuye la carga tributaria.