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Las retenciones volvieron al centro de la agenda fiscal por primera vez desde la crisis del 2008

Un informe de la Universidad Austral relevó 55 cambios tributarios en 2025: el 91% apuntó a reducir la presión fiscal, con foco en las retenciones.


La motosierra también pasó por los impuestos. Durante 2025, el Gobierno dictó 55 modificaciones tributarias y nueve de cada diez fueron para bajar la carga sobre empresas y contribuyentes, destacándose las retenciones.

Se trata de la mayor proporción orientada a recortar impuestos desde que hay registros, en 2002, según revela el segundo informe del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad Austral.

De acuerdo al estudio, el 91% de las medidas buscó aliviar la presión tributaria, especialmente de los derechos de exportación, "que concentraron 12 de las modificaciones tributarias del año, nueve de ellas destinadas a reducir o eliminar retenciones sobre distintos sectores productivos".

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Qué son las retenciones y por qué importan

Los derechos de exportación, conocidos como retenciones, son impuestos que pagan los exportadores cuando venden productos al exterior.

Funcionan como un recargo sobre cada tonelada de soja, trigo, carne, minerales o bienes industriales que sale del país. Le aportan recaudación rápida al Estado, pero encarecen relativamente a los productores locales frente a sus competidores externos y, según sus detractores, desalientan la inversión en los sectores que producen para exportar.

“La reducción de derechos de exportación pasó a ocupar un lugar central en la política tributaria de 2025 y explica buena parte de la baja de la presión tributaria observada durante el año”, explicó Diego Rivas, investigador del CET y coautor del informe.

Tributos afectados

Una agenda de rebajas

Según la Universidad Austral, durante enero del 2025 llegaron eliminaciones y bajas temporales para economías regionales y el sector agroindustrial.

En mayo, el alivio alcanzó a mercaderías industriales con valor agregado. Agosto trajo recortes para la minería; septiembre, eliminaciones transitorias para el agro y el sector cárnico; octubre, beneficios para exportaciones de aluminio y acero con destino a países que aplican aranceles superiores al 45%.

En noviembre fue el turno de aceites y lubricantes, y diciembre cerró con nuevas reducciones para las cadenas agroindustriales y una prórroga para aluminio y acero.

El FMI, la otra variable en juego

El informe llama a seguir de cerca la normativa de los próximos años a la luz de las recomendaciones del FMI en la segunda revisión del préstamo a la Argentina ya que podría haber un choque de metas.

“Considerando la reciente revisión del FMI en la que incluyó sugerencias de reformas tributarias para nuestro país, algunas que incrementarían la carga fiscal (ganancias de trabajadores, monotributo, impuesto al tabaco y a los combustibles, entre otros) y otras que la reducirían (ganancias sociedades, derechos de exportación e impuesto al cheque), será importante ver la dinámica de la normativa que se emita en los próximos años”, indicó Cardinale-Lagomarsino, investigador del CET y coautor del informe.