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La morosidad de las familias por créditos bancarios y con entidades financieras tocó un nuevo récord: 11,2%

La morosidad de las familias con tarjetas de crédito y créditos personales, tanto bancarios como con otras entidades financieras, marcó un pico histórico.


En febrero de 2026, la morosidad de las familias trepó al 11,2%, acumulando 17 meses consecutivos en alza y marcando un récord histórico dentro de la serie iniciada en 2010, según el último informe del Instituto Argentina Grande (IAG).

El dato no solo refleja una tendencia sostenida, sino también un dato histórico. Hasta mediados de 2025, la morosidad nunca había superado el 5,1% y no para de crecer, evidenciando la crisis económica de los hogares que ya no pueden cumplir con sus obligaciones financieras.

Según datos tomados del BCRA, el 13,8% de los créditos personales presenta atrasos superiores a 90 días, mientras que en las tarjetas de crédito la cifra alcanza el 11,6%. En tanto, los créditos prendarios registran una morosidad del 6,8%. Estos niveles reflejan un escenario de presión creciente sobre el consumo financiado, uno de los pilares del gasto de los hogares.

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Aunque con menor intensidad, las empresas tampoco escapan a esta dinámica. La morosidad corporativa acumula 15 meses en ascenso y se ubicó en 2,9% en febrero y ya afecta a la cadena de pagos.

El informe pone especial foco en la Provincia de Buenos Aires, donde la morosidad de personas humanas llegó al 18% en febrero, muy por encima del promedio nacional. En el caso de las personas jurídicas, el nivel se ubicó en 3%, en línea con la media del país.

La provincia concentra además una porción significativa del problema: casi 4 de cada 10 pesos en mora a nivel nacional corresponden a deudores bonaerenses, en línea con el peso demográfico y económico de la jurisdicción, aunque se ubica séptima en relación a la tasa de morosidad, detrás de distritos como La Rioja, San Luis, San Juan, Santa Cruz, Catamarca y Tucumán.

Deudas no bancarias

El informe marca la incidencia de las entidades no bancarias en el endeudamiento de las personas. En la provincia de Buenos Aires, hay más personas endeudadas con este tipo de entidades que con bancos (635.215 frente a 473.482), aunque la mayoría mantiene compromisos con ambos sectores.

La morosidad es sensiblemente más alta entre quienes tienen deudas no bancarias: el 40% del dinero adeudado en ese segmento están en situación irregular. Este dato sugiere que los sectores con menor acceso al crédito formal son, a la vez, los más expuestos a condiciones financieras más frágiles.

El análisis por nivel de endeudamiento revela que quienes deben montos más bajos son los que presentan mayores niveles de incumplimiento. En los deciles más bajos, el 30% de los adeudados está en mora, especialmente entre quienes deben menos de $300.000.

Esta situación explica, en parte, una diferencia clave en la medición del fenómeno. Mientras los indicadores tradicionales —como los que utiliza el Banco Central— se basan en el monto total adeudado, el informe advierte que esto subestima el problema real. En términos de cantidad de personas, la proporción de deudores en situación irregular es aún mayor, ya que los sectores más vulnerables, con deudas pequeñas, tienen menor peso en el total monetario.