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Gualcamayo: cómo en tres años la mina pasó de agonizar a apuntar a proyecto "sin antecedentes en Sudamérica"

En 2023 Gualcamayo estaba a punto de cerrar sus operaciones. AISA Group compró Minas Argentinas y, tres años después, su destino cambió por completo.

Gualcamayo es una de las minas de oro más importantes de San Juan.

Gualcamayo es una de las minas de oro más importantes de San Juan.

En 2023 AISA Group compró Minas Argentinas. En aquel entonces, Gualcamayo, una de las minas de oro insignia de San Juan, estaba próxima a su cierre. O al menos eso parecía. Ahora, tres años después, el yacimiento no solo que continúa produciendo, sino que busca ampliar sus recursos mediante nuevas campañas de exploración y -a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) - tiene aprobada una inversión de US$ 665 millones para desarrollar una nueva mina subterránea.

Emplazada en plena precordillera de Jáchal, Gualcamayo acumulaba en septiembre de 2023 quine años de producción comercial y más de tres millones de onzas extraídas, y sus recursos conocidos eran de apenas 1,4 millones de onzas. En ese contexto, se presentó ante la provincia de San Juan un plan de cierre de la mina. Fue en ese entonces que AISA Group, el holding de origen familiar fundado por el empresario español Juan José Retamero, compró Minas Argentinas. La compra se produjo en un contexto atravesado por las restricciones cambiarias y las dificultades para importar insumos.

Ya al frente de Minas Argentinas, el holding -apoyándose en la infraestructura que ya existía y confiando en el potencial geológico- decidió prolongar la vida de Gualcamayo. "Donde otros veían final de ciclo, vimos infraestructura instalada, permisos y licencias. Vimos caminos, energía, campamento, equipos, conocimiento minero, producción y un distrito que todavía no había sido entendido en toda su escala”, explica Retamero.

Esta decisión, con el tiempo, le dio la razón. Actualmente la mina exporta oro y plata mientras avanza el proyecto para desarrollar Carbonatos Profundos, un yacimiento ubicado debajo de las zonas históricamente explotadas.

Gualcamayo, de la agonía a la recuperación

Según explicaron desde la empresa, lo primero que se hizo fue revisar la operación que ya existía. Luego de realizar un análisis de costos, se concluyó que el mineral que permanecía en los rajos y en la mina subterránea no justificaba económicamente su extracción. Así, en abril de 2024 se detuvieron el minado y la trituración y el transporte a la pila, y se redujo la estructura de la empresa. En el horizonte asomaba una transformación: la operación pasó a concentrarse en recuperar oro del mineral ya extraído y depositado en el valle de lixiviación.

Para ese objetivo, se reconstruyó la pila, se rediseñó el sistema de riego, se repotenció la capacidad de flujo por hora y se hicieron ajustes metalúrgicos destinados a mejorar la recuperación. Así, Gualcamayo dejó de extraer nuevo mineral, pero siguió produciendo a partir del material acumulado.

Ya en 2025, los resultados comenzaron a verse. Sin procesar material nuevo, la mina produjo 43.700 onzas equivalentes de oro, mientras que el costo por onza vendida bajó de USD 2.400 en 2023 a cerca de USD 1.150.

Según los datos presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), el resultado económico pasó de terreno negativo en 2023 a USD 116 millones antes de impuestos en 2025. En paralelo, la inversión anual se multiplicó por diez y actualmente ronda los USD 60 millones.

La suba del precio internacional del oro también mejoró la ecuación. En ese sentido, Retamero sostiene que “el precio del oro ayuda a dimensionar el valor, pero no crea una mina. La macro argentina mejora el contexto, pero no certifica recursos, no ordena una operación, no sostiene empleo, no resuelve desafíos técnicos”.

Cabe resaltar que, en paralelo, la continuidad de las operaciones generaron un impacto que excedió a la mina en sí misma: en 2025, el Fondo Fiduciario de Gualcamayo fue instrumental para poner en marcha obras de infraestructura en Jáchal, entre ellas la red de agua potable de San Roque, la impermeabilización del Canal del Norte, la reconstrucción de seis puentes de agua y un pozo de refuerzo para la planta potabilizadora de Villa Mercedes. Además, Minas Argentinas organizó rondas de negocios entre contratistas y proveedores sanjuaninos, e impulsó programas de vinculación con estudiantes y docentes de universidades y escuelas técnicas.

En el horizonte, un proyecto que "no tendría antecedente en Sudamérica"

Ya con miras al futuro, Gualcamayo apunta sus cañones a Carbonatos Profundos (DCP), un cuerpo mineralizado ubicado debajo de las antiguas zonas productivas. Luego de haber perforado más de 80.000 metros con dinamita y de una recategorización, el depósito suma más de 4,8 millones de onzas, mientras que el distrito en su conjunto supera las siete millones de onzas en recursos, con el equivalente en reservas probadas y probables certificadas es de 3,36 millones de onzas.

DCP, que contempla una inversión de US$665 millones, fue aprobado a comienzos de 2026 para ingresar al RIGI. Se estima que el proyecto exporte por US$26.500 millones entre 2030 y 2055, según las estimaciones de la compañía.

En ese marco, los estudios de prefactibilidad ya están en marcha. De acuerdo a lo informado, el plan incluye una mina subterránea y una planta de oxidación a presión, una tecnología que, de concretarse el proyecto, "no tendría antecedentes en Sudamérica". La construcción demandaría entre 1.000 y 1.500 trabajadores.

Actualmente, con los recursos identificados, y sin contar eventuales incorporaciones de futuras campañas de exploración, la compañía proyecta producir alrededor de 166.000 onzas anuales durante al menos 17 años.

“Vamos por un nuevo Gualcamayo. No se trata solamente de extender la vida de la operación que conocemos, sino de construir una nueva mina, con otra escala, nueva tecnología y un horizonte de largo plazo”, dice Gabriel Corvo, CEO de Minas Argentinas.

En ese marco, las obras preliminares ya comenzaron. En agosto se iniciaron trabajos por más de US$ 15 millones para ampliar la planta actual, los almacenes de reactivos y los campamentos. Los principales trabajos civiles quedaron a cargo de una empresa sanjuanina que incorporó 230 trabajadores. Con esas contrataciones, cerca de 1.000 personas quedaron vinculadas a la actividad de Gualcamayo.

Según datos de la empresa, el 96% de los trabajadores de Gualcamayo son de San Juan y más del 69% de los bienes y servicios contratados tienen origen provincial. La construcción de la nueva mina ampliará la demanda de proveedores y contratistas locales.

Cabe resaltar que, debido a la complejidad de la obra -que conlleva desafíos ambientales, sociales y energéticos-, Minas Argentinas trabaja bajo estándares ISO, y mantiene programas de monitoreo de aguas superficiales y subterráneas, además de mecanismos de participación comunitaria.

El objetivo: pasar de una mina a un distrito

Si bien Carbonatos Profundos es el proyecto más avanzado, AISA busca ampliar la exploración hacia otras áreas. Según indican desde la compañía, los actuales recursos y reservas certificadas corresponden a estudios en profundidad realizados sobre apenas el 4% de una propiedad de casi 40.000 hectáreas. “Estamos pensando Gualcamayo como un distrito, no solamente como una mina", explica Nicolás Bareta, Head of Mining de AISA Group.

En ese sentido, el plan más ambicioso de la compañía es el Programa G50, cuyos lineamientos fueron presentados al presidente Javier Milei el pasado mes de junio durante un encuentro con empresarios españoles en Madrid. Dicha iniciativa prevé inversiones por USD 1.500 millones y AISA estudia presentarlo como un segundo proyecto bajo el RIGI.

La primera etapa del programa contempla evaluar recursos remanentes durante un periodo de entre 24 y 36 meses, mientras la exploración avanza sobre otros sectores que puedan tener potencial aurífero y de metales industriales. “El equipo de geólogos ya tiene identificadas zonas de máximo potencial que superan los 15 kilómetros cuadrados, donde se cruzan grandes anomalías geofísicas con valores de superficie extraordinarios”, afirma Retamero.

“Hace tres años compramos una mina que tenía presentado su plan de cierre. No vinimos a administrar ese cierre: vinimos porque estábamos convencidos de que Gualcamayo tenía mucho más para dar. Hoy decidimos construir una nueva mina, explorar un distrito de casi 40.000 hectáreas e invertir pensando en las próximas décadas", relata Retamero, quien también afirma: "Todavía queda muchísimo por hacer. Pero tres años después Gualcamayo ya no discute cuándo termina, discute hasta dónde puede crecer”.

AISA Group y su presencia en Argentina

AISA Group es un grupo de empresas de origen familiar con presencia en Europa, Asia, Estados Unidos, Canadá y Argentina. Además de la minería, el holding tiene presencia en sectores vinculados a la energía, pesca, agroindustria y real estate. Actualmente factura aproximadamente U$S 193 millones anuales, genera más de 2.000 empleos directos y proyecta inversiones superiores a US$ 380 millones entre 2026 y 2030.

Cabe destacar que el holding cuenta con una amplia presencia en el país que va más allá de Gualcamayo. En 2025 concretó en Chubut la adquisición de la empresa pesquera Cabo Vírgenes, lo que marcó su ingreso en esa industria.

Además, en San Luis, el parque Calicanto Solar, de 50 MWp y USD 36,9 millones de inversión, tiene prevista su inauguración en diciembre, con una capacidad equivalente al consumo de 80.000 hogares.

En la capital sanjuanina, el grupo también adquirió el predio de la ex bodega Cinzano, donde proyecta construir oficinas, locales comerciales y viviendas premium. En una parte ya renovada del predio funcionan las oficinas de AISA Group y Minas Argentinas.