Precios y envases: las claves del repunte del vino en el mercado interno
La racha positiva en el mercado interno de vinos parece empezar a consolidarse. Por segundo mes consecutivo, los despachos nacionales tuvieron un incremento respecto a los números que había dejado el 2024 y el primer bimestre del año ha dejado un saldo positivo para las bodegas.
Conforme a los números expresados en el anticipo de comercialización del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en febrero de 2025 se dio un aumento de 6,1% respecto al mismo mes del año anterior. El mismo es el promedio de una suba de 4,3% en los despachos de vino a color y de 11,1% en los blancos.
Asimismo, el acumulado del primer bimestre contra el binomio de enero y febrero de 2024 llegó al 8,1%, producto de un incremento del 12% en el vino color y la leve baja de 1,7% en los blancos. De todas maneras, el dato negativo es que hubo un retroceso de 3,4% mensual entre los números de enero y de febrero.
En el segundo mes del año se dieron los incrementos clave de los vinos sin medición varietal en un 10% (son el 72,4% del total comercializado en el país), llegando a 38.573.200 litros de vino, y de los espumosos, que incrementaron sus despachos un 27% con un total de 1.360.000 litros. En contrapartida, los vinos varietales tuvieron un retroceso de 4,9%,
El dato sobre los vinos sin mención varietal y lo que ha sucedido con respecto a los envases dan cuenta de que los argentinos se han inclinado hacia los segmentos más económicos del mercado. Si bien la botella creció en febrero un 5,6%, se destaca el crecimiento del 8,9% del tetrabrik. Por otra parte, cayeron la damajuana (5,7%), la lata (62,7%) y el bag in box (34,3%).
Esta elección por parte del mercado interno se repite en el acumulado de enero y febrero de 2025. Allí se puede observar un buen desempeño en todas las categorías: sin mención varietal tuvo una suba de 8,59%; los varietales promediaron un aumento del 6,7%; y los espumosos acumulan un saldo positivo de 10,9%. En este periodo solo ha caído el segmento de otros vinos un 15,2%, aunque solo equivale al 0,4% del mercado.
Sobre los envases, en ese mismo periodo, en comparación con 2024, la botella ha crecido un 9,3%; el tetra brik aumentó su despachos en un 6,3%; la damajuana también tiene un saldo positivo de 2,9%, mientras que el bag in box ha marcado un incremento de 29%.La lata es la única con números en rojo con un -0,3%.

Un buen dato atado a los precios
Como lo aclaró Milton Kuret, director ejecutivo de Bodegas de Argentina (BdA), cámara que nuclea a más 200 empresas vitivinícolas del país, los números expresados por el INV corresponden a despachos desde las zonas productivas a los centros de consumo, lo que no necesariamente equivale a comercialización en puntos de venta, aunque sí se puede hacer un tipo de correlación entre ambos.
Para Kuret, el positivo arranque del año para el vino argentino es una buena noticia. “Los primeros bimestres 2023 y 2024 fueron los más bajos de los últimos diez años. Las situaciones económicas lo explican muy bien. Fueron bimestres con elevada inflación y los precios siempre afectan los volúmenes”, sostuvo.
En este sentido, aseguró que el vino es muy sensible a los incrementos de precios y esta ha sido una variable clave en la recuperación que se ha visto. “En el primer bimestre 2025, según datos del Indec, las bebidas alcohólicas se incrementaron un 3,8% frente al 5,2% de alimentos y bebidas y el 4,7% del nivel general. Es decir, para mantener o recuperar volumen, los precios de los vinos vienen corriendo por debajo del resto de los indicadores”, argumentó.



