Cuál es el costo fiscal de la baja de las retenciones
La baja de las retenciones provocará una pérdida de US$ 520 millones a las arcas de la AFIP, es decir, el 0,08% del PBI.
La baja de las retenciones tendrá un bajo costo fiscal
ShutterstockEl Gobierno Nacional anunció una nueva baja en las retenciones a las exportaciones del sector agrícola, en un intento por mejorar la competitividad externa y apuntalar la producción en la próxima campaña. Según el análisis de el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el costo fiscal directo para 2026 será del alrededor de US$ 570 millones.
Los cambios en las alícuotas de derechos de exportación tienen el siguiente esquema: para el caso de la soja pasan del 26 por ciento a 24 por ciento; para subproductos de soja, de 24,5 por ciento a 22,5 por ciento; para trigo y cebada, de 9,5 por ciento a 7,5 por ciento; para maíz y sorgo, de 9,5 por ciento a 8,5 por ciento y para girasol, de 5,5 por ciento a 4,5 por ciento.
Para el gobierno nacional, si se considera el aumento posible de recaudación del impuesto a las ganancias dada la distribución de coparticipación, se reduce el costo fiscal directo a US$ 520 millones, equivalente a $704.600 millones y a 0,08 por ciento del PBI. Además, las provincias y CABA recibirían US$ 66 millones por la coparticipación del incremento de recaudación del impuesto a las ganancias.
Según el IARAF, la decisión implica una pérdida de recursos para el Estado nacional que podría moderarse parcialmente por distintos efectos económicos derivados de la propia rebaja.
Efectos sobre la recaudación y la producción
El informe identifica tres mecanismos por los cuales el impacto neto sobre las cuentas públicas podría ser menor.
-Mayor recaudación por impuesto a las ganancias
Con menores retenciones, las empresas del sector perciben un precio más alto por sus exportaciones, lo que eleva la base imponible del impuesto a las ganancias en aquellos casos donde ya existía utilidad. También puede reducir quebrantos y mejorar resultados fiscales sin llegar al pago efectivo del impuesto.
-Aumento de la renta y su impacto en el consumo y la inversión
Parte del ingreso que antes captaba el Estado pasa a manos de los productores. Ese nuevo flujo puede destinarse a consumo corriente o inversión en bienes de capital, dos usos que generan ingresos fiscales vía ganancias, IVA y otros tributos en los tres niveles de gobierno.
- Posible suba de la producción
Si el sector responde al mayor precio neto recibido y expande la producción —un escenario de oferta elástica— la base imponible de exportación podría crecer. En un extremo, un aumento suficiente del volumen exportado podría compensar totalmente la baja de alícuotas.
No obstante, el informe aclara que una suba significativa de la oferta nacional podría presionar a la baja los precios internacionales, moderando el beneficio fiscal asociado a la mayor producción.


