El reporte de sustentabilidad como ventaja competitiva para las pymes
El reporte de sostenibilidad nace como una práctica voluntaria para permitir a las empresas mejorar su imagen pública. Con el tiempo, se transformó en una herramienta multiuso para mejorar la competitividad y eficiencia.
El desafío de fondo para las pymes argentinas es pasar de ver el reporte de sostenibilidad como un trámite o un costo adicional.
Shutterstock.El reporte de sostenibilidad, también denominado reporte de sustentabilidad, es un informe anual en el cual las empresas u organizaciones analizan y hacen públicos cuáles han sido sus impactos ambientales, sociales, económicos y de gobernanza en el último año.
Los primeros reportes ambientales son publicados en los ’80 por empresas químicas, de forma voluntaria y con la idea de mejorar su imagen corporativa.

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A partir de los ’90, con el aumento de la presión sobre las empresas por sus impactos ambientales y sociales, y la demanda de mayor transparencia, la práctica de reportar los impactos se extiende a otras industrias.
Al hacerse extensiva la práctica de reportar los temas sociales y ambientales de forma voluntaria, uno de los problemas que surgieron es la multiplicidad de formatos y la dificultad de comparar y corroborar los impactos que se publicaban.
Esto lleva a que se plantee la necesidad de establecer sistemas que permitan una estandarización de los reportes de sostenibilidad con miras a mejorar su eficiencia y credibilidad.
En este contexto, en 1997 surge GRI (Global Reporting Initiative), con el objetivo de crear un mecanismo que permitiera garantizar que las empresas mantengan una conducta ambiental responsable, ampliándose posteriormente a temas sociales, económicos y de gobernanza.
A partir del 2000 GRI empieza a publicar sus Guías para reportes de sostenibilidad, constituyéndose en la actualidad como los estándares de sostenibilidad más utilizados a nivel mundial. De acuerdo con la información aportada por GRI, el 90% de las principales empresas que presentan anualmente reportes de sostenibilidad utilizan los Estándares GRI, siendo utilizados actualmente por más de 14.000 organizaciones en el mundo.
Prácticas voluntarias que pasan a ser necesarias y obligatorias
El reporte de sostenibilidad nace como una práctica voluntaria para permitir a las empresas mejorar su imagen pública. Con el tiempo, el reporte pasó de ser un instrumento meramente comunicacional a prestar múltiples funciones para mejorar la competitividad y eficiencia de la empresa.
El reporte de sostenibilidad es una herramienta multiuso con múltiples funciones: (i) compliance y manejo de riesgos que permite detectar riesgos operacionales y evitar incumplimientos normativos; (ii) financiera y de marketing que mejora la relación con los consumidores, permite atraer inversiones y mejorar la calificación crediticia; y (iii) de administración que ayuda a optimizar recursos, comprometer a los empleados, y construir confianza.
La extensión en el uso del reporte también trajo aparejado varios inconvenientes, entre ellos la dificultad de verificar y comparar datos de desempeño de empresas.
Asimismo, se enfocaban demasiado en el storytelling, en justificar narrativamente que la empresa era responsable pero sin sostenerlo con evidencias o sin que realmente estas prácticas estuvieran incorporadas dentro del modelo de negocios, formando parte de tácticas de greenwashing (publicidad ambiental engañosa).
Estas prácticas desleales han tenido como consecuencia que normativamente se empiece a regular lo que antes era voluntario. En 2023, la Unión Europea introdujo la CSRD (Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa), la cual requiere que las empresas de la UE y las filiales de empresas extranjeras alcanzadas informen anualmente los impactos positivos y negativos ambientales y sociales.
Esta norma es reforzada por otra norma comunitaria, la Csddd (Directiva sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad), que obliga a las grandes empresas de la UE o que operan en la UE a hacer un control de que en toda su cadena de suministro –incluyendo en sus proveedores extracomunitarios– se cumplan con los estándares ambientales, laborales y de derechos humanos.
Una ventana de oportunidad para las pymes
Para cumplir con los estándares planteados, las grandes empresas indefectiblemente requieren auditar su cadena de suministro, por lo cual a medida que las multinacionales avancen con sus procesos de control de cadenas de suministro, las pymes, que formen parte de dicha cadena, van a ser sorprendidas con pedidos de información o con el requerimiento de contar con su reporte de sostenibilidad para seguir manteniendo la relación comercial o para establecerla.
Asimismo, no hay que perder de vista que con los acuerdos firmados por el Mercosur con la UE y con la EFTA, así como se abren nuevas posibilidades para las empresas argentinas, las obligaciones que hoy operan para las empresas del bloque se irán extendiendo a las empresas que pretendan exportar a la UE. Como lo señaló en un reciente encuentro organizado por GRI Latam, Andrea Semadeni, Embajador de Suiza en Argentina, que por el Acuerdo EFTA – Mercosur es conveniente para las pymes argentinas seguir el camino de las multinacionales y comenzar a realizar sus reportes de sostenibilidad.
Programa de Negocios Competitivos GRI 2026
Cuando se consulta a las pymes por qué no realizan su reporte de sostenibilidad, las respuestas más usuales son que es un proceso caro, complejo, que requiere conocimiento técnico, o pensado solo para grandes empresas.
Con el objetivo de ayudar a las pymes a comenzar a realizar sus reportes de sostenibilidad, GRI ha lanzado este año en la Argentina, con el apoyo del Gobierno suizo, el Programa de Negocios Competitivos GRI 2026, que presenta un sistema para realizar el reporte de forma simplificada, con la asistencia de los socios implementadores seleccionados en Argentina.
Con el programa se pretende que las pymes argentinas puedan sumar valor estratégico y fortalecer la cadena productiva argentina frente a sus competidores, logrando una diferenciación y ventajas competitivas.
El desafío de fondo para las pymes argentinas es pasar de ver el reporte de sostenibilidad como un trámite o un costo adicional, a entenderlo como parte de la gestión del negocio. Con los acuerdos comerciales que el Mercosur firmó con la UE y con la EFTA, y la creciente exigencia de transparencia en las cadenas de suministro globales, así como el aumento de las demandas de los consumidores, esa transición deja de ser una opción de largo plazo y empieza a ser una condición para seguir siendo un proveedor competitivo.
* Alejandro Fernández Bilat. Abogado Especialista en Derecho Ambiental. MBA en RSE & ONG. Profesional Certificado en Sustentabilidad (GRI) y Compliance Empresarial

