De un garaje en Mendoza a fabricar bicis eléctricas para Mercedes Benz
Nacidos hace una década con solo 10 unidades, hoy son referentes de la electromovilidad. Cómo fue su recorrido como emprendedores y lo que sigue.
Nelson Negretti, uno de los fundadores de Enerby, empresa mendocina que hace bicicletas eléctricas con Mercedes-Benz
Lucho Vigazzola/MDZUna idea original, algo de ahorros y muchas ganas. Esos fueron los recursos con los que hace una década un grupo de cuatro socios arrancaron a fabricar bicicletas eléctricas desde un garaje en Mendoza. Hoy, con muchas anécdotas y la supervivencia a la pandemia en sus primeros años en el medio, pasaron de unas 10 unidades a iniciales a un acuerdo de fabricación con Mercedes-Benz que los posiciona como uno de los referentes de la electromovilidad en el país.
Como contó en una entrevista con MDZ Online, Nelson Negretti, uno de los fundadores de la compañía, las primeras diez unidades terminaron en alquiler para el turismo y fueron el punto de partida de Enerby, una empresa que atravesó la pandemia, cambió su modelo de negocio y encontró en el camino en esta alianza. Hoy, radicados en Polo Cumbrar, tienen una capacidad de producción de unas 200 unidades en simultáneo y una proyección que supera las 1.000 unidades anuales.

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El recorrido de Negretti como emprendedor y de Enerby com empresa tiene varios puntos de quiebre y algunos giros de película, desde los primeros trabajos con el pulido de autos para concesionarias hasta el vínculo con el entonces CEO de Toyota que, años más tarde, volvería a aparecer en la historia de la compañía desde Mercedes-Benz. Hoy, las bicicletas se diseñan en Mendoza, se ensamblan en la planta de Virrey del Pino y se distribuyen a través de la red de concesionarios de la automotriz.
La historia, sin embargo, no termina en las bicicletas. Frente al crecimiento de los vehículos eléctricos y a la falta de infraestructura para cargarlos, Negretti también puso en marcha EcoRoad, un proyecto orientado al desarrollo de redes de carga. La empresa ya instaló sus primeros puntos y proyecta sumar entre 50 y 100 durante el próximo año.
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-¿Cómo surgió la idea de hacer bicicletas eléctricas?
-Enerby nace hace 10 años con un fin muy claro, un propósito de triple impacto. Queríamos combatir el cambio climático y combatir la contaminación ambiental, que es una de las cosas que más nos preocupaba. Cuando nació mi hijo, dije: “Quiero dejarle un mundo mejor a mis hijos”, y un poco ese es el propósito con el que nace. Y dentro de eso, fabricar justamente productos que ayuden a generar esta nueva movilidad, esta movilidad sustentable, esta movilidad eléctrica, para reemplazar un poquito los vehículos a combustión.
-En este caso, bicicletas.
-Bicicletas eléctricas. Empezamos con la fabricación, que en la primera etapa, de 2016 a 2020, las alquilábamos. Se ponían en alquiler turístico y realmente generó un impacto muy lindo con los hoteles y con el turismo extranjero que llegaba a Mendoza.
-Y desde ese arranque hasta un acuerdo con Mercedes-Benz. ¿Cómo llegaron a esa alianza?
-Bueno, en el medio llega la pandemia. En la pandemia todo el modelo turístico y de hoteles, de alquiler, murió. Pero gracias a los municipios, empezamos a trabajar con intendentes, y empezamos a fabricar las bicicletas para justamente la venta. A empleados, a particulares.
Como éramos empresa nacional, de fabricación nacional, que era un gran diferencial, nos eligen del Ministerio de Producción de Nación para un evento. En ese evento conocemos al CEO de Toyota, en ese momento. Él, después de un tiempito, nos pide hacer una edición limitada de bicicletas Toyota que se vendieron en toda la Argentina, en los concesionarios de la marca y en otros de Latinoamérica.
Rápidamente, para contar la historia, el CEO de Toyota se va de la empresa, las bicicletas se dejan de fabricar y, unos años después, él mismo es elegido para entrar a Mercedes-Benz.
-Ese contacto fue clave…
-Fue clave. Eso fue lo que nos permitió retomar este proyecto de bicicletas eléctricas. Ya desde esta planta de Mercedes-Benz, Grupo Prestige es quien toma el control de esta fábrica. A partir de ahora, se sumó algo, un plus: que la bicicleta se fabrica dentro de la planta de Mercedes-Benz, donde se fabrica la Sprinter, con los mismos niveles de calidad, de control, de seguridad, normas ISO, que una camioneta o que una Sprinter alemana.
-¿Cómo es el proceso de estas bicicletas que nacen acá en Mendoza?
-Desde Enerby hacemos el diseño de la bicicleta desde cero. Se diseña el cuadro, que es como el corazón de todo;la batería, que también es especial para nuestro producto; todo el resto de componentes y, una vez que tenemos el prototipo funcional, se pasa a la etapa de producción.
Toda esa etapa de producción fue este desarrollo junto con Mercedes-Benz, que significó un gran trabajo. Hablar con todos los proveedores, desde los cuadros, los caños, la batería, las celdas. Todo, otra liga. Todas esas piezas llegan a esta planta en Virrey del Pino, en Mercedes-Benz, y ahí cada etapa, cada parte, cada pieza que tiene un proceso de ensamble tiene una ficha técnica.
Realmente es algo muy bueno para contar porque está pensado para que cualquier operario de la planta pueda arrancar y empezar a hacer el proceso con todo detallado, con todo el nivel de calidad, el nivel de control. Se ensambla la bicicleta entera, desde cero. Se pone cada tornillo en la fábrica y después de ahí se distribuye a toda la red de concesionarios Mercedes-Benz de Argentina.
-Además de esa alianza con Mercedes-Benz, ¿ustedes comercializan por fuera o cómo funciona?
-Dentro de esto mismo, la misma bicicleta que se fabrica en Mercedes-Benz también la comercializamos para proyectos especiales. Por ejemplo, empresas de turismo que quieren poner en alquiler, empresas que necesitan para movilidad interna, empresas de seguridad que necesitan para recorridos en los barrios privados, por ejemplo. Realmente la bicicleta eléctrica tiene usos y soluciones en todas las industrias.
-¿Cómo arrancaron? ¿Cómo arrancaste a emprender?
-Eso es algo que siempre me gusta contar. Empecé a emprender a los 20 años. Me apasionaban los autos, me apasionaban las bicicletas. Y en ese momento empecé a emprender haciendo todo lo que era pulido o car detailing y empecé a trabajar para concesionarias. Y desde cero, esto también es algo importante: hay que animarse a emprender aunque uno no tenga las herramientas, las posibilidades. Empezar con algo chiquito.
Empecé lavando autos, haciendo pulido de autos y ahí ahorrar. Con lo poquito que ahorraba, empezar a comprar nuevas herramientas, nuevas máquinas, mejorar. Y ahí empecé a trabajar con concesionarios: Alfa Romeo, Mercedes-Benz, Porsche, Renault. Entonces hacía trabajos para los concesionarios y de ahí ir escalando hasta que en un momento salió esta oportunidad junto con otros socios.
En Enerby somos cuatro socios, eso también es importante. Daniel Morisi, Renzo Manzano y Fernando Espina. Los cuatro seguimos hasta el momento y justamente Renzo es el diseñador, es la cabeza que piensa todo. Tenía esta idea de, para uso propio, hacer esta bicicleta eléctrica y dijimos: “Bueno, hay que hacer algo porque realmente es una solución muy importante”.
Y ese mismo diseño, se fabricaron 10 unidades que se pusieron en alquiler. Fue algo muy chiquitito. Arrancamos en un garage, literalmente. Tuvimos que pedir uno o dos préstamos para poder fabricar. Realmente fueron fondos semilla que pudimos conseguir para fabricar esas primeras 10 bicicletas y ahí empezó todo.
-¿Qué proyección tiene la empresa?
-Hoy vemos que toda la electromovilidad sigue creciendo y justamente la idea es seguir dando soluciones junto con Mercedes-Benz. Es uno de los grandes pilares de poder seguir mejorando, seguir sumando nuevos productos quizás en un futuro. Pueden ser monopatines, pueden ser nuevos modelos de bicicletas.
Y también, viendo toda esta electromovilidad que iba creciendo hace dos años, empezamos una empresa nueva que se llama EcoRoad. Este proyecto nació junto con un socio, Abel Quiroga, también un amigo, y se encarga específicamente de la solución de la red de carga para autos eléctricos. Va todo de la mano: seguir fomentando la movilidad eléctrica.
-En Argentina y en Mendoza hay un boom de autos eléctricos, pero la contracara es la infraestructura. ¿Qué papel entran a jugar ahí?
-En casi en un año se han vendido 100.000 vehículos de nuevas tecnologías, ya sean electrificados, enchufables y eléctricos, y eso genera que haya cambiado de golpe la forma de movilidad. Hay 70 modelos nuevos, 30 marcas. O sea, realmente es un impacto muy fuerte. Lo más importante era cómo damos una solución de carga. Algo muy importante: todos los vehículos se pueden cargar a la noche en la casa, pero es una carga lenta. Entonces, si hice un viaje, llegué con poca batería, necesito tener espacios públicos donde pueda tener carga de mayor potencia.
Ahí es donde venimos nosotros a generar estas soluciones, junto con municipios, junto con el Gobierno: instalar espacios públicos de carga semi rápida o carga rápida que permitan dar esta estructura o fortalecer esto para el que viaja. Por ejemplo, acá vienen muchos turistas extranjeros de Chile con autos eléctricos y que antes no podían cargar y hoy sí. Es una solución para fomentar el turismo, fomentar la movilidad nacional, el turismo interno también.
También algo muy importante: las flotas. Ahora hay flotas de empresas, Cabify, Uber, taxis, que también están haciendo la reconversión a vehículos eléctricos enchufables. Dar una solución de carga también a toda esa movilidad.
-¿Cómo funcionan y cuántas han instalado hasta el momento?
-Venimos instalando seis puntos, hasta ahora, con municipios, en hoteles cinco estrellas como el Hilton, el Hyatt, en bodegas. La idea justamente ahora, una vez que ya tenemos bien armada esta estructura inicial, es hacer la parte exponencial. Empezaremos a sumar en el próximo año unos 50 a 100 puntos de carga, porque realmente creemos que es muy necesario.
En algunos casos son gratuitos, como los municipios, y en otros casos la carga rápida sí va a tener un costo, que se va a pagar justamente a través de aplicaciones, tarjetas, QR. Así que esa es la proyección que tenemos para EcoRoad.
-¿En qué plazos pensás que se va a dar eso?
-Ahora vamos a estar ya arrancando el primer punto de carga rápida, acá en Mendoza, y en el próximo año, como te digo, estos 50 puntos de carga aproximadamente. Mientras más puntos de carga hay, la gente más fácil toma la decisión de comprar un vehículo eléctrico o el enchufable, porque ve que hay un respaldo en la infraestructura. Entonces ayuda a retroalimentar también eso.
-¿Cómo fue eso de arrancar con fondos semilla a terminar con este tipo de alianza?
-Justamente estar acá (NdR: tener su oficina en el Polo Cumbrar) es formar parte de un ecosistema, donde ese ecosistema ayuda y también te contagia a decir: “Quiero emprender y quiero generar impacto no solo acá localmente, sino pensar mis proyectos para que generen impacto a nivel nacional o a nivel internacional”.
Por ejemplo, nosotros formamos parte de Endeavor. La red de Endeavor acompaña mucho e impulsa mucho esto: pensar proyectos que generen impacto. Entonces, el formar parte, invito a todos los jóvenes que quieran emprender a formar parte de estos ecosistemas de emprendedores, donde justamente vas compartiendo casos con otros emprendedores, más jóvenes, medianos, grandes. Se puede emprender con 20, 30, 40, 60. Cuando formás parte de estos grupos, realmente es cuando te das cuenta de que se puede, que se puede salir adelante y que se puede emprender con impacto y a gran escala.
