Cuál es la demanda que pone en riesgo al restaurante Piegari: presentación de quiebra y cierre del local
El dueño de Piegari, Alberto Chinkies, alertó sobre la crítica situación financiera del icónico restaurante de La Recova tras una sentencia laboral que lo obliga a pagar más de 200 millones de pesos.
El tradicional restaurante Piegari, ubicado en La Recova, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. Su propietario, Alberto Chinkies, expuso en las últimas horas que la empresa enfrenta una crisis financiera sin precedentes provocada por una sentencia laboral desfavorable que inmovilizó todos sus activos y amenaza la continuidad del local.
El origen de la demanda: un despido en pandemia que escaló a juicio millonario
La disputa judicial se inició durante el aislamiento obligatorio de 2020, cuando un mozo con más de 25 años de antigüedad dejó de asistir a su puesto. Según relató Chinkies, el trabajador no respondió a llamados ni mensajes cuando la actividad gastronómica fue habilitada bajo modalidad de delivery.
Ante la falta de comunicación, la administración decidió despedirlo con causa. El exmozo rechazó la medida, se consideró despedido indirectamente y demandó al restaurante. El empresario denunció que el trabajador presentó “testigos preparados” para sostener su versión ante la Justicia.
Un fallo laboral por $200 millones
La jueza de primera instancia falló a favor del empleado en un 100%, ordenando el pago de una suma superior a los $200 millones. Chinkies calificó la resolución como “arbitraria” y sostuvo que la magistrada desestimó documentación clave que justificaba el despido.
El abogado de la empresa, Roberto Martínez, señaló que el cálculo de indemnización se basó en un salario teórico de $8 millones mensuales, una cifra que consideran irreal para el rubro. Para la firma, la sentencia resulta desproporcionada y desconectada de la situación económica del sector gastronómico.
La situación se agravó con las medidas cautelares ordenadas por la Justicia, que dispuso el embargo total de las cuentas de Piegari y también de los bienes personales de Chinkies. En total, quedaron inmovilizados $160 millones, cifra que deja a la empresa sin liquidez para operar.
El empresario advirtió que no pueden afrontar pagos urgentes como salarios, aguinaldos y deudas con proveedores. “Se está poniendo en riesgo el trabajo de más de cien personas por un litigio individual”, lamentó.
Apelación en marcha y esperanza de revertir la sentencia
La defensa de Piegari presentó una apelación ante la Cámara con el objetivo de frenar los embargos y revisar el fallo. Chinkies cuestionó que las medidas se ejecutaran “como si la sentencia ya estuviera firme” y espera que la instancia superior considere la documentación aportada por la empresa.

