Celulosa Argentina reporta pérdidas millonarias y se habla de quiebra técnica
El balance de Celulosa Argentina registró una caída de ingresos del 44% por el desplome de las ventas. La empresa busca una reestructuración, pero no hay acuerdo con los acreedores.
La compañía lleva tres meses sin poder cerrar su propuesta financiera. (Foto: Celulosa Argentina)
La empresa Celulosa Argentina, que tiene como principales accionistas a los empresarios Douglas Albrecht, José Urtubey y Juan Collado, registró un balance negativo con pérdidas por $172.634 millones a partir de una caída de ingresos del 44% y un patrimonio neto negativo de $23.744 millones, lo cual la convierte en una compañía en condición de “quiebra técnica” en los términos del artículo 94 inciso 5 de la Ley de Sociedades.
Los datos surgen de la presentación al 31 de mayo de los resultados financieros reportados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), obligados por su condición de empresa cotizante en la Bolsa de Comercio.
Según la agencia de noticias NA, "la delicada situación es producto de una combinación de factores entre los que se destacan el desplome de los ingresos, la caída de márgenes y la imposibilidad de trasladar la inflación a precios".
Los ingresos por actividades ordinarias alcanzaron $258.637 millones, lo que implica una baja del 44% interanual.
Este desplome fue a partir de menores volúmenes de venta y precios deprimidos en términos reales, en un mercado interno con demanda muy débil y crecientes dificultades para exportar con rentabilidad.
Otro de los factores centrales es el agotamiento de la empresa de su capital de trabajo, lo cual ya la había llevado a paralizar la producción de sus plantas en Capitán Bermúdez y Zárate en la provincia de Buenos Aires.
En total, la producción de papeles y pulpa fue de 138.000 toneladas, un 15% menos que el año anterior, mientras que las ventas internas cayeron 32% en toneladas. Durante el segundo semestre las ventas de la compañía cayeron 52% interanual.
La empresa contrató a la Consultora Valo Columbus para reestructurar su deuda e, incluso, captar nuevos socios.
“La continuidad de las operaciones depende de la concreción de la reestructuración y de la búsqueda de nuevos socios o inversores que inyecten capital”, señaló el directorio de la compañía en su memoria.
Desplome de ventas
En su reseña, el directorio escribió que “durante el segundo semestre las ventas cayeron 52% respecto del mismo período del año anterior, mientras que el financiamiento disponible se limitó a operaciones de muy corto plazo y tasas extremadamente altas, del orden del 35% al 45% en dólares”.
La empresa entró en default en el mes de mayo, cuando informó que no podía cumplir con vencimientos de cheques y obligaciones negociables y en junio presentó un plan de reestructuración de u$s128 millones de deuda, que contemplaba postergar pagos de capital por dos años. Sin embargo, el esquema no alcanzó el nivel de adhesión necesario entre los acreedores, al tiempo que uno de sus acreedores, Tecmaco Integral, presentó un pedido de quiebra en la justicia.
La empresa Forestadora Tapebicuá de Corrientes, controlante de Celulosa, resolvió por su parte, el cese total de operaciones por tiempo indeterminado, lo que afectó a más de 500 empleados y obligó al gobierno provincial a implementar un esquema de subsidios de emergencia.


