El mercado inmobiliario comenzó 2026 con movimientos de precios
Después de un 2025 que mostró una tendencia de recuperación del mercado inmobliario, enero mantiene un escenerio de mejora de los precios.
Los precios de los departamentos en CABA iniciaro el año co aumneto en dólares en la comparación interanual.
El mercado inmobiliario del AMBA muestra subas moderadas en 2026, tras un 2025 marcado por precios en lenta recuperación.
El mercado inmobiliario del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzó 2026 con incrementos moderados en los precios de venta, en un contexto donde la demanda sigue mostrando signos de enfriamiento.
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Según un informe elaborado en forma conjunta entre Mercado Libre y la Universidad de San Andrés, en enero de 2026, el precio mediano en dólares por m² de las casas aumentó 2,2% interanual, mientras que en los departamentos la suba fue de 5,9% frente a enero de 2025.
Las variaciones por zona fueron heterogéneas: en casas, CABA registró un leve avance del 0,3%, GBA Norte lideró con un 7,3%, GBA Sur subió 0,8% y GBA Oeste 1,6%. En departamentos, las subas interanuales oscilaron entre 4,7% en CABA y 6,6% en GBA Norte.
En la comparación mensual contra diciembre de 2025, los movimientos fueron más tenues. Los valores de las casas retrocedieron 0,5% en CABA, crecieron 0,7% en GBA Norte y 0,3% en GBA Oeste, y no mostraron variación en GBA Sur. En departamentos, los cambios intermensuales fueron del 0,5% en CABA, -1,4% en GBA Norte, 0,6% en GBA Sur y 0,7% en GBA Oeste.
Las diferencias también se reflejan en el análisis por barrios y municipios: Pilar fue uno de los distritos con mayor aumento interanual en casas, con un salto del 23,2%, mientras que Escobar encabezó las subas en departamentos con 18,7%. En CABA, Parque Avellaneda marcó la variación más alta para departamentos, con un 10,5%.
Durante 2025, el mercado inmobiliario argentino transitó un escenario particular: precios históricamente bajos en dólares y señales de reactivación muy graduales. De acuerdo con informes relevados durante ese período, el valor del metro cuadrado en CABA había comenzado a recuperarse lentamente tras tocar un piso en abril de 2023, cuando llegó a u$s 2.192. Para mediados de 2024, la tendencia ya era de mejora, con el m² escalando a u$s 2.316, su valor más alto en 19 meses.
La dinámica estaba influida por la sobreoferta generada desde 2020, cuando la Ley de Alquileres incentivó a muchos propietarios a retirar unidades del mercado locativo y volcarlas a la venta. Esta acumulación presionó a la baja los precios entre 2018 y 2023, llevándolos a niveles comparables a los de una década atrás. Hacia 2023 y 2024 comenzó a aparecer una demanda incipiente de inversores atraídos por precios bajos y la expectativa de un cambio de ciclo político y económico1.
El mercado de alquileres también vivió un 2025 convulsionado, con fuertes aumentos interanuales. En AMBA, los incrementos del precio por m² fueron muy dispares: desde un 84,4% en GBA Norte para casas hasta más del 200% en otras zonas, como GBA Oeste, de acuerdo con los datos relevados en el mismo análisis2. La derogación de la Ley de Alquileres anunciada por el nuevo gobierno alimentó expectativas de recomposición de la oferta, aunque el reacomodamiento no fue inmediato.
A pesar de la recuperación parcial de los precios, los indicadores de demanda muestran un retroceso. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, los contactos de potenciales compradores de departamentos en CABA cayeron 18%, según la información relevada. La suspensión de los créditos hipotecarios aparece como un factor central detrás de la retracción del interés comprador, postergando decisiones de inversión y achatando el nivel de actividad.
Un 2026 que arranca con más claridad en los precios, pero menos tracción de compradores
El inicio de 2026 combina, así, dos movimientos simultáneos: un reacomodamiento de los valores tras los años de mayor depresión del mercado, y un proceso de desaceleración de la demanda a la espera de la mejor oferta de crédito. En un entorno donde persisten la incertidumbre macroeconómica y la volatilidad del poder adquisitivo, el sector se muestra expectante respecto de la recuperación del crédito y del impacto de las nuevas reglas del mercado.

