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Crisis en la industria textil: Mauro Sergio va concurso preventivo

Textiliana, la fabricante de la marca Mauro Sergio, solicitó el concurso preventivo de acreedores en el marco de la crisis de la industria textil.

Local de Mauro Sergio

Local de Mauro Sergio

La empresa Textilana, fabricante de la marca Mauro Sergio, solicitó la apertura de un concurso preventivo de acreedores con el objetivo de reordenar su estructura financiera, en un contexto de caída de producción y ventas en el marco de la crisis de la industria textil.

Según informó la compañía, la decisión está vinculada con la contracción del consumo y el escenario macroeconómico y apunta a garantizar la continuidad de las operaciones y el cumplimiento de los compromisos comerciales.

De acuerdo con registros del BCRA, la empresa no presenta cheques rechazados y su deuda se encuentra en situación 1, sin atrasos en los pagos dentro del sistema financiero. Sin embargo, el pasivo total supera los $2.400 millones.

Si bien la apertura del concurso fue comunicada por la firma, el expediente aún no había sido ingresado formalmente en la Justicia. Una vez presentada la solicitud, se habilitará el inicio del proceso de negociación con acreedores bajo supervisión judicial, mientras la empresa continúa operando.

La compañía planteó que el concurso forma parte de un proceso de reordenamiento orientado a sostener la operatoria y preservar el negocio. También señaló que mantendrá el abastecimiento a sus clientes durante el desarrollo del proceso.

Suspensiones y actividad reducida

Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, la empresa aplicó un esquema de suspensiones que alcanzó a 175 trabajadores, durante el cual abonó el 78% del salario. El personal fue reincorporado el 1 de abril, aunque la planta continúa con niveles de actividad reducidos. La empresa había evaluado extender las suspensiones hasta mitad de año, en función de la evolución de la demanda.

Textilana cuenta con una estructura industrial integrada que incluye hilandería, tejido, tintorería y confección, con foco en la producción de sweaters y prendas de punto. Su planta se encuentra en Mar del Plata.

Durante 2025, la firma redujo su producción en más de 20% y realizó recortes de personal.

A partrir de la liberación de las importaciones y la baja de aranceles, la industria textil tuvo un aluvión de productos llegados desde el exterior, que en algunos segmentos alcanza hasta cerca del 70% del consumo. Un problema que se agravó a partir de la caída en las ventas por la crisis económica. La capacidad instalada de la industria textil tiene cerca del 70% de sus máquinas e infraestructura paralizada.