La industria textil profundiza su crisis: la producción cayó un 26% y se perdieron 15.000 empleos
La industria textil registró una caída de la producción del 26%, con capacidada instalada ociosa récord y 15.000 puestos de trabajo menos.
La industria textil enfrenta una profunda crisis.
La industria textil y de la indumentaria atraviesa el momento más crítico de las últimas décadas. Con más de dos años consecutivos de retroceso en la producción, el sector enfrenta una combinación de desplome del consumo interno, competencia desleal de productos importados, un aumento de la capacidad instalada ociosa y una acelerada destrucción del empleo y del entramado empresarial.
Así surge de informes elaborados por la Fundación Pro Tejer y la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que advierten que la crisis del sector se profundizó en 2026 y ya supera ampliamente el deterioro promedio registrado por la industria manufacturera.
Según datos de mayo, la fabricación del sector se redujo 26,2% respecto del mismo mes del año pasado y acumuló un retroceso de 37,5% frente a igual período de 2023. En el acumulado del año, la actividad cayó 26,5% interanual y se ubicó 34,3% por debajo de los niveles de dos años atrás.
El segmento de prendas de vestir, cuero y calzado también mostró una marcada contracción. En mayo registró una baja interanual de 14,7% y quedó 26,9% por debajo de 2023. En los primeros cinco meses del año, la caída acumulada alcanzó 15,3% frente a 2025 y 21,7% respecto de dos años atrás.
En mayo, la utilización de la capacidad instalada de la industria textil se ubicó en apenas 42,2%, el nivel más bajo entre todos los sectores manufactureros. Ese porcentaje representa una caída de 15,2 puntos porcentuales respecto de 2023 y de 5,2 puntos frente a 2025. En términos prácticos, casi seis de cada diez máquinas permanecen detenidas en las plantas textiles.
Desde Pro Tejer señalaron que este escenario resulta especialmente crítico porque sucede luego del importante ciclo de inversiones en maquinaria y modernización tecnológica realizado entre 2021 y 2023, cuya capacidad instalada hoy permanece ampliamente subutilizada.
La feroz competencia de las importaciones
Otro de los factores que, según Pro Tejer, explica el deterioro del sector es el cambio en la estructura del mercado interno. La entidad sostiene que históricamente el abastecimiento se distribuía en partes iguales entre producción nacional e importaciones, pero actualmente cerca del 70% del mercado corresponde a productos importados.
Durante el primer semestre de 2026, las importaciones totales de productos textiles e indumentaria disminuyeron 18% interanual. Sin embargo, la composición cambió significativamente: mientras retrocedieron las compras de fibras, hilados y tejidos, crecieron con fuerza las importaciones de bienes terminados. Las cantidades importadas de indumentaria aumentaron 66%, mientras que las confecciones para el hogar —como sábanas y toallas— crecieron 38%.
La fundación también cuestionó el ingreso de mercadería a valores históricamente bajos medidos en dólares por kilogramo y vinculó esa situación con la flexibilización de controles comerciales y aduaneros. Asimismo, advirtió sobre el crecimiento del comercio electrónico internacional favorecido por el régimen de envíos puerta a puerta. Según el informe, los envíos mediante courier aumentaron 274% durante 2025 respecto del año anterior.
Menos empresas y menos empleo
El deterioro productivo se refleja con claridad en el mercado laboral. Entre diciembre de 2023 y abril de 2026, la cadena textil, de indumentaria y calzado perdió 21,3% de sus puestos de trabajo registrados. De acuerdo con Pro Tejer, de los 81.425 empleos industriales destruidos en ese período, 25.682 correspondieron a esta cadena de valor, es decir, más del 30% del total.
En paralelo, desaparecieron 942 empresas del sector entre diciembre de 2023 y abril de 2026, mientras que el conjunto de la industria manufacturera perdió 3.759 establecimientos productivos hasta marzo de este año.
Para la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), en tanto, para el mes de abril de 2026 el sector contabilizó 95.094 trabajadores registrados, lo que implicó una reducción de 1.241 puestos respecto de marzo y una pérdida de 15.468 empleos frente al mismo mes de 2025.
La entidad indicó que desde junio del año pasado la destrucción de empleo se aceleró hasta promediar alrededor de 1.200 puestos mensuales.
En materia de precios, FITA remarcó que la indumentaria, el calzado y los productos de cuero registraron aumentos de apenas 0,4% mensual y 11,9% interanual, cifras considerablemente inferiores a la inflación general del período.
La gerente general de FITA, Celina Pena, sostuvo que "el empleo formal en el sector registra caídas ininterrumpidas desde diciembre de 2023. En junio de 2025, el ritmo se aceleró y la pérdida promedió 1.200 puestos por mes. Esta tendencia acompaña la retracción de la actividad textil y su duración descarta cualquier lectura como fenómeno transitorio".


