Expensas bajo control: el detalle que puede valer más que los amenities al comprar un departamento
Tecnología, eficiencia y diseño inteligente permiten edificios con más servicios, pero con expensas razonables y sostenibles.
Cuando una persona compra un departamento suele mirar el valor del metro cuadrado. Sin embargo, hay un número que puede terminar pesando mucho más en el presupuesto familiar: las expensas. En muchos edificios, el problema no está en la cantidad de amenities, sino en cómo fueron diseñados y gestionados desde el principio.
Un proyecto bien pensado puede ofrecer piscina, gimnasio, parrilla, salón de usos múltiples, laundry y solárium, pero al mismo tiempo mantener costos de funcionamiento razonables si incorpora tecnología y criterios de eficiencia desde su etapa de diseño. Hoy existen múltiples herramientas que permiten reducir los gastos operativos de un edificio sin resignar calidad de vida. La seguridad electrónica es uno de los ejemplos más claros. Sistemas de cámaras inteligentes, sensores y accesos digitales con reconocimiento facial o huella permiten controlar el ingreso al edificio de manera más eficiente y con menor costo operativo que los modelos tradicionales.
La eficiencia energética es otro factor determinante
La iluminación LED en espacios comunes, combinada con sensores de movimiento en pasillos, cocheras y escaleras, reduce significativamente el consumo eléctrico. Si a eso se suman paneles solares para abastecer parte de la energía de los espacios comunes, el ahorro puede ser aún mayor y la inversión inicial se amortiza en pocos años. En edificios con amenities, la tecnología también puede optimizar el mantenimiento. Por ejemplo, las piscinas con revestimiento de vinilo de alta durabilidad y sistemas de filtrado automatizados requieren menos mantenimiento que otros sistemas tradicionales. Lo mismo ocurre con equipos inteligentes de control del agua, que regulan automáticamente los niveles de cloro y reducen intervenciones manuales.
Los espacios comunes como gimnasios, salones de usos múltiples o laundry también pueden diseñarse con lógica de eficiencia. Equipos de bajo consumo energético, sistemas de encendido automático o programado, y reservas digitales de espacios ayudan a evitar gastos innecesarios y optimizan el uso de las instalaciones. Pero uno de los errores más frecuentes en los edificios aparece en un aspecto que muchos consideran secundario: el paisajismo. Es habitual encontrar jardines que requieren riego constante, poda frecuente o renovación de plantas cada temporada. Ese tipo de diseño implica gastos permanentes de mantenimiento.
Una alternativa cada vez más utilizada es el paisajismo de bajo mantenimiento, basado en plantas exteriores resistentes al clima y al paso del tiempo. Especies como lavandas, agapantos, gramíneas ornamentales o suculentas pueden soportar sequías, lluvias intensas y cambios de temperatura con cuidados mínimos, evitando la reposición constante de vegetación. También se incorporan jardines verticales o muros verdes con sistemas de riego automatizado y plantas de alta resistencia. Además de mejorar la estética del edificio y aportar aislamiento térmico natural, estos sistemas requieren poco mantenimiento si están correctamente diseñados.
La elección de materiales influye en el costo de las expensas
Pisos antideslizantes de alta durabilidad en áreas húmedas, mobiliario exterior preparado para resistir la intemperie y revestimientos resistentes reducen reparaciones y prolongan la vida útil de los espacios comunes como parrillas, solárium o áreas de descanso. En definitiva, comprar una propiedad no es solo adquirir metros cuadrados o amenities atractivos. También es elegir un edificio pensado para funcionar de manera eficiente durante décadas.
Porque en el real estate moderno, el verdadero diferencial ya no es sumar más servicios, sino lograr que el edificio funcione bien y tenga expensas razonables a lo largo del tiempo.
* Juan Manuel Tapiola, CEO de Desarrolladora Spazios y autor del libro Cómo ser dueño en Argentina.



