Mendoza verde: hoja de ruta de las inversiones en energía solar en la provincia
Podría decirse que la transición energética, aunque comenzó con algunos años de atraso en Mendoza, poco a poco se va poniendo al día. Con inversiones de al menos US$ 650 millones, de acá a 2029 se proyecta una generación de más 1.000 MW de potencia solar, lo que genera buenas perspectivas.
El desarrollo de la energía solar en la provincia se ha dado a partir del trabajo conjunto del Gobierno de Mendoza, a través de la Empresa Mendocina de Energía Sociedad Anónima (Emesa), y el sector privado, con compañías como Genneia, Aconcagua Energía, YPF Luz o Puel que han hecho sus inversiones desde el norte al sur provincial.
El primero en la provincia fue el Parque Solar Pasip, en el departamento de San Martín, que con 4.000 paneles logra una potencia de 1,2 MW. El mismo demandó una inversión de US$ 2,5 millones y está activo desde 2019. El mismo fue construído por la empresa Puel Energía SA (conformada por la Empresa Mendocina de Energía y La Cooperativa Empresa Eléctrica de Godoy Cruz) y tiene un contrato de venta de energía por 20 años.
De ese debut en la generación de energía solar pasaron varios años hasta tener novedades. Recién este 2025 comenzó a entrar en operación el primero de los proyectos que Genneia ejecutará en Mendoza en materia de energía solar. Se trata de Malargüe I, para el cual se invirtieron más de US$ 90 millones.
El flamante parque que fue inaugurado por el propio Jorge Brito, uno de los propietarios de la empresa, en compañía de las autoridades provinciales cuenta con 160.000 paneles en un terreno de 312 hectáreas, ubicado 4 km al norte de Malargüe, tiene 90 MW de potencia instalada y una producción anual estimada de 263.500 MWh, equivalente al consumo de 65.875 hogares.
Lo que viene en energía solar
Esos dos son lo únicos que están al momento de hoy activos, pero de acá a 2029 se espera que entren en funcionamiento cinco más, mientras que otros dos podrán ser licitados en los próximos años. El más próximo de estos en entrar en funcionamiento es el Anchoris I y II, también de Genneia y está ubicado en Luján de Cuyo.
Con perspectivas de que su construcción termine a mediados este año, contará con una capacidad de 180 MW y para su desarrollo se ha previsto una inversión de más de US$160 millones. Se emplaza en un terreno de 395 ha situado sobre la Ruta Nacional 40, en la localidad de El Carrizal.
La lista la sigue con El Quemado, que fue desarrollado por Emesa y se realizará en dos etapas hasta alcanzar una capacidad instalada total de 305 MW. En 2023, YPF Luz adquirió el proyecto el cual fue adherido al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) y estima una inversión de US$ 220 millones para la primera etapa, que tiene proyectadas más inversiones con ampliaciones a futuro.
De acuerdo a los planes de la empresa esta etapa del parque estará operativa para el primer semestre de 2026. Ubicado en el departamento de Las Heras, actualmente se está preparando el sitio para el inicio del montaje electromecánico de la tecnología. La misma tendrá capacidad instalada de 200 MW y contará con una nueva subestación eléctrica de 220 KV en la línea Cruz de Piedra-San Juan.
También para 2026 se espera que quede listo el parque San Rafael I, ubicado en Agua del Toro, que tendrá finalmente 200 MW de potencia (en principio iba a ser de 150 MW). El mismo es otro de los proyectos que tiene Genneia en Mendoza y la inversión estimada en este caso es de más de US$ 150 millones.
El último proyecto que se espera que quede activo en 2026 es El Marcado 1, el cual es desarrollado por la Federación de Cooperativas Eléctricas Nuevo Cuyo y tendrá una capacidad de 5 MW. Sin embargo, sobre este no hay detalles de la inversión que se hará ni precisión sobre su ubicación.
El siguiente proyecto en carpeta es el de Mendoza Sur, ubicado en San Rafael (Diamante) el cual completa el póker de parques que Gennia tendrá en Mendoza. En este caso, la capacidad será de 345 MW, siendo de lo más imponente en la materia (El Quemado con todas sus etapas también podría superar los 300 MW). Aunque en este caso no está claro el monto que se invertirá, si se sabe que estará activo en 2029.
Esta expansión de parques solares ha sido posible gracias al aporte de una obra clave como la construcción y puesta en operación de la Línea de Alta Tensión Cruz de Piedra, la cuál le ha permitido a la provincia ampliar su capacidad de transporte.
La Línea de Alta Tensión Cruz de Piedra, un tendido de 22 kilómetros de doble terna de 220 KV, es una obra proyectada hace más de 40 años que se concretó en 2024 y aporta estabilidad a la red de todo Cuyo, permitiendo que se puedan ejecutar grandes inversiones en energías renovables, con cero emisiones.

Más oportunidades
Aunque la infraestructura de cómo volcar toda esa energía generada al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), administrado por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (Cammesa), es quizás una de las preocupaciones que habría que resolver de cara al futuro, en la provincia se sigue proyectando la construcción de parques solares.
Como comentaron desde el Gobierno provincial, Emesa tiene en carpeta actualmente dos desarrollos que están listos para avanzar con la energía básica licitatoria. El primero de ellos se llama Lavalle I y II y se ubica en el departamento norteño. El mismo tiene una capacidad de 37,6 MW de potencia y podría generar hasta 53,7 GWh por año, lo que equivale al abastecimiento de 30.600 hogares.
El segundo de ellos es el Parque solar Barrancas, ubicado en Maipú. En este caso la capacidad será de 90 MW, con la posibilidad de generar 241,7 GWh por año, el equivalente al consumo de 78.000 hogares. En este caso, también está en condiciones de avanzar con la energía básica licitatoria.

La infraestructura, un gran obstáculo
Para Nicolás Giorlando, secretario del Clúster Mendocino de Energías Renovables (CMER), es una muy buena noticia que crezca la generación de energía solar en Mendoza, aunque reconoció que los parques que se estàn construyendo en la provincia no son de los más grandes del mundo y que está atrasada respecto a otras jurisdicciones, como puede ser San Juan.
“Tienen muchos más parques que nosotros, más potencia instalada y más infraestructura para inyectar esas potencias”, sostuvo. Asimismo, Girlando señaló que la ejecución de los proyectos en curso y los que vienen para Mendoza deberían considerar más la mano de obra local: “Muchas traen sus equipos de otras provincias y no se está exigiendo o promoviendo que se empleen mendocinos”.
Giorlando reconoció que la infraestructura para el transporte y distribución de la energía es un problema que tiene Mendoza, pero que no solo atañe a la provincia, sino a todo el país. “La infraestructura hay muchas formas de resolverlo, pero en Mendoza históricamente lo resolvía el Estado. Hay algunas cosas que sí corren por su cuenta, pero otras también deberían hacerlo las empresas que tienen la concesión de las líneas, lo cual no se ha hecho por muchos años y ha sido un gran problema”, completó.


