ver más

Con el petróleo a casi US$100 el barril, Turquía piensa vender las "joyas de la abuela" para defender la lira

La "mancha venenosa" de la crisis económica llega ahora a Turquía, que se ve obligada a vender oro de sus reservas para evitar un desplome de la lira.


El mundo aún no sale de su asombro por el fuerte impacto que tiene la guerra en Irán en la economía global, en especial por la fuerte suba del precios del barril de petróleo, el encarecimiento de los costos logísticos, portuarios y la alteración del comercio global, que ya podría estar naciendo un nuevo foco de preocupación en Medio Oriente.

Este martes se conoció que el Banco Central de Turquía está evaluando utilizar parte de sus importantes reservas internacionales en oro para estabilizar la lira, que ya venía golpeada antes de la guerra con una creciente inflación y que el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán terminó de poner contra las cuerdas.

La lira turca viene experimentando una creciente volatilidad, a raíz de la suba de los precios de la energía, sumado a la incertidumbre geopolítica, que impactan en la de por sí frágil posición económica del país.

¿Efecto rakí?

Los analistas empiezan a evaluar si sobrevendrá un "nuevo efecto raki", en referencia al rakí, el licor anisado que es la bebida nacional de Turquía, y que ya a fines de los años noventa y en 2018, luego de la fuerte subas de aranceles al acero y el aluminio por parte de Estados Unidos, gatilló la fuerte devaluación de la lira turca, que luego arrastró a otros mercados emergentes.

El gobierno de Recep Tayyip Erdogan está discutiendo en los últimos días la posibilidad de realizar intercambios de oro por divisas en el mercado de Londres, con el fin de estabilizar a la lira, informó la agencia de noticias Bloomberg.

En la última década Turquía ha acumulado importantes reservas de oro en el Banco Central, en un valor estimado en unos 135.000 millones de dólares a principios de marzo, por lo que las autoridades evalúan que es buen momento para utilizar parte de ese respaldo.

Unos 30.000 millones de dólares de esas reservas están depositados en el Banco de Inglaterra, pero podrían movilizarse "para intervenir en el mercado de divisas sin restricciones logísticas", afirmó el economista de JPMorgan, Fatih Akcelik, en una nota citada por Bloomberg.

Impacto de la guerra en Medio Oriente

El punto central es que a la ya delicada situación inflacionaria del país, se sumó ahora el costo de la energía por la guerra en Medio Oriente, un dato nada menor si se tiene en cuenta que Turquía importa casi todo su petróleo y gas.

La inflación viene recalentándose, al punto que en febrero marcó 31,5% anual, por encima del 30,6% del mes previo. Así, el Gobierno busca mantener la apreciación de la lira real para estabilizar los precios. Pero para Bloomberg la estrategia es más costosa que en el pasado, dado que el panorama se complica a medida que caen las reservas y aumentan los costos de importación.

La primera ronda de medidas ya fue implementada, con una suba de la tasa de interés por parte de l autoridad monetaria, lo que ha restringido la liquidez y aumentado los costos de financiación, mientras que se apeló a los bancos estatales para respaldar la moneda.

Venta de dólares

Bloomberg informó que el Banco Central también ha vendido cerca de 16.000 millones de dólares en bonos en moneda extranjera, incluidos bonos del Tesoro estadounidense, en las últimas semanas.

Como suele ocurrir, en la calle se siente la tensión. Según el informe, los comerciantes del emblemático Gran Bazar de Estambul están vendiendo dólares con una prima (diferencial) sobre el tipo de cambio interbancario, lo que indica un aumento en la demanda local de divisas y una expectativa devaluatoria.

En este contexto, desde el inicio de la guerra en Irán el precio del oro cayó significativamente, al punto que llegó a cotizar a 5.419 dólares la onza el pasado 2 de marzo, pero hoy ronda los 5.400 dólares.