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El nicho que mueve $3.450 millones que todavía no "explota" y busca crecer en Mendoza

La provincia se presenta como una de las plazas más competitivas para un segmento del turismo que aún no ha alcanzado su máximo potencial.

El turismo de reuniones es una de las grandes oportunidades que encuentra la hotelería de Mendoza para romper la estacionalidad. 

El turismo de reuniones es una de las grandes oportunidades que encuentra la hotelería de Mendoza para romper la estacionalidad. 

Maru Mena

Aunque el turismo en Mendoza está lejos de sus mejores épocas, la esperanza de mejorar los actuales números nunca se pierde para los referentes del sector. Aunque la plaza todavía está lejos del récord de 740.000 turistas extranjeros que recibió en 2019, según los datos oficiales, las últimas estadísticas muestran una moderada recuperación y en el medio aparece un segmento que en Argentina mueve $3.450 millones y que en la provincia todavía tiene mucho potencial: el turismo corporativo o de reuniones.

Mientras el turismo de ocio suele concentrarse en las temporadas vacacionales, el turismo de reuniones se consolida como uno de los motores más rentables para la actividad durante todo el año. Congresos, convenciones, ferias y viajes de incentivo no solo ayudan a reducir la estacionalidad, sino que también generan un elevado impacto económico sobre hoteles, gastronomía, transporte, comercio y servicios profesionales.

Los números del turismo corporativo

Los datos oficiales más recientes disponibles corresponden al Anuario Estadístico de Turismo de Reuniones 2024, presentado en 2025 por el Observatorio Económico de Turismo de Reuniones (OETR). Según ese informe, durante 2024 se realizaron 3.641 reuniones en Argentina, con un gasto total de $3.450 billones por parte de los asistentes. Además, los visitantes permanecieron un promedio de 3,3 noches en los destinos sede, mientras que los congresos y convenciones reunieron a 2.229.702 participantes.

El estudio también señala que el 87,5% de los encuentros correspondieron a congresos y convenciones, mientras que el 12,5% restante fueron ferias y exposiciones. A su vez, el segmento representa alrededor del 25% de los turistas internacionales que llegan al país y se caracteriza por registrar un gasto significativamente superior al del turista vacacional.

El potencial de Mendoza

En ese escenario, Mendoza se mantiene como uno de los principales polos argentinos para el turismo de reuniones, apoyada en su infraestructura para congresos, conectividad aérea, oferta hotelera y enoturística.

Los indicadores más recientes para la provincia surgen del informe presentado en abril de este año por el Mendoza Bureau, que pone cifras al impacto económico del segmento. El estudio estima que el turismo de reuniones genera un movimiento económico anual de entre US$ 300 y 420 millones en Mendoza y sostiene entre 4.500 y 6.000 puestos de trabajo vinculados directa e indirectamente a la actividad.

El relevamiento también reveló que el turista de reuniones gasta un 35% más que el turista de ocio, un diferencial que explica el interés creciente por captar congresos y convenciones. Además, el informe identificó un efecto multiplicador: cuatro de cada diez asistentes regresan posteriormente al destino con su familia, transformando un viaje corporativo en una futura visita turística.

El Foro de Inversiones & Negocios Mendoza 2026 tuvo una exitosa convocatoria política y empresaria.

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La hotelería mendocina redobla la apuesta

El potencial del turismo corporativo también comienza a reflejarse en las inversiones que realiza el sector hotelero. Uno de los casos más recientes es el del Gran Hotel Potrerillos, que inauguró nuevos espacios especialmente diseñados para la realización de eventos corporativos y sociales, en una señal de que la industria busca ampliar la oferta destinada a congresos, convenciones, reuniones empresariales y celebraciones.

Para Miguel Urmeneta, gerente general del Park Hyatt Mendoza, este segmento resulta estratégico porque contribuye a reducir la estacionalidad de la actividad turística. "El turismo corporativo ayuda a generar demanda en los períodos de temporada baja y permite balancear mejor la actividad", aseguró.

El ejecutivo consideró que Mendoza todavía tiene margen para crecer en este mercado, aunque destacó que la provincia cuenta con ventajas competitivas como su oferta enoturística, los atractivos naturales y la cercanía entre los principales puntos de interés. Además, remarcó la importancia del trabajo conjunto entre el sector público y privado para posicionar al destino en el mercado internacional de congresos y convenciones.

Urmeneta también destacó el mayor impacto económico que genera este tipo de visitantes. "Está estudiado que el turismo corporativo gasta más que el turismo vacacional porque demanda una mayor cantidad de servicios. Además, muchas personas que llegan por trabajo luego regresan con su familia o amigos, convirtiendo ese primer viaje en una futura visita de ocio", concluyó.