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Agro: la impresionante inversión en dólares que se proyecta para mantener el volumen en la cosecha 2026/27

Pocos sectores como el agro requieren un nivel de inversión tan importante cada año para lograr una producción, que exporta por más de US$40.000 millones.


Tras una cosecha récord en la campaña pasada, todas las miradas, no sólo la de los productores y exportadores, sino también en el propio Gobierno, apuntan ahora a lo que puede deparar el ciclo agrícola 2026/27. Más allá de alguna baja en el área sembrada de maíz, y la descontada menor cosecha de trigo y cebada, los números dan bastante bien.

Según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, difundidos durante el lanzamiento de la campaña gruesa, la cosecha de los seis principales cultivos (soja, maíz, trigo, cebada, girasol y sorgo) llegaría a 157.850.000 toneladas, un 0,5% más que el resultado de la campaña anterior.

Gracias a ese desempeño, las exportaciones de los complejos agroindustriales treparían a US$41.497 millones, una suba estimada en 6,9% respecto del ciclo agrícola anterior, lo que redundará a aportes al fisco por US$15.037 millones, recaudación en todo concepto, no sólo los cuestionados derechos de exportación o retenciones.

Se viene un Súper Niño

Pero como se sabe, pocas actividad productivas son tan dependientes de lo que ocurre con el clima como la agroindustria. Con un Súper Niño ya casi descontado para gran parte del cuarto trimestre en esta parte de Sudamérica, las dudas sobre el resultado de la próxima campaña se habían instalado con fuerza, más allá de que como dicen los analistas "los productores siempre siembran".

Ahora un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario, destaca que la inversión en siembra que se cerró en la campaña 2025/26 ascendió a 14.747 millones de dólares, esto representa un incremento del 6,2% versus la campaña 2024/25, siendo además "la inversión más elevada de la década".

Sin embargo, el dato quedará por debajo de la campaña 2023/24 y bastante por debajo del ciclo agrícola 2022/23, que tocó US$16.456 millones. Para la nueva campaña las estimaciones hablan de una inversión en torno a los US$15.000, un dato consistente si se tiene en cuenta que la superficie implantada con los granos de la fina (trigo y cebada) y lo que está previsto sembrar para la gruesa (soja, maíz, girasol y sorgo) excederá en un 0,2% el área de la campaña pasada.