Historia comercial con el Reino Unido: deuda eterna, pactos oscuros y millonarias inversiones
La historia comercial entre Argentina y Reino Unido estuvo marcada por hitos que definieron el futuro de la economía local.
No sólo en el terreno del fútbol las relaciones entre Argentina e Inglaterra son ríspidas. Tanto en la historia de las relaciones políticas como en las comerciales con el Reino Unido(no podemos dividir los intereses ingleses, de los escoceses o galeses porque no así no funciona el comercio internacional) hubo periodos críticos, como en el caso de la estatización de los ferrocarriles y disputas violentas como en el caso de la guerra de Malvinas.
Sin embargo, en el terreno exclusivamente económico hubo grandes periodos de tiempo donde prevaleció un alineamiento indisumulado con los intereses de esa potencia económica y otros, más cercanos en el tiempo, de una cooperación más a tono con la modernidad con fuertes inversiones en sectores estratégicos.
Si bien comenzó formalmente en el año 1823, luego de que la corona británica reconociera la independencia del país, el comercio entre el puerto de Buenos Aires y los puertos ingleses ya tenía años aceitándose, siempre intentando sortear los bloqueos provocados por el monopolio español que regía en la época de la colonia.
De hecho, el contrabando propiciado por el gobierno del Reino Unido y motorizado por comerciantes ingleses fue una de las principales actividades en las últimas décadas del dominio de España y el principal motivo de los dos intentos de tomar Buenos Aires en las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807.
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El empréstito Baring Brothers
La situación cambió radicalmente tras la revoilución de Mayo de 1810 que abrió por primera vez formalmente el puerto de Buenos Aires al comercio internacional.
Aún así, fue durante el gobierno de Bernardino Rivadavia cuando se establecieron formalmente las relaciones y también el momento en que la Argentina (o lo que más tarde se constituiría como tal) tomó el primer préstamo internacional, justamente con un banco inglés, el Baring Brothers.
Contraído el 1 de julio de 1824 por la provincia de Buenos Aires constó de un millón de libras esterlinas para obras de infraestructura que nunca se realizaron (como el puerto de Buenos Aires), con condiciones claramente desventajosas.
El resultado fue muy malo. La crisis política local provocó que ingresaran a Buenos Aires sólo 570.000 libras en papeles negociables, que en su mayor parte s usó para financiar la Guerra con Brasil.
La deuda, finalmente se terminó de cancelar definitivamente durante la presidencia de Juan Domingo Perón en 1947, por un monto que llegó a 23.700.000 de libras.
Ferrocarriles para llevar los granos a Europa
Los primeros contratos los firmó la provincia de Buenos Aires en 1855, por entonces independiente de la Confederación Argentina, con empresas inglesas, tras la salida del poder de Juan Manuel de Rosas y pocos años antes de la conformación de un estado unificado .
En 1857 se inauguró la primera línea férrea y desde entonces, la red se extendió rápidamente por todo el país pero con un tendido característico. Todos los ramales contaban con una terminal en el Puerto de Buenos Aires desde donde partirían los productos que el país exportaría fundamentalmente a Europa.
La segunda mitad del siglo XIX y el primer tercio del siglo XXI fue la época de oro de las relaciones argentino - británicas. Las inversiones de capitales ingleses se multiplicaron, fundamentalmente en las tierras recién conquistadas por las campañar militares contra las poblaciones indígenas. Fue el tiempo de la explotación del quebracho en la región chaqueña y del ganado ovino en la región patagónica, además de las grandes extensiones de cultivos de trigo y de cría de ganado en la región pamepana.
Las principales empresas británicas de esta época fueron el Banco de Londres y Río de la Plata, Ferrocarril del Sud, Ferrocarril Central Argentino, Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, La Forestal (The Forestal Land) y The River Plate Gas Company (la compañía proveedora de gas para iluminación de la Ciudad de Buenos Aires).
También se instalaron las alimenticias Liebig's Extract of Meat Company (dedicada a la producción de extracto de carne y corned beef) y The Argentine Land and Investment Co. dedicada a la ganadería, y la compañía navieras Royal Mail Steam Packet Company.
El pacto Roca Runciman
El final de este prolífico periodo para los negocios ingleses en el país terminó de la mano de la crisis de 1929 cuando el Reino Unido decidió priorizar las importaciones de sus colonias, lo que puso en serio riesgo el negocio de las expotaciones argentinas de carne. En un movimiento desesperado, el gobierno del presidente Agustín P. Justo envió al vicepresidente Julio A. Roca (hijo) a negociar un tratado de comercio con el ministro británico Walter Runciman.
Los términos del acuerdo fueron escandalosos y fueron denunciados por el senador Lisandro de la Torre. Todo culminó con un aspero debate en el Congreso donde asesinaron al senador Enzo Bordabehere.
Gran Bretaña garantizó a la Argentina la compra de un volumen mínimo de carne vacuna, pero con exigencia que el 85% de estas exportaciones se realizaran a través de frigoríficos extranjeros británicos. A cambio, Argentina se comprometió a no cobrar aranceles al carbón y a otros productos británicos, a mantener tarifas bajas a los ferrocarriles ingleses y a utilizar las libras esterlinas obtenidas por la venta de carne para pagar la deuda externa.
Lo más grave, sin embargo, fue la inclusión de cláusulas secretas y la creación de un Banco Central con fuertes vínculos con la banca británica.
Las inversiones de empresas británicas en la Argentina
Más allá de las inversiones británicas en los rubros relacionados al periodo agroexportador, los intereses británicos en el país se desarrollaron en muchas otras áreas ligadas al consumo masivo, los servicios y otras áreas estratégicas.
Entre las principales empresas podemos mencionar a Shell, una de las principales compañías energéticas globales, que llegó a la Argentina en 1910 en momentos en que iniciaba la explotación petrolera en el país.
En el caso de British Petroleum (BP) las inversiones son más actuales y en sociedad con Pan American Energy (PAE).
Otra emprsa clave es BAT (British American Tabacco) quen llegó a la Argentina en 1914 tras el acuerdo con la Compañía Nacional de Tabaco, empresa creada por el gobierno de Roque Saenz Peña en 1913, para crear la filial The Argentine Tobacco Company, con la que se inicia la importación de tabaco británico. En 1930 la BAT se hace cargo de la Compañía Nacional de Tabaco y cambia la denominación a Compañía Nobleza de Tabaco, antecesora de Nobleza Piccardo.
La gran empresa de consumo masivo de origen británico es Unilever, que comercializa productos de limpieza y alimentos desde el año 1926.
En el rubro financiero destaca el HSBC, entre las farmacéuticas AstraZeneca y GlaxoSmithKline (GSK) y entre las empresas de servicio a DHL, empresa líder de logística internacional y dos de las big four de auditoría Deloitte y PWC.
En tanto, la minera Rio Tinto es una de las gigantes de minería que acaba de llegar al país para explotar las minas de litio y cobre del Proyecto Rincón, ubicado en la provincia de Salta, y en el complejo Fénix en Catamarca.