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Cisma petrolero: por qué los Emiratos Árabes Unidos abandonan la OPEP

Lo hará a partir del próximo mes. Es un verdadero terremoto en el mercado petrolero y para la región, en términos políticos y económicos.

Diferencias en torno a la política petrolera de la OPEP llevaron a los Emiratos Árabes Unidos a decidir su salida de la organización. 

Diferencias en torno a la política petrolera de la OPEP llevaron a los Emiratos Árabes Unidos a decidir su salida de la organización. 

Foto: Shutterstock

Ya es oficial: los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron que abandonarán la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el cártel de 12 países que coordina la producción y exportación de petróleo, a partir de este viernes 1 de mayo.

El país del Golfo Pérsico lleva tiempo manifestando su descontento con las cuotas de crudo que impone el grupo. También se retirará de la OPEP+, un grupo que incluye a otros grandes productores de petróleo como Rusia y México. La decisión supone un duro golpe para la OPEP, que produce el 37% de las reservas mundiales probadas de petróleo crudo, ya que los Emiratos Árabes Unidos son el cuarto mayor productor de petróleo dentro del cártel y han sido miembros durante casi seis décadas.

Además, llega en un momento delicado para el grupo, puesto que el cierre del estrecho de Ormuz impide a muchos de sus miembros exportar crudo.

Las primeras salidas

Sin embargo, los Emiratos Árabes Unidos no son el primer país en abandonar la OPEP: Catar, Indonesia, Ecuador y Angola también se han retirado. La decisión no hace sino reforzar la posición de Arabia Saudí dentro de la OPEP y refleja un cambio más amplio en el Golfo, ya que los emiratíes -que en su día fueron aliados cercanos de Riad- se encuentran cada vez más distanciados de sus homólogos saudíes.

"Esta decisión surge tras una revisión exhaustiva de la política de producción de los EAU y de su capacidad actual y futura, y se basa en nuestro interés nacional y en nuestro compromiso de contribuir eficazmente a satisfacer las necesidades apremiantes del mercado", ha indicado el Ministerio de Energía de los EAU en un comunicado. El anuncio se realizó mientras la OPEP se preparaba para reunirse en Viena.

Para el analista Jorge León de Rystad Energy "la OPEP y la OPEP+ siempre han sido tan fuertes como la voluntad de sus miembros de retener barriles del mercado, y los Emiratos Árabes Unidos fueron uno de ellos. Perder a un miembro con una capacidad de 4,8 millones de barriles diarios y la ambición de producir más, supone arrebatarle al grupo una herramienta fundamental".

Y agregó que "el momento en que se produce este fenómeno nos da una idea de hacia dónde se dirige el mercado petrolero. Con una demanda que se acerca a su punto máximo, el cálculo para los productores con barriles de bajo costo está cambiando rápidamente, y esperar su turno dentro de un sistema de cuotas comienza a parecer una pérdida de dinero. Ahora le toca a Arabia Saudí asumir una mayor parte del peso de la lucha por la estabilidad de precios, y el mercado pierde uno de los pocos amortiguadores que le quedaban".

Larga historia en el bloque

En febrero, los Emiratos Árabes Unidos fueron el tercer mayor productor de la OPEP, por detrás de Arabia Saudí e Irak. Se unieron a la OPEP en 1967, siete años después de la fundación de la organización.

Según informa Bloomberg, Emiratos ha chocado frontalmente con Arabia Saudí por su deseo de desplegar nueva capacidad de producción, circunstancia que se ha hecho notar en diversas reuniones de la OPEP en los últimos años y que han dejado a Abu Dabi al borde de oficializar su salida en más de una ocasión. Asimismo, estas fuentes apuntan también a las tensiones existentes entre ambos países por sus ambiciones de extender su influencia por la región.

A principios de este año, Riad intentó poner freno a las ambiciones emiratíes, ya que ambos países apoyaban facciones opuestas en la guerra de Yemen.

En este sentido, el Ministerio de Energía de los EAU ha indicado que, "si bien la volatilidad a corto plazo, incluidas las interrupciones en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, sigue afectando la dinámica de la oferta, las tendencias subyacentes apuntan a un crecimiento sostenido de la demanda mundial de energía a medio y largo plazo".

Suministro en la mira

Además, ha señalado que "un sistema energético global estable depende de un suministro flexible, fiable y asequible. Los Emiratos Árabes Unidos han invertido para satisfacer la demanda en constante evolución de forma eficiente y responsable, priorizando la estabilidad, la asequibilidad y la sostenibilidad".

Por ello, el Ministerio de Energía ha enfatizado que esta decisión refleja una evolución, impulsada por las políticas, en el enfoque de los EAU, "que mejora la flexibilidad para responder a la dinámica del mercado al tiempo que continúa contribuyendo a la estabilidad de manera mesurada y responsable".

Ahora, tras su salida, los EAU han subrayado que seguirán actuando de "forma responsable", introduciendo producción adicional en el mercado de "manera gradual y mesurada", en consonancia con la demanda y las condiciones del mercado.

"Con una base de recursos amplia y competitiva, los EAU seguirán trabajando con sus socios para desarrollar dichos recursos, impulsando así el crecimiento económico y la diversificación. Esta decisión no altera el compromiso de los EAU con la estabilidad del mercado global ni su enfoque basado en la cooperación con productores y consumidores. Por el contrario, refuerza la capacidad de los EAU para responder a las necesidades cambiantes del mercado".

Interés nacional

“Ha llegado el momento de centrar nuestros esfuerzos en lo que dicta nuestro interés nacional y en nuestro compromiso con nuestros inversores, clientes, socios y los mercados energéticos mundiales. En esto nos centraremos de ahora en adelante".

Los Emiratos Árabes Unidos han reafirmado que sus políticas de producción se regirán por la "responsabilidad" y la "estabilidad del mercado", teniendo en cuenta la oferta y la demanda mundiales. Es más, ha dejado claro que continuará invirtiendo en toda la cadena de valor energética, incluyendo petróleo, gas, energías renovables y soluciones bajas en carbono, para apoyar la resiliencia y la transformación a largo plazo del sistema energético.

A continuación, un resumen de las principales consecuencias:

• La retirada de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP y la OPEP+, supone un cambio significativo para el grupo de países productores de petróleo. Junto con Arabia Saudí, es uno de los pocos miembros con una capacidad de reserva significativa, el mecanismo a través del cual el grupo ejerce influencia en el mercado y responde a las perturbaciones del suministro.

Por lo tanto, su salida elimina uno de los pilares fundamentales que sustentan la capacidad de la OPEP para gestionar el mercado.

Impacto en la OPEP

• Si bien los efectos a corto plazo pueden ser menos pronunciados debido a las continuas perturbaciones en el estrecho de Ormuz y a la incertidumbre geopolítica general, las implicaciones a largo plazo son más trascendentales.

• Una OPEP estructuralmente más débil, con menor capacidad de producción concentrada dentro del grupo, tendrá cada vez más dificultades para ajustar la oferta y estabilizar los precios.

• La lección más importante de los últimos años es que la OPEP+ ha demostrado ser capaz y estar dispuesta a intervenir de forma decisiva, pero su eficacia depende de la naturaleza de la crisis.

• El grupo está mejor preparado para gestionar interrupciones temporales, donde el suministro puede reajustarse a lo largo del tiempo para estabilizar el mercado. Resulta mucho menos claro que este modelo se mantenga en un mundo de demanda estructuralmente debilitada.

Demanda de petróleo

• A medida que la demanda de petróleo se acerca a su punto máximo y comienza a disminuir, los incentivos cambian. Los productores con capacidad ociosa pueden priorizar la monetización de sus reservas y la protección de su cuota de mercado por encima de la moderación colectiva.

• En ese contexto, la lógica a favor de los pioneros se vuelve más convincente. Los Emiratos Árabes Unidos, con una capacidad de producción de alrededor de 4,8 millones de barriles diarios y un margen considerable para aumentar la producción, están en una posición especialmente ventajosa para seguir una estrategia de este tipo fuera del grupo.

• Esto, a su vez, plantea interrogantes más amplios sobre la sostenibilidad del papel de Arabia Saudí como estabilizador central del mercado, especialmente si se le deja asumiendo una parte desproporcionada de la carga del ajuste.

• El efecto neto apunta a un panorama de oferta más fragmentado y a un mercado petrolero potencialmente más volátil con el tiempo, a medida que disminuye la capacidad de la OPEP para suavizar los desequilibrios.