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El riesgo país se acerca a los 640 puntos: qué hay detrás de esta disparada en un escenario incierto

El riesgo país reflejaría dudas sobre la marcha de la economía, ralentización en la acumulación de reservas y cambios en las condiciones financieras externas.


En los últimos días y tras su paso por Nueva York en la que buscó dar señales de gobernabilidad y tener la economía bajo control, el presidente Javier Milei adjudicó la suba del riesgo país a la aparición pública en Nueva York del gobernador bonaerense Axel Kicillof, mientras él asistía a la ONU y se reunía con inversores internacionales.

Durante una entrevista lo hizo con su particular estilo y sin eufemismos. Consultado sobre las razones por las que sube el riesgo país, dijo: "Si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube el riesgo país". Se refería tácitamente al mandatario de la provincia de Buenos Aires, ya lanzado como precandidato a presidente en 2027 y quien el Gobierno eligió como contrincante para polarizar una elección que cada vez más se presenta con final abierto.

Para el Gobierno la culpa es de Kicillof y toda de él. Milei no hizo ninguna referencia a los indicadores que empiezan a marcar los abordajes de los analistas, que ponen el foco en ciertas variables que parecían "piloteadas" pero ahora denotan un cambio de condiciones, que hace dudar sobre el impacto que pueden tener de cara a la campaña electoral.

Un informe de la Fundación Capital sostiene que lejos del argumento oficial existen razones locales y del exterior para explicar la suba del riesgo país. Por ello, es necesario enfocarse en ellos para poder revertir este rebrote del indicador, que luego de bajar hasta los 404 puntos básicos el 15 de julio comenzó allí un raid alcista que ya empieza a preocupar en despachos oficiales, pese a las declaraciones de Javier Milei sobre este tema.

Riesgo país para arriba

"El reciente aumento del riesgo país refleja un deterioro relativo de la percepción sobre Argentina, en un contexto de menor acumulación de reservas, desaceleración de la actividad y condiciones financieras internacionales más exigentes", señala un informe de Fundación Capital, la entidad que dirige el expresidente del Banco Central Martín Redrado y tiene al frente del día a día a Carlos Pérez, su mano derecha desde hace tres décadas y exgerente general del BCRA durante la gestión Redrado.

El análisis recuerda que "al mismo tiempo, las colocaciones soberanas hard dollar prácticamente se frenaron, encendiendo señales de alerta de cara a 2027", y en paralelo advierte que "el stock de reservas continúa siendo bajo y reforzar las compras diarias de divisas parece primordial".

La receta es la ortodoxa y clásica. "En este marco, impulsar un mayor dinamismo de la actividad y acelerar la acumulación de reservas aparecen como dos condiciones centrales hacia delante", recomiendo la Fundación Capital.

La tasa americana

La suba del riesgo país ya viene desde hace casi dos meses pero parece haber dado un salto en los últimos días, coincidiendo con la visita a Nueva York de Milei y Kicillof. Sólo para dejarlo en claro, el problema con el riesgo país es que un aumento en el índice encarece el costo de financiamiento soberano.

Además, esto corre a la par de la suba que está experimentando el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, que ya supera el 5%, endureciendo las condiciones del crédito para las economías emergentes. El riesgo país es el sobrecosto que se debe afrontar para tomar deuda en los mercados internacionales por encima de la tasa que paga el bono de Estados Unidos, considerado libre de riesgo.

Así, con la suba del costo del dinero en EE.UU. al 5% anual se debe sumar el riesgo país de Argentina hoy en 6,4% anual, por lo que tomar deuda para el gobierno argentino tendría una tasa de 11,4% en dólares. Recordemos que hace dos meses el ministro Luis Caputo se negó a tomar deuda al 9% porque era cara.

Los drivers del riesgo

"En los últimos meses, el riesgo país atravesó diferentes etapas. Entre marzo y julio mostró una fuerte compresión, hasta acercarse a los 400 puntos básicos, en un contexto de consolidación del frente fiscal, la mejora de la percepción crediticia y acumulación acelerada de reservas", sostiene el informe.

Pero a partir de julio, y mucho más en agosto, "la tendencia comenzó a revertirse, a medida que ganaron peso las dudas sobre el ritmo de la actividad económica, el menor dinamismo en la acumulación de reservas y una creciente atención al escenario político de 2027". Desde entonces el indicador se ubicó cómodamente en la zona de los 600 puntos.

Una de las claves hay que buscarla en la capacidad del Banco Central de acumular reservas. "Entre abril y julio el BCRA compró en promedio más de US$2.200 millones mensuales, mientras el riesgo país se redujo unos 200 puntos básicos. En cambio, desde principio de agosto, con compras inferiores a los US$1.000 millones mensuales, nuestro riesgo país subió aproximadamente 200 puntos básicos", indica Fundación Capital.

Y agrega: "Más allá del flujo, lo cierto es que el stock de reservas que ostenta nuestro país aún es bajo. Incluso considerando las reservas brutas, países de nuestro vecindario con reservas en términos del PBI que son el doble de las nuestras, presentan spreads soberanos muy inferiores al nuestro".