Fiebre del oro: los bancos centrales siguen apostando fuerte al metal amarillo frente a la inflación global
Los bancos centrales siguen mostrando una visión muy positiva del oro, destacando su importancia en medio de un entorno geopolítico y económico volátil.
Los bancos centrales acumularon un promedio de 1.000 toneladas de oro en los últimos cuatro años, un aumento significativo respecto al promedio de 500 toneladas de la década anterior.
ShutterstockDesde mediados de abril pasado el precio del oro que supo tocar niveles históricos por encima de los 5.580 dólares la onza allá por fines de enero, viene cayendo llegando a estar por debajo de los 3.980 dólares unos días atrás, y hoy coquetea en niveles de 4.100 dólares. Semejante performance despertó dudas entre los inversores y especuladores.
Sin embargo, quienes siguen creyendo en el metal amarillo, y vienen siendo uno de los pilares que sustentan la tendencia de largo plazo, son los bancos centrales del mundo. Eso se refleja en la última encuesta del Consejo Mundial del Oro sobre las reservas de oro de los bancos centrales donde la gran mayoría respondió que planeaban aumentarlas en los próximos doce meses.
En esta oportunidad la encuesta, además, brinda información valiosa sobre cómo los banqueros centrales perciben el oro a la luz de la actual inestabilidad geopolítica.
Vale recordar que los bancos centrales han acumulado un promedio de 1.000 toneladas de oro en los últimos cuatro años, sin duda un aumento significativo con respecto al promedio de 500 toneladas de la década anterior. Claro que esta marcada aceleración en el ritmo de acumulación se ha producido en un contexto de incertidumbre geopolítica y económica, lo que ha ensombrecido las perspectivas para los gestores de reservas.
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La tendencia
De todos modos, la encuesta de este año refuerza la tendencia: los bancos centrales siguen mostrando una visión muy positiva del oro, destacando su importancia en medio de un entorno geopolítico y económico volátil.
Antes de pasar directamente a los resultados de la encuesta cabe señalar que la misma fue realizada entre febrero y mediados de mayo por lo que la mayoría de las respuestas se recibieron después del inicio del conflicto en Medio Oriente. También hay que destacar que este año se alcanzó un nuevo récord, con 76 respuestas, superando la cifra del 2025 y siendo la mayor participación registrada desde que se lleva a cabo la encuesta hace nueve años.
Además, la muestra es altamente representativa de la comunidad de bancos centrales en general, tanto geográficamente como en términos de oro en cartera. Este nivel de participación es una clara señal del interés de la comunidad bancaria central por el oro y las respuestas enriquecen la comprensión del papel del oro en la gestión de reservas.
¿Qué dice la encuesta?
En líneas generales la encuesta, al igual que en otras anteriores, muestra que los bancos centrales mantienen expectativas favorables respecto al oro. La gran mayoría de los encuestados (89%) cree que las reservas mundiales de oro de los bancos centrales aumentarán en los próximos 12 meses.
Además, este año, un récord del 45% de los encuestados prevé que sus propias reservas de oro también aumentarán durante el mismo período. La mayoría de los encuestados restantes indicó que no prevé ningún cambio, mientras que el 1% espera que las reservas de oro de su institución disminuyan.
Entre los factores clave que llevan a los bancos centrales a mantener reservas de oro, algunos de los mencionados fueron el rendimiento del oro en tiempos de crisis, la diversificación de carteras y la protección contra la inflación. Además, el oro como cobertura contra el riesgo geopolítico y como parte de una política de diversificación de reservas también constituyen razones fundamentales para aumentar las asignaciones a este metal precioso.
Reservas mundiales
Por otro lado, la mayoría de los encuestados (74%) prevé una disminución moderada o significativa de las reservas mundiales de dólares en los próximos cinco años. Los encuestados también creen que la proporción de otras monedas, como el euro y el yuan, se mantendrá sin cambios durante el mismo período, mientras que las reservas de oro aumentarán.
Se preguntó a los participantes cómo financiarían sus nuevas compras de oro: la mitad de los encuestados indicó que lo harían mediante un programa de compra nacional en moneda local, mientras que el 38% indicó que lo harían mediante la venta de sus reservas de oro existentes.
A la hora de elegir la custodia del metal, el Banco de Inglaterra sigue siendo la opción de custodia más popular entre los encuestados, con un 57%, si bien los bancos centrales continúan diversificando sus depósitos en múltiples ubicaciones. El almacenamiento nacional ocupó el segundo lugar con un 49%, seguido por el Banco de Pagos Internacionales (BIS) con un 16% (un ligero aumento respecto al año anterior). Mientras que el Banco Nacional Suizo experimentó un notable descenso en la preferencia, pasando del 12% al 6% en 2025.
Se observó un notable aumento en los cambios de ubicación de almacenamiento: el 9% afirmó haber incrementado su almacenamiento nacional y el 10% haber diversificado sus ubicaciones en el extranjero durante los últimos 12 meses, en comparación con el 5% y el 2%, respectivamente, en la encuesta anterior.
Esta tendencia también se observa en los planes futuros de almacenamiento: el 7% indicó que planea aumentar el almacenamiento nacional y el 9% que planea diversificar sus ubicaciones en el extranjero durante los próximos 12 meses.
Esto es relevante porque hace ya varios años en que cada vez son más los bancos centrales que están empezando a repatriar su oro depositado en el extranjero.

