Calor futbolero y frío polar: el agro sostiene el ingreso de dólares con exportaciones récord pero las terminales enfrentan la amenaza de paro
Arrancó el invierno. Heladas y alguna lluvia. Fútbol y negocios. Baja petróleo y urea. Aceiteros en conflicto.
Calor futbolero y frío polar: el agro sostiene el ingreso de dólares con exportaciones récord pero las terminales enfrentan la amenaza de paro.
ArchivoMientras la selección de fútbol dio un nuevo paso clave en el Campeonato Mundial, en la Argentina, el ingreso al invierno vino marcado por un fuerte Pampero que ya provocó abruptas bajas de temperaturas en estos días, con amplias heladas en varias partes del país.
Pero el “frio” también se trasladó a Chicago donde la firmeza del dólar, las mejores condiciones climáticas para los cultivos estadounidenses, y la baja del petróleo, pesaron sobre la plaza (y en el mundo). En el mercado argentino, sin embargo, la soja logró mantenerse por las mejores propuestas de la industria aceitera, aunque esta sigue “acosada” por un conflicto gremial, que está en tiempo de descuento respecto a la Conciliación dictada por Trabajo.
Ambas sectores se mantienen irreductibles. Así, mientras la industria se aferra a los aumentos siguiendo los índices de inflación oficial, los sindicatos pretenden subas superiores, todo con la amenaza de un paro por tiempo indeterminado, que puede alcanzar un costo de US$80.000-100.000 diarios, por cada día de demora de un buque granelero en espera. Como contrapartida, las empresas sostienen que descontarán cada día no trabajado, a razón de $ 150.000 por trabajador, unos $ 750.000 semanales (hábiles).
Y se preguntan: “¿quién gana con el paro?”
El impacto, sin duda, podría perturbar la gran perfomance que vienen teniendo las exportaciones agroindustriales en general, y las granarias en particular, lo que Economía “monitorea” con atención.
Récord tras récord
De hecho, según Agricultura, las exportaciones de 209 productos agroindustriales -63%- (sobre 332 exportados) crecieron en forma interanual durante el primer cuatrimestre de 2026, alcanzando US$11.318 millones en valor, por un total de 29,7 millones de toneladas, de acuerdo a los datos del INDEC.
Entre ellos, 89 productos lograron los máximos volúmenes exportados de la década.
Por su parte, el Monitor Exportaciones del CAA (Consejo Agroindustrial Argentino), que le elabora la Bolsa de Cereales de Bs As, muestra un aumento de 17,1% en las ventas al exterior entre enero y mayo, inclusive, por un total de casi US$22.000 millones (con más de US$5.000 millones exportados solo durante mayo, muy por encima de los montos alcanzados en ese mes desde 2019).
Entre los rubros más “dinámicos” aparecen la carne de cerdo, el girasol y las legumbres, mientras que los que mostraron el mayor aporte en los cinco primeros meses fueron el trigo (US$2.305 millones + 34%), el girasol (US$1.674 millones + 49,7%), y el complejo carne + cuero vacuno (US$1.990,5 millones + 27%).
Ante estas cifras, es lógica la alarma oficial ante un eventual paro que restrinja, o demore, parte de las exportaciones pero el dato, además, obliga a reanalizar la postura del “atraso” respecto al nivel del tipo de cambio, tan vapuleado durante meses, y que se transforma en un gran interrogante: ¿cuánto afecta, realmente, este dólar a las exportaciones..?.
Replanteo productivo
Sin duda, la nueva campaña 26/27, que va muy acelerada gracias a la muy buena humedad que hay en el subsuelo de una amplia parte de las zonas productivas granarias, va a seguir sufriendo ajustes y cambios, ahora por el cese de la escalada en el conflicto entre Irán y los EEUU, y el eventual acuerdo durable entre ambos Estados.
Es que, por un lado, ya se viene registrando una baja casi continua en el precio internacional del petróleo que se ubica por debajo de los US$80 el barril, mientras que otro insumo clave como la úrea, el fertilizante nitrogenado más utilizado, también viene cayendo en forma sostenida desde los más de US$1.000/tn que llegó a tocar, mientras que ahora ronda los US$800/tn en la plaza local, aunque el FOB internacional perforó los U$S 450/tn.
Y esto, sumado a la humedad de los suelos, obliga a repensar tanto los cultivos (como el trigo, que algunos decían que iba a “caer”), hasta muy especialmente los niveles de fertilización, de los que (más que otras veces) va a depender el resultado de rendimientos que se puedan lograr en la cosecha 26/27 que, para la política, será de “elecciones presidenciales”, con lo que eso representa para todo el país.
Por otra parte, la baja eventual del gas oil, también impactaría en los costos de producción y, más aún, en los fletes, de muy alta incidencia en la agroindustria.
Pero, además, también la baja en los precios del petróleo, conspira contra la evolución que puedan tener los biocombustibles. La regla no escrita indica que con un barril por debajo de los US$70, los combustibles vegetales no resultan económicos, o viables excepto, claro está, que haya una decisión estratégica que, después de la reciente experiencia con el Estrecho de Ormuz, no se puede descartar.
Suman herramientas
A pesar de los altibajos políticos, la economía parece correr por un carril separado y paulatinamente se van sumando herramientas y se conocen nuevas decisiones empresarias respecto a inversiones.
En ese sentido, una de las últimas en la agroindustria fueron los más de US$400 millones anunciados por la multinacional Louis Dreyfus para su nuevo desarrollo en Bahía Blanca, para procesar girasol y soja.
También la agropecuaria Juramento está muy activa y anunció una nueva emisión de O.N. (obligaciones Negociables), por una deuda en dólares en el mercado de capitales de hasta US$30 millones, con vencimiento en 24 meses.
La compañía, con uno de los feed lots más importantes del país, produce carnes (vacunas) Premiun, que comercializa con la marca Cabaña Juramento.
Los fondos, destinados al crecimiento y la consolidación que permitan el aumento de las exportaciones, serán en dólares, con vencimiento en 24 meses, y pago de intereses semestrales, anunciaron.
Mientras, también la UIA incrementó sus movidas y, tras la convocante charla sobre el RIMI (Régimen de Inversión para Medianas Inversiones), que disparó cientos de consultas, ahora le agregó otra charla para pymes, sobre financiamiento en el mercado de capitales (algo que el sector agro utiliza muy poco aún), que abarcará desde el financiamiento simplificado, el régimen de autorización automática, y el arco de herramientas bursátiles disponibles.
Coincidente con esto, se conoció la aparición del A3 Live, una pantalla de precios en tiempo real, de acceso libre y gratuito, diseñada para llevar las cotizaciones a cualquier espacio.
El objetivo es colaborar en el día a día de las organizaciones en cuanto a la difusión de herramientas de cobertura e inversión. "Buscamos seguir acercando el mercado a la comunidad financiera. Con esta pantalla, cualquier broker, institución o medio de difusión, puede transformar sus salas, recepciones o lugares de circulación, en entornos informados y dinámicos, sumando valor a sus clientes y comunidad a costo cero”, señalan. Disponible en https://a3live.ar/