La riqueza cambió de modales: el 53% de los jóvenes de clase alta muestra sin culpa cuánto y cómo gasta
La consultora Moiguer registró un pico histórico de patentamientos de alta gama en Argentina y un cambio de época en la manera de exhibir la fortuna.
La riqueza se expone sin reparos según un informe de Moiguer.
Creado con IAEn Argentina, el 6% de la población concentra el 34% de la riqueza. El dato surge de un estudio de la consultora Moiguer sobre la clase alta argentina, realizado entre diciembre y marzo, que además registró un récord histórico de patentamientos de autos de alta gama —un 91% más que en 2019— y 220 vuelos privados a Punta del Este en un solo día, el 26 de diciembre, tres cuartas partes de ellos con origen argentino.
Se terminó el bajo perfil
Durante décadas la fortuna argentina se administró con una gramática de discreción: apellido, círculos de socialización, bajo perfil. El relevamiento sugiere que esa gramática se está desarmando. Entre los jóvenes de clase alta de 16 a 25 años, el 53% dice no tener problema en mostrar cómo gasta su plata, contra el 30% de los adultos de su propio segmento y el 22% del conjunto de la sociedad. Más elocuente todavía, al 49% le genera satisfacción que otros noten lo que tiene, una cifra que en la población general apenas llega al 4%.

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La aceptación crece desde abajo
Ese corrimiento tiene un correlato en el resto de la sociedad, y ahí está el dato más incómodo del informe. El 59% de los argentinos afirma que hoy no se mira mal a quien tiene guita, pero la aceptación no crece desde arriba sino desde abajo: entre los sectores de menores ingresos trepa al 66%.
La legitimación de la riqueza, en otras palabras, es más fuerte justamente entre quienes están más lejos de alcanzarla.
Herederos, autoconstruidos y 650 familias
La composición de esa élite también cambió. El estudio la divide en tres grupos: un 44% que heredó su capital, un 39% que lo expandió a partir de una base familiar y un 17% que lo construyó de cero, categoría que los autores bautizaron "fast money" y donde el 79% no completó estudios universitarios.
En la cúspide, sin embargo, la vieja lógica sigue intacta: 3.000 personas agrupadas en unas 650 familias, con patrimonios promedio de 30 millones de dólares.



