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Recapitalizar la economía, el talón de Aquiles del programa de Javier Milei

La necesidad de dólares para que la economía funcione no desapareció ni aún después del acuerdo con el FMI. Seducir a los tenedores de dólares en el colchón no deja de ser una jugada riesgosa.
El ministro de Economía Luis Caputo busca contener el deslizamiento del dólar y por eso apeló a la intervención en el mercado cambiario, un instrumento que el Gobierno siempre había dejado de lado.

El ministro de Economía Luis Caputo busca contener el deslizamiento del dólar y por eso apeló a la intervención en el mercado cambiario, un instrumento que el Gobierno siempre había dejado de lado.

Foto: NA

Como ya se sabe, el flamante “Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”, lanzado este jueves por el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, busca atraer una parte importante de los estimados 200.000 millones de dólares que los argentinos tienen fuera del sistema financiero, en algunos casos en cajas de seguridad o literalmente "debajo del colchón".

En general, los blanqueos pretenden que los propietarios de bienes muebles de cierto monto (vehículos de alta gama, motos, embarcaciones) o inmuebles tanto en el país como en el exterior, los declaren y empiecen a tributar impuestos por ellos.

Pero ésta es la primera vez que se habilita a que puedan usarse dólares no declarados para comprar bienes registrables e incluso pagar consumos comunes con el supermercado.

La novedad se da en un momento en que las reservas internacionales se mantienen más o menos estables desde hace 45 días en torno a los 38.000 millones de dólares, cuando tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el organismo girara los primeros12.000 millones de los desembolsos comprometidos.     

Es decir, incluso en un escenario de relativa calma cambiaria, con aportes del FMI a las arcas del Banco Central y en plena época de liquidaciones de la cosecha gruesa, casi el escenario ideal en términos cambiarios, lo cierto es que las reservas internacionales no crecen.

Y no lo hacen porque el Gobierno dispuso un nuevo régimen cambiaria con bandas de flotación, y se impuso no intervenir si el tipo de cambio se mantiene dentro de la banda. 

Así, más allá de la declamada voluntad de dar "más libertad y simplificarle la vida a la gente", loque se observa es una escasez de dólares hacia adelante. Así, se busca que, en los próximos meses, cuando ya no esté la oferta de dólares del agro por liquidación de exportaciones de soja, maíz, girasol y derivados, la economía reciba el impulso de los "dólares del colchón" que impulsarían el consumo en la visión del Gobierno.             

Aún falta que el Gobierno envíe los proyectos de ley y emite el decreto para modificar las normativas quedarían vida al nuevo blanqueo, que comenzará formalmente el próximo1 junio de 2025, pero ya está clara cuál es la fórmula del éxito de este "blanqueo blue".

Sin dudas, todo depende de la confianza de los ciudadanos. Confianza en que la economía se va a encaminar y puede hacerse negocio con esos dólares guardados. Confianza en que el Estado más adelante no hurgará en los archivos de aquellos que blanqueen y finalmente confianza en que el Gobierno actual y los sucesivos, no volverán a devaluar el peso.

Demasiada necesidad de confianza, en un país atravesado por la grieta y acostumbrado a que los gobiernos cambien permanentemente las reglas de juego.