El "plan revancha" con el FMI: el pacto para apreciar el dólar y blindar las reservas en 2026
Tras la reunión en Washington, el Gobierno acelera el cumplimiento de las metas para asegurar desembolsos. El compromiso de comprar US$ 10.000 millones y la presión del staff por un tipo de cambio más alto, definen la nueva estrategia de Luis Caputo para el segundo semestre.
La decisión del gobierno de Javier Milei de comprometerse solemnemente a comprar no menos de 10 mil millones de dólares durante el primer semestre de 2026 fue el acto de amor que el FMI exigió como condición indispensable.
ArchivoEl directorio del FMI se encamina a aprobar, en no más de dos semanas, la segunda revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas vigente con la Argentina, correspondiente al ejercicio 2025 completo. Los términos de la aprobación son ya conocidos y se cerraron hace dos semanas en Washington, durante la reunión de primavera del organismo.
Allí, los responsables de caso argentino, comandados por el venezolano Luis Cubeddu, recomendaron al directorio del organismo aprobar el tramo en debate, y pasar a considerar el 2026. Y, seguramente, es lo que sucederá.
El impacto del contexto geopolítico en el calendario del Board
El Board del Fondo Monetario está conducido tácticamente por Estados Unidos en particular y occidente en general, donde Javier Milei tiene aliados pétreos que no pondrán dificultades para el aval al país. El problema del retraso en que esto suceda (la aprobación quedará para mayo), no es una cuestión del Facilidades Extendidas con el país, sino las dificultades que el FMI tiene para reunirse en medio de un conflicto en Medio Oriente que no termina de ordenarse.
Para que el encuentro del Board se concrete, habrá que esperar que sean los delegados de Estados Unidos los que lo habiliten, ante la seguridad que serán reprendidos por los Europeos por la manera en que la guerra en Irán y zonas de influencia están complicando a la economía mundial. En cierto sentido, el foco en el conflicto hace que, para el organismo, el siempre complicado caso argentino pase a segundo nivel de importancia; lo cual es una buena noticia. El problema es el retraso en el envío de los US$ 1.003 millones de dólares correspondientes al desembolso comprometido luego de la aprobación. Pero, se piensa en el ministerio de Economía, hasta el pago del 9 de julio hay tiempo.
El giro en la estrategia cambiaria tras la reunión con Georgieva
Mientras tanto, hay una realidad que parece confirmarse. Luego de la reunión de Luis Caputo con las cúpulas directivas del FMI comandadas por Kristalina Giorgieva, parece cambiar la estrategia cambiaria del gobierno. Y no sólo en el ritmo acelerado de compras de dólares por parte del Banco Central, sino también en el nivel del tipo de cambio, que probablemente en abril registre su primer mes del año en crecimiento. Por ahora, tenue y leve y sin llegar al 1%. Pero teniendo en cuenta que, en lo que va del 2026, el dólar acumula pérdidas por casi 5% con una inflación que en el primer cuatrimestre del año navega por arriba del 10%.
Siguiendo una comparación simple y sin mucho rigor técnico (pero concreta), el tipo de cambio lleva en lo que va del 2026 un retraso de aproximadamente 15%. Y aquí es donde el FMI empieza a tallar.
Compromiso de reservas: la condición para seguir en el acuerdo
La decisión del gobierno de Javier Milei, con el ministro de Economía como brazo ejecutor, de comprometerse solemnemente (y por escrito) a comprar no menos de 10 mil millones de dólares durante el primer semestre de 2026 (temporada sojera), fue el acto de amor que el FMI exigió como condición indispensable –y disciplinadora– para que el concursante estrella siga todo 2026 dentro del facilidades extendidas. Y, hay que decir, Argentina está cumpliendo.
Obviamente, todos saben que la consecuencia de esta obligada política de compra de divisas, además de una victoria mandril, tendrá como resultado inevitable un fortalecimiento del precio de la divisa en la cotización criolla.
Obviamente también, nadie espera –incluido el FMI– que la cotización llegue a un nivel que conforme a los técnicos de Washington, que hablan más de una recuperación de la divisa de no menos de un 20% real para fin de año; algo que llegaría al dólar versión Banco Nación cercano a los 1.794 pesos tomando en cuenta sólo el porcentaje; para luego corregir por inflación. Allí se hablaría de un dólar por arriba de los 2.200 pesos para fin de año. Una utopía. Más bien defender el primer valor como mínimo, y que, obviamente, esto no se traslade de movimiento y “gimnasia recreativa” para que haya un incremento más genuino y sano del precio del dólar en el mercado local.
Proyecciones de inflación y la presión sobre el precio del dólar
Lo importante es la consecución de la performance obligatoriamente alcista del dólar hacia fin del 2026, cuando se cumpla el primer aniversario de la firma del acuerdo vigente. La obligación de sumar reservas, que mantendrá inevitablemente fuerte la demanda de divisas, provocará además una presión inflacionaria también inevitable. Aunque controlado, el IPC tendrá así un sostenimiento de la fuerza alcista en los límites actuales.
Este es el punto en el que hay que volver al texto y a la letra chica de ese pacto entre la Argentina y el FMI, firmado en abril del año pasado. En ese tiempo, el exministro de Economía, Alfonso Prat-Gay, mencionó en una exposición en el IAE de la Universidad Austral un descubrimiento. Dijo que en el staff report el organismo “recomienda” que el tipo de cambio ejecutivo para el trimestre posterior a la firma del facilidades extendidas debería navegar por arriba del 20% de la cotización del día anterior a la entrada en vigencia del acuerdo. Esto implicaba, aproximadamente, entre 1.315 y 1.320 pesos en el mes inaugural del ejercicio de bandas, para luego ir subiendo la cotización mes a mes, sosteniendo una inflación que debía ubicarse por debajo del 1%. Como estamos hablando del 2025, implicaría un cierre de ejercicio cercano a un precio de 1.600 pesos por dólar versión Banco Nación.
Cuánto necesitan ganar los argentinos para llegar a fin de mes
La revancha por las metas incumplidas del primer semestre
Sin embargo, la idea de los firmantes de Washington del Facilidades Extendidas nunca tuvo en carpeta la posibilidad de que el dólar oficial operara a la baja y navegara inmediatamente hacia aguas más cercanas a los $1.100 que a los más de $1.300 que consideraba el organismo como óptimos para el cierre del segundo semestre de 2025. Mucha diferencia. Más teniendo en cuenta que es el ítem que más le importa al fiscalizador general del caso argentino en el FMI, el venezolano Luis Cubeddu.
De todas maneras, no sucedieron ninguna de las dos cosas. Javier Milei no pudo darse el gusto en el primer semestre del 2025 de comprar dólares en el piso de la banda, y el FMI no vio como se cerraba el ejercicio con un dólar apreciado, la inflación controlada y las reservas por arriba de los 8000 millones, según lo convenido en la firma del Facilidades Extendidas de abril del año pasado. Ahora, las partes van por la revancha, y con un pacto virtual que este año las reservas deben estar por arriba de los 8.000 millones contando desde el primero de abril 2026, y el dólar apreciado. En eso anda el Quinto Piso del Palacio de Hacienda.