Alertan por demoras portuarias en el mundo: el rol clave de Mendoza, pese a no tener mar
La crisis logística que está viviendo Centroamérica ha encendido las alarmas en todo el mundo. El escenario es complejo: Rodman (Panamá) y Cartagena (Colombia) registran retrasos de entre 7 y 21 días en operaciones de transbordo, producto del aumento sostenido en el volumen de contenedores. Pero no son los únicos puertos con complicaciones y ahí es donde la provincia muestra un rol clave.

Te puede interesar
Nuevo esquema de subsidios: quiénes dejan de recibir ayuda en luz y gas
En Lázaro Cárdenas (México), la llegada masiva de buques de gran porte ha extendido los tiempos de espera hasta cinco días, mientras que en Manzanillo (México) y Santos (Brasil), las huelgas agravan aún más la operatividad. A esto se suma una fuerte restricción de espacio y equipos en los puertos asiáticos, debido a la alta demanda y limitaciones operativas, lo que eleva los costos de flete y dificulta la disponibilidad de reservas.
Este escenario trae complicaciones para las importaciones provenientes de Europa y Norteamérica, muchas de las cuales dependen de rutas que cruzan el Caribe o el Pacífico norte, lo mismo para las exportaciones a esos destinos. En paralelo, la reducción de aranceles entre Estados Unidos y China ha generado un aumento sostenido en los flujos comerciales hacia tierras estadounidenses, lo que ha llevado a muchas navieras a priorizar ese destino, reduciendo aún más el espacio disponible para Latinoamérica.
En este contexto, para muchas empresas importadoras y exportadoras repensar las rutas logísticas es clave. Mendoza emerge como una alternativa eficiente, con salida directa al Pacífico a través del corredor bioceánico, evitando los cuellos de botella del Caribe y facilitando una conexión más fluida con los puertos chilenos.
Gustavo Wilde, gerente de unidad de negocios de Interandes Shipping, el freight forwarder de Grupo All In, empresa con base en Mendoza, explicó: “Los clientes están recibiendo actualizaciones constantes sobre sus cargas para conocer con precisión cómo se comportarán los tiempos de tránsito. Sin embargo, lo más importante es anticiparse a estas situaciones y diseñar rutas logísticas acordes a la naturaleza de cada producto, tanto en importaciones como en exportaciones”.
De cara a los próximos meses, el panorama regional continúa siendo incierto. La presión sobre los puertos del Caribe y del Pacífico latinoamericano podría prolongarse, y la creciente demanda hacia Estados Unidos seguirá absorbiendo capacidad de transporte. Frente a este escenario, apostar por rutas sólidas y servicios logísticos integrados desde el interior del país, como los que ofrece Mendoza, aparece como una estrategia clave para mantener la competitividad y garantizar entregas seguras.
