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Cotización del dólar: advierten que un precio bajo podría frenar el crecimiento

Más allá del optimismo de la gestión libertaria, los analistas encienden las alarmas sobre el impacto que podría tener la fase 3 sobre el incremento proyectado del PBI

La fase 3 del plan del Gobierno de Javier Milei ya es un hecho y, con esta nueva etapa, el precio del dólar debería mantenerse entre los $1.000 y los $1.400: desde la gestión libertaria prometen que la cotización se ubicará sobre el margen menor de las bandas. En ese sentido, se encienden las alarmas dentro de las consultoras privadas respecto del impacto que podría tener una divisa tan baja. 

Sin ir más lejos, el Ministro de economía, Luis Caputo, celebró en su cuenta de X que la moneda estadounidense se ubicó en los $1065 este lunes. Además de reclamar el un pedido de perdón de parte de los periodistas que hablaron de devaluación, el funcionario remarcó que el valor es menor al que tenía antes de la salida del cepo. "Hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer", recalcó sin tener en cuenta la preocupación de los expertos.

Si bien la proyección oficial, en conjunto con las consideraciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), sostiene que habrá un crecimiento de la economía del 5,5%, los analistas ponen el foco en el tipo de cambio y advierten que una moneda estadounidense con un valor muy bajo podría afectar negativamente la competitividad de los productos nacionales en el comercio exterior

Esta preocupación surge en una semana en la cual el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el índice de actividad económica de febrero y en el que se prevé que informará una reactivación de los sectores industriales y de la construcción. No está demás aclarar que esta comparación en términos interanuales se hace contra el mismo periodo del año 2024 que tuvo un nivel muy bajo. 

“No debe menospreciarse el impacto que pueda tener en la actividad un tipo de cambio real que, de seguir bajando, se situaría en los niveles de la Convertibilidad. Si bien se ha avanzado en varios aspectos que hacen a la productividad de la economía, la situación es aún muy distinta a lo de los noventa, en materia tributaria, de logística, regulación, etcétera”, sostuvieron los especialistas de Invecq.

“Si eventualmente- y esta es la característica de un tipo de cambio flexible- la Argentina pierde competitividad, no puede exportar y se empieza a importar demasiado -por ejemplo típicamente porque la gente se va de viaje al exterior- y hay demanda de dólares, el tipo de cambio subirá y se acomodará”, expresó el economista Camilo Tiscornia, titular de la consultora C&T Asesores Económicos en FM Milenium.

Por su parte, los expertos de Analytica agregaron a la reflexión: “El Gobierno necesita que las importaciones, tanto de bienes como servicios (ejemplo, turismo), disminuyan. Los salarios y las jubilaciones caerán. El nivel de actividad está en proceso de revisión a la baja. En este contexto, la proyección del FMI de 5,5% de crecimiento resulta muy optimista. En el programa con el FMI la política de ingresos está orientada a garantizar mediante AUH y Tarjeta Alimentar el acceso al 95% de canasta básica”.

Otras variables

Según los analistas de AdCap Grupo Financiero, la aceleración de la inflación podría convertirse en otro punto de fragilidad del plan del Gobierno. Desde esta consultora se estima que habrá una “desaceleración a corto plazo, rebote a mediano plazo”. No está demás recordar que el IPC de marzo registró una suba de los precios del 3,7%. 

“La mayor inflación a corto plazo pesará sobre el consumo y la actividad económica en general en mayo y junio. Hemos revisado nuestra previsión de crecimiento del PBI para el año completo a un 4,8%”, agregaron los especialistas en un relevamiento que dieron a conocer. 

La caída del consumo interno también está en el listado de los indicadores que podrían resultar perjudicados por la fase 3 del plan oficial. “Será contractivo, en tanto los ingresos reales de las familias se verán afectados negativamente -reiterando, a escala más moderada, lo que ocurrió durante 2024-. En general, salarios, jubilaciones y programas sociales correrán de atrás a los precios”, aseguraron desde el Centro de estudios económicos Epyca.

Además, anticiparon: “Las paritarias privadas de los últimos meses en general tenían ‘retroactivos’ o algún otro mecanismo que compensaba, pero para estos meses en curso fijaron aumentos en torno al 1%, a instancias del Gobierno Nacional. Ese 1% queda muy por detrás tanto del 3,7% de inflación registrado en marzo como de las mediciones que arrojarán abril, mayo y junio”.