Desempleo en alza: en Goya y Villa Ángela 460 familias se quedan sin trabajo por cierre de la textil Alal
No es el único caso y el desempleo empieza a preocupar. También fueron despedidos 43 empleados de la fábrica de zapatillas DASS de la ciudad de Eldorado.
La industria textil sufre el impacto de la apertura de las importaciones, una situación que golpeó fuerte a nivel de desempleo en Corrientes esta semana.
Foto: TN&PlatexLa histórica pyme textil Emilio Alal anunció el cierre definitivo de su planta en la ciudad correntina de Goya y de otra en la chaqueña Villa Ángela, a raíz de la crisis que atraviesa el sector. La medida deja sin empleo a 260 trabajadores y a personal tercerizado y pone al desempleo al tope de las preocupaciones de la gente.
Directivos de la empresa sostuvieron que el cierre se debe al contexto económico adverso y a la pérdida de competitividad de la industria nacional. La decisión fue comunicada oficialmente por la firma.
Se trata de una pyme argentina con más de 100 años de trayectoria industrial. Según detalla el comunicado, tras un extenso proceso de análisis y luego de haber agotado todas las instancias posibles, la empresa se vio obligada a tomar esta "decisión no deseada", como consecuencia del actual contexto económico y comercial adverso, sumado a problemas estructurales que afectan la competitividad de la industria nacional, sin perspectivas de mejora en el corto y mediano plazo.
Despidos en Goya
El cierre de la planta de Goya deja sin empleo a 260 trabajadores, además de otros empleados que prestaban servicios de manera tercerizada. Desde la empresa explicaron que la apertura indiscriminada de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir —incluida la ropa usada proveniente mayoritariamente de países asiáticos—, la caída del poder adquisitivo que impactó en la demanda, los elevados costos financieros, laborales y energéticos, la alta carga impositiva y el atraso cambiario provocaron una fuerte pérdida de competitividad para la producción nacional.
Asimismo, señalaron que la situación se agravó en los últimos días por el deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil, lo que afectó el flujo financiero de la compañía y limitó su capacidad operativa.
Pese a los esfuerzos realizados para revertir el escenario, entre ellos el inicio de la producción de telas para agregar valor a los hilados y mantener estándares de calidad internacional que permitieron exportar a países de la región, la empresa no logró sostener su funcionamiento.
Desde Alal remarcaron que la decisión no responde a una falta de compromiso, sino a una crisis que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras y, en particular, al sector textil, que atraviesa "el momento más complejo de su historia".
Finalmente, la firma expresó su profundo pesar por el impacto social y humano de la medida y agradeció a los trabajadores, proveedores y a la comunidad en general por el acompañamiento durante tantos años, al tiempo que manifestó su deseo de que, a través del diálogo y dentro del marco democrático, se generen en el futuro condiciones económicas que permitan la recuperación del entramado productivo y del empleo.
Chaco también
En la ciudad chaqueña de Villa Ángela trabaja en esta planta textil unas 200 personas. La Hilandería Alal perteneciente al grupo con operaciones también en el Chaco, Emilio Alal Sacifi ya había paralizado sus actividades por 60 días el pasado 1 de junio.
Pero la fábrica textil, conocida por la calidad de sus hilados y tejidos, enfrenta ahora una crisis que impacta en la economía local.
El freno a la producción hilandera, se debe a la acumulación de hilo y telas en sus depósitos de la localidad correntina, lo que impide continuar con la fabricación. La sede central del grupo empresario está en la localidad de Villa Ángela, en el Chaco. Hasta 2023 había experimentado un crecimiento constante, incluso ampliado su plantilla de trabajadores para hacer frente a la demanda de hilados de algodón y tejidos.
Sin embargo, las políticas económicas contractivas de la actividad económica aplicadas por el actual Gobierno nacional han impactado de manera negativa en el sector textil, especialmente en Corrientes, donde representa una fuente importante de empleo calificado.
Habla el gobernador Valdés
“El cierre refleja un deterioro industrial provincial”, dijo el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés. El mandatario correntino se refirió al cierre de la empresa textil Alal en Goya, que dejó en esa ciudad sin empleo a 260 trabajadores, y trazó un diagnóstico crítico sobre la situación de la industria correntina.
En la chaqueña Villa Ángela la empresa también cerró sus puertas y dejó sin trabajo a 200 empleados.
En declaraciones a medios provinciales el gobernador señaló que “la falta de ventas, la competencia con productos importados y las pérdidas acumuladas como factores determinantes, y confirmó que pedirá una audiencia con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, entre el 9 y el 13 de febrero, para exponer el escenario que atraviesan las industrias correntinas.
Pérdidas millonarias
“El cierre refleja un deterioro del entramado industrial provincial", señaló Valdés. Hoy es muy difícil que se sostenga una firma que tiene una pérdida de $900 millones porque justamente no tiene ventas. Y es muy difícil competir con empresas extranjeras, eso también complica”, afirmó el mandatario este martes 27 de enero, en declaraciones a cronistas radiales.
Para Valdés, el cierre de Alal no es un hecho aislado, sino un síntoma de un proceso que impacta de lleno en la industria, el comercio y las pymes.
El gobernador remarcó que, hasta el momento, no se evalúa una asistencia provincial directa para los trabajadores afectados por el cierre de la firma goyana. No obstante, subrayó que el gobierno de Corrientes acompañó a la empresa en los últimos años con distintas herramientas. “Facilitamos créditos a la empresa para poder tecnificar. La luz la pagan directamente a CAMMESA y nosotros siempre dimos todo lo que está a nuestro alcance”, sostuvo.
En ese marco, anticipó que el tema será planteado en el plano político nacional. “Este tema lo voy a plantear a (Diego) Santilli ahora cuando nos reunamos esta semana”, indicó, en referencia a la presencia este jueves del ministro del Interior.
Importaciones y falta de ventas
Más allá del caso puntual de Alal, Valdés amplió su análisis al conjunto del aparato productivo provincial. “Hay preocupación industrial porque empieza a colapsar el sector. Competir con la importación con las empresas extranjeras es muy difícil. Es más costoso comprar un producto hecho en Argentina que hecho en otros países”, advirtió.
Según explicó, la falta de ventas atraviesa a distintas actividades. “Todos están preocupados porque no hay ventas, la industria yerbatera también, la forestal lo mismo”.
El diagnóstico del gobernador coincide con el planteo de los sectores empresarios de Goya, que señalaron que el cierre de Alal “golpea de lleno a la economía regional” y se inscribe en un escenario de fragilidad previa. En un pronunciamiento público, la Cámara Empresarial de Goya sostuvo que el fortalecimiento de la moneda, que “estimuló las importaciones casi sin control y en claro detrimento de la industria nacional”, aparece como uno de los principales factores que precipitaron el desenlace.
Reclamo empresarial
La Cámara Empresarial de Goya calificó la decisión de la empresa como “drástica” y señaló que, si bien tomó por sorpresa a gran parte de la ciudadanía, existía la percepción de que “más temprano que tarde, esta situación podría concretarse”. En ese marco, evitó profundizar en las razones internas de la firma y dejó de lado valoraciones político-partidarias, pero puso el foco en las consecuencias sociales y económicas.
El comunicado expresó solidaridad “con la empresa Emilio Alal SCIFI, con los más de 300 trabajadores que quedarán sin su fuente de ingresos, con quienes prestan servicios sin relación de dependencia y con los proveedores de materias primas, incluso aquellos radicados en otras provincias”. Además, instó a las autoridades municipales, provinciales y a los legisladores nacionales por Corrientes a ser “portavoces de un reclamo firme en defensa de las economías regionales”.
El cierre de Alal, una firma histórica en la segunda ciudad de la provincia, profundiza así un escenario de tensión en el entramado productivo local, donde la caída del consumo, el aumento de los costos relativos y la presión de las importaciones configuran un desafío que excede a una sola empresa.
Despidos en fábrica de zapatillas
La ciudad misionera de Eldorado atraviesa un momento de incertidumbre en el ámbito laboral luego de que se confirmara el despido de 43 trabajadores de la planta de la empresa DASS, dedicada a la producción de calzado deportivo para marcas internacionales, como Umbro, Nike, Adidas, Fila, Umbro y Asics. Así lo ratificó Gustavo Melgarejo, delegado de los trabajadores.
La fábrica de DASS tiene un fuerte peso en la estructura productiva local y regional. Durante años fue uno de los principales motores de empleo industrial del norte misionero, especialmente luego de concentrar parte de la producción nacional tras el cierre de su planta en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires.
Según especifica el sitio web Misiones Online los telegramas de despido fueron enviados en los últimos días, generando preocupación entre los trabajadores y sus familias. Si bien la empresa aún no emitió un comunicado oficial detallando los motivos de la medida, el escenario se enmarca en una coyuntura adversa para la industria del calzado a nivel nacional.

