Argentina cerró el "Juicio del Siglo" tras 18 años: punto final para la demanda nacional de los holdouts
Argentina desmanteló ayer la causa principal del "Juicio del Siglo" en el Segundo Distrito Sur de Nueva York. Sin embargo, el alivio es parcial: mientras la Nación inicia la ingeniería de pago para los demandantes victoriosos, el fondo Bainbridge mantiene activos reclamos contra la provincia de Buenos Aires.
A 25 años del default del 2001, a 18 del inicio de la batalla entre Argentina y los fondos buitre por el default derivado de la salida de la convertibilidad, y a 10 años del primer pago a los demandantes victoriosos, Argentina pudo cerrar ayer el “Juicio del Siglo”. Fue al cumplir el mandato ordenado por la jueza del Segundo Distrito Sur de Nueva York, Loretta Preska.
Este largo proceso fue de casi 15 años de negociar un acuerdo con los demandantes Attestor Master Value y Bainbridge Fund, dos acreedores que mantenían demandas activas contra el país en los tribunales de Estados Unidos por sumas que alcanzan los U$S 300 millones. Se trata de dos fondos que no aceptaron la propuesta de cierre de la causa de abril del 2016, avanzaron en litigar por el total de la demanda y llegaron a embargar desde el tribunal de Preska acciones de YPF y bonos de la Argentina.
El camino del litigio a la negociación: la persistencia de los "holdouts"
La novedad de ayer es que se desmantelará la demanda por parte de los vencedores, y comenzará un proceso de negociación para determinar el monto final y el mecanismo de pago del país a Bainbridge y Attestor. Irónicamente, esta victoria de ambos fondos deriva de la paciencia de sostener la causa en el tiempo.
Ninguno de los dos ingresaron a los sucesivos canjes de deuda que fue lanzando la Argentina, luego del default del 2001. No aceptaron el llamado de Néstor Kirchner- Roberto Lavagna del 2006, el de Cristina Fernández de Kirchner- Amado Boudou del 2010, ni de Mauricio Macri del 2016, ni el de Alberto Fernández- Martín Guzmán del 2020, y buscaron la vía del pago total más intereses.
El planteo quedó en su momento en el juzgado de Thomas Griesa (el que falló en contra del país en el “Juicio del Siglo”), y fue heredado por Loretta Preska. Ante esta magistrada, Bainbridge intentó dos embargos fallidos. El primero fue una propiedad ubicada en Washington, cerca de embajada argentina en Estados Unidos. El segundo fue a las reservas del Banco Central. Preska rechazó ambos reclamos. Ahora insistirá con las acciones de YPF.
Bainbridge Capital, que tiene sede en las islas Bahamas, inició el juicio por títulos en default no canjeados en 2005 y 2010, durante los anteriores gobiernos kirchneristas y, como ya se dijo, tampoco aceptó la renegociación que hizo el gobierno de Alberto Fernández con acreedores privados en 2020.
De Griesa a Preska: los fundamentos legales del fallo unánime contra Argentina
El "Juicio del Siglo" contra los fondos buitre comenzó marzo de 2008, cuando el fondo NML Elliott de Paul Singer se presentó ante la Justicia de Estados Unidos para reclamar el pago de los bonos caídos en default, luego de negarse a aceptar el canje de deuda propuesto en su momento por Roberto Lavagna.
En total fueron 12 los jueces que fallaron de manera unánime en contra de la posición del país, incluyendo el juez de primera instancia del Segundo Distrito Sur de Nueva York, Thomas Griesa, quien impuso en la causa el criterio que "los contratos se cumplen y lo que se firma se respeta".
Interpretada la jurisprudencia para el caso Bainbridge, Argentina debía pagar lo que se comprometió a pagar cuando emitió deuda soberana, aunque en 2001 haya caído en default y aunque en 2006 y 2010 haya habido dos procesos de canje de deuda exitosos.
Por su parte, Attestor es el segundo litigante vencedor, y un fondo con sede en las Islas Caimán especializado en comprar deuda soberana en default a precios muy bajos para luego litigar y exigir el cobro total más intereses. En general, con éxito. En el caso argentino, compró bonos en cesación de pagos y rechazó los canjes de 2005, 2010 y 2016; inició los reclamos en 2014 y obtuvo sentencia favorable por unos U$S 200 millones mas intereses.
En su momento, Preska lo habilitó a embargar al país en unos USD 209 millones del colateral de Bonos Brady depositados en la Reserva Federal de EE.UU., lo que en su momento derivó en una protesta de la mismísima entidad por determinar que la deuda del gobierno de Estados Unidos era inembargable.
Un cierre parcial: el frente abierto en la provincia de Buenos Aires
Ahora se abre una negociación entre las partes, y se sabrá el mecanismo de pago que instrumentará el país.
Sin embargo, esto no determinará el fin de la contienda. Bainbridge mantiene aun, y en el tribunal de Preska, una demanda contra la provincia de Buenos Aires por el default de los Bonos Globales (PBA 2021, 2027, 2035, etc.); títulos emitidos bajo ley de Nueva York, que permiten litigar en el Distrito Sur de Manhattan. Bainbridge habría adquirido parte de estos títulos y no ingresado a los canjes provinciales, lo que habilitó reclamos judiciales avalados por Preska.
En definitiva, una historia de defaults que nunca termina. Y donde siempre el país y las provincias pierden los juicios.

