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Lluvia de dólares: por la baja de retenciones, el campo exportó más de US$ 50.000 millones en 2025

La "fábrica de dólares" no para y todos los complejos agroindustriales generaron casi 10% más que en 2024. El Gobierno jugó fuerte con la baja de retenciones.

La soja es la principal productora de divisas para el país, aportando anualmente más de 20.000 millones de dólares, según datos del Consejo Agroindustrial Argentino.

La soja es la principal productora de divisas para el país, aportando anualmente más de 20.000 millones de dólares, según datos del Consejo Agroindustrial Argentino.

Foto: Shutterstock

En el momento más álgido de la pelea con el campo, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner menospreció a la producción agroindustrial, calificando a la soja, clave en el ingreso de dólares al país de un "yuyito". Varios años después ese yuyito, más otros cereales y oleaginosas, todas las carnes y las economías regionales generaron 50.549 millones de dólares.

Equivale a seis veces y media las exportaciones de Vaca Muerta este año, que totalizaron US$ 7.815 millones, aunque con potencial de crecimiento muy relevante en los años venideros.

Volviendo al campo, el dato más relevante es que las exportaciones de los 34 complejos productivos crecieron el último año 9,3% en relación al año anterior, sumando 4.286 millones de dólares adicionales en 2025.

Estos datos surgen del último estudio realizado por el Consejo Agroindustrial Argentino, que agrupa a 61 cámaras sectoriales del agro, responsables del 18% del PIB nacional y el 95% de las exportaciones agroindustriales, con presencia en casi todas las provincias.

Dólares fluyendo

El principal aporte de dólares provino de un tridente integrado por los complejos sojero, sumando el poroto y los derivados (harina, aceite y pellets), más el complejo carne vacuna y cuero, y el trigo, que esta campaña tuvo un ciclo excepcional con una cosecha récord estimada en 27 millones de toneladas.

En todo el año, el complejo sojero exportó por valor de US$20. 889.961 millones, un salto de 9,6% respecto del año anterior, mientras que el trigo sumó US$3.470,5 millones (33,7% de incremento), y la carne y cuero vacuno exportó US$4.272,8 millones, también récord histórico, un incremento de 27% año contra año.

En contraste, las mayores caídas se registraron en maíz (-7,9%), cebada (-11,7%) y el complejo olivícola (-37,1%).

Paradójicamente, las mayores subas no se dieron en la soja o la carne sino en productos como girasol (49,6% de suba), legumbres (37%), trigo (33,7%), y arroz (33,2%).

Retenciones en el sube y baja

Esto se dio en un año atravesado por una política tributaria un tanto errática del Gobierno respecto del sector agroindustrial, impulsada más por la necesidad de dólares que por la convicción de dar incentivos a estos sectores.

El 2025 arrancó con una baja temporaria del 20% de los derechos de exportación para los principales cultivos y las carnes, con vigencia hasta el 30 de junio. Eso generó cierto incentivo a la exportación y la liquidación de divisas hacia el segundo trimestre del año, pero a comienzos de junio, la preocupación se instaló entre los productores, ante la cercanía de la campaña fina y la temporada de siembra de trigo y cebada.

Ahí, de apuro, el Gobierno anunció que para esos cultivos y las carnes vacuna y aviar continuaba el beneficio de la baja de retenciones, no así para el maíz, la soja, el sorgo y el girasol, los cultivos de la cosecha gruesa.

El "tiro en el pie" que significó esa medida y las fuertes quejas del sector llevaron al presidente Javier Milei a anunciar el 26 de julio, durante su discurso en la 137° Exposición Rural, la baja permanente de las retenciones para todos los granos.

Corrida cambiaria

En plena campaña electoral y con varias corridas contra el peso el Gobierno buscó incrementar la oferta de dólares a como diera lugar. En su desesperación, el 22 de septiembre anunció la eliminación de retenciones (las llevó a 0%) para todos los granos y derivados hasta llegar al límite de US$ 7.000 millones, meta que se cumplió en sólo tres días.

El punto fue que ese beneficio fue aprovechado especialmente por las grandes cerealeras y acopiadores, dejando fuera de la mejora a pequeños y medianos productos, que por supuesto, alzaron su voz.

Una nueva baja de retenciones fue anunciada el 3 de enero pasado, con carácter permanente y beneficiando a los granos y derivados. Las alícuotas quedaron así:

  • Poroto de soja: de 26% a 24%
  • Subproductos de soja: de 24,5% a 22,5%
  • Trigo y cebada: de 9,5% a 7,5%
  • Maíz y sorgo: de 9,5% a 8,5%
  • Girasol: de 5,5% a 4,5%