Clave para los mercados: Donald Trump terminó con las especulaciones sobre el sillón de la Reserva Federal
Con la decisión de Trump, la batalla por la presidencia de la Reserva Federal terminó. Ahora vuelve al primer planola política monetaria de Estados Unidos.
Donald Trump ya elegió a Kevin Warsh como su candidato a la presidencia de la reserva Federal y ahora se abre el juego a la ratificación del Senado y qué pasará con la política monetaria en los próximos meses.
EFEEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el nombramiento de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), poniendo fin a meses de especulación y de presión política sobre la institución monetaria. Warsh sustituirá en el cargo a Jerome Powell, con quien el presidente ha mantenido un enfrentamiento público recurrente por el nivel de las tasas de interés.
El anuncio llega después de que Trump adelantara el calendario previsto y confirmara que hoy haría pública su elección, tras la última reunión de la Fed, en la que el banco central decidió mantener las tasas en el rango del 3,5% al 3,75%. El presidente reiteró en numerosas ocasiones que "no hay ninguna razón para mantenerlas tan altas", reclamando recortes más rápidos y profundos.
El nombre de Warsh llevaba horas consolidándose como el favorito en los mercados de predicción antes de la confirmación oficial, tras un giro de última hora que dejó atrás a otros candidatos que habían ganado peso en días anteriores. Su designación es interpretada por los inversores como un movimiento clave en la estrategia económica de la Casa Blanca, con potencial impacto directo en los mercados financieros globales.
¿Quién es Warsh?
Kevin Warsh fue gobernador de la Fed durante cinco años, tras ser nominado por George W. Bush, y ya figuró en las apuestas para presidir el banco central en 2017, cuando finalmente el cargo recayó en Powell. Desde entonces, ha seguido siendo una figura influyente en el debate económico y un nombre recurrente en las listas de posibles altos cargos económicos de Trump.
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Según varios analistas, Warsh podría mantener en el corto plazo una orientación relativamente acomodaticia, más favorable a una baja de tasas, aunque con un enfoque más restrictivo a medio plazo si la economía muestra señales de sobrecalentamiento.
Este perfil encaja con el deseo de Trump de abaratar el precio del dinero, al tiempo que introduce incertidumbre sobre la estrategia de la Fed más allá de los próximos trimestres.
Las críticas de Trump
Vale recordar que Trump ha sido especialmente crítico con Powell desde su primer mandato y ha intensificado sus ataques al inicio del segundo, cuestionando la independencia y la estrategia del banco central. Con la confirmación de Warsh, se abre ahora una nueva etapa al frente de la Fed, que los mercados seguirán muy de cerca por sus implicaciones sobre tasas de interés, inflación y crecimiento.
El nombramiento de Warsh marca así un punto de inflexión en la política monetaria estadounidense y cierra un largo período de incertidumbre sobre el futuro liderazgo de la Fed.
¿Cómo estaban las apuestas?
Días atrás, el guiño de Christopher Waller al presidente Trump, votando a favor de un recorte de 25 puntos básicos y alineándose con la petición de unos menores costos de financiación había elevado su probabilidad de suceder a Powell en la presidencia de la Fed hasta el 17%, según la casa de apuestas Polymarket, aunque se mantenía por detrás de Kevin Warsh (32%) y Rick Rieder (35%).
A pesar de ello, su propuesta solo contó con el apoyo de Stephen Miran. El resto del Comité de Mercado Abierto de la Fed, incluidos cuatro nuevos miembros de bancos regionales- entre ellos Lorie Logan y Beth Hammack, ambas con un perfil más “hawkish” (halcón, adeptos a una política monetaria más dura- optó por mantener el rango en 3,5%-3,75%.
Por su parte, el mercado de predicciones Kalshi situaba al gestor de renta fija de BlackRock, Rick Rieder, como el principal favorito para convertirse en el próximo presidente de la Fed cuando concluya el mandato de JePo, como le dicen a Powell en Wall Street.
Más candidatos
Según los últimos datos publicados, los apostadores otorgaban a Rieder un 52% de probabilidad de asumir el cargo. De acuerdo con el mercado de Kalshi, el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, contaba con un 26% de posibilidades de convertirse en presidente del banco central, mientras que el actual gobernador Christopher Waller tenía un 8%, una cifra similar a la de Kevin Hassett (7%), antiguo favorito y actual asesor económico presidencial.
Las probabilidades de Rieder aumentaron desde comienzos de año, mientras se acerca el final del mandato de Powell, que concluye en mayo, aunque éste puede seguir como gobernador hasta 2028.
El ascenso de Rieder se producía en un momento en el que es considerado por el mercado como alineado con las prioridades de la actual administración estadounidense.
Hawkish versus dovish
Analistas de Evercore ISI señalaron en una nota reciente que Rieder "tendría una postura dovish (paloma, o posición expansiva en política monetaria) respecto a las tasas y probablemente abogaría por tres recortes este año", basándose en su interpretación de que los micro-datos apuntan a una dinámica de productividad sólida, que el impacto inflacionario de los aranceles está quedando atrás y que existen presiones seculares y cíclicas sobre el empleo y los consumidores de bajos ingresos.
Desde el American Enterprise Institute, Michael Strain afirmó que el repunte de Rieder refleja la insatisfacción del presidente con otros candidatos, según recoge la agencia Reuters. Strain añadió que la primera opción de Trump habría sido el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, y que no descartaba que el presidente intentara presionarle en los próximos meses para que aceptara el cargo.
Apunten a Jerome Powell
El debate sobre la sucesión se produce en un contexto de fuertes tensiones políticas. Desde su regreso a la presidencia, Trump ha intensificado sus críticas a la Fed y a Powell por no recortar las tasas de interés con mayor rapidez. La Fed recortó las tasas en tres cuartos de punto porcentual el año pasado, ahora el mercado no descarta nuevos recortes a lo largo de 2026 si las presiones inflacionarias disminuyen.
Cabe señalar que con la excepción del voto disidente de Waller, la última reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC) estuvo marcada por un tono continuista en la que Powell volvió a apoyarse en su habitual tono de cautela. El banquero central estadounidense señaló que la institución está “bien posicionada” para actuar cuando sea necesario, que las perspectivas de actividad han mejorado desde la última reunión y que el impacto de las tarifas sigue contenido.
En el plano extraoficial, evitó pronunciarse sobre las citaciones del Departamento de Justicia o sobre su futuro en el comité tras finalizar su presidencia en mayo de este año, dado que su mandato como gobernador finaliza en enero de 2028.
Las proyecciones
Frente a este escenario, el mercado sigue anticipando dos recortes en 2026 que podrían llegar en la segunda mitad del año ante un ciclo que continúa impulsado por la inversión y un mercado laboral resiliente.
Los mercados afrontaban la primera reunión de la Fed en 2026 esperando que lo más probable era que el banco central optara por una pausa tras tres encuentros consecutivos de recortes, y que el tono de la rueda de prensa sea similar al de diciembre: un mensaje en el que el Comité insiste en que continúa vigilando tanto la inflación como la evolución del mercado laboral estadounidense, ahora con datos más recientes que los disponibles en su última reunión.
Más allá de la política monetaria, el encuentro adquiría relevancia por varios factores extraoficiales. Por un lado, era clave observar la postura de Waller, ya que la carrera por suceder a Powell estaba más abierta que nunca. Una eventual disidencia de Waller, oponiéndose a mantener las tasas, podría reforzar sus opciones de ser elegido por el presidente Trump.
Decisión clave sobre las tasas
Por otro lado, la comparecencia posterior cobraba mayor importancia al convertirse en un nuevo espacio para que el Comité exprese su opinión sobre las investigaciones judiciales iniciadas sobre el gobernador de la Fed.
Mirando más hacia adelante, lo que cabe preguntarse es: ¿qué haría que la Fed cambie de parecer acerca de mantener las tasas sin cambios en las próximas reuniones? Básicamente, un deterioro más acusado del empleo o un repunte de las presiones inflacionarias que empiece a reflejarse en los indicadores mensuales.
Ambos escenarios parecen improbables en el corto plazo. El consenso del mercado opina que nuevas bajas podrían llegar en la segunda mitad del año, orientadas más a acercar las tasas oficiales a un nivel neutral, estimada a dos recortes adicionales.
Por ello, probablemente hasta mayo será más importante seguir de cerca el proceso de sucesión de Powell que la propia política monetaria, especialmente teniendo en cuenta que el relevo no parece que vaya a ser sencillo.

