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Fondo Monetario Internacional: a horas de la definición (positiva) del staff técnico

El Gobierno y la entidad monetaria se encaminan a sellar el acuerdo, todo en medio de la tensión por el DNU de Javier Milei.
Foto: DPA
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Son horas de definiciones. En estos tiempos concretos, se desarrollan las reuniones finales en las oficinas del quinto piso del Ala A del edificio inteligente que tiene en Washington el Fondo Monetario Internacional (FMI). Allí tiene sus dependencias el staff técnico de la gerencia para el Hemisferio Occidental, la cual tiene que terminar de preparar los papeles correspondientes para terminar de cerrar el contenido cambiario, financiero y monetario del Facilidades Extendidas que antes de la anteúltima semana de abril, estará presentado en sociedad. Y, seguramente, también firmado.

Según los tiempos que se comentan desde la sede del Fondo Monetario, esta semana o en los primeros días de la próxima, el paper de condiciones estará listo. Y serán las autoridades del organismo financiero y de la Argentina los que decidan si es el momento de hacerlo público. La costumbre del FMI es que sea inmediato. La del Gobierno de Javier Milei es la de esperar hasta último momento. Será un último capítulo para negociar entre las partes. 

Habrá un pequeño problema a sortear: el responsable del área, y quién debe firmar el acuerdo en los aspectos técnicos, es el director para el Hemisferio Occidental, el chileno Rodrigo Valdes, quién por decisión personal de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, aceptó correrse del caso argentino y dejar que sea el equipo que comanda el venezolano Luis Cubeddu quién lleve adelante la responsabilidad total de las decisiones. Sin embargo, el estatuto del FMI es inamovible, y un acuerdo de este tipo debe ser refrendado por las autoridades correspondientes. Más si se trata del acuerdo más importante en la historia del organismo, en cuanto a los montos como a las condiciones de repago. Se especula con que, bajo protesta, Valdes firme. De lo contrario debería dejar su cargo, algo que no estaría dispuesto a ejecutar.

Es tiempo de recordar que el chileno entró en conflicto con el ministro de Economía Luis "Toto" Caputo por la presión desde el organismo de liberar el tipo de cambio (devaluar) para cerrar el acuerdo. Esto fue en agosto del año pasado, y el conflicto determino que el Facilidades Extendidas se retrase. Las negociaciones continuaron sin el. Y ahora que llega el tiempo de la fumata, se especula con que podría haber una aceptación de rigor, y el rompimiento final de las relaciones entre Valdes y Argentina. Hacia delante, las misiones para certificar que las metas y objetivos impuestos por el FMI dentro del Facilidades Extendidas son aprobadas por Argentina, serán tarea de Cubeddu bajo la supervisión de la número dos del organismo, la indo norteamericana Gita Gopinath. 

A horas de la presentación del acuerdo, lo que se sabe es bastante concreto. Será Facilidades Extendidas a 10 años, con cuatro años y seis meses de gracia, sin necesidad de liquidar capital y con la cancelación de los pasivos que el Poder Ejecutivo mantiene con el Banco Central de la República Argentina como bandera. Confirmando así que los aproximadamente US$10.000 millones que el Gobierno mantiene como bomba de tiempo en pesos con la entidad monetaria; pasarán a ser acreencias del país con el FMI; liberando al Central del pasivo y aumentando en ese dinero las reservas. Habrá más dinero desde el FMI, por un total que en estos momentos se define, en otras ventanillas lejanas hacia arriba de las dependencias del departamento del Hemisferio Occidental, más concretamente, en la Casa Blanca.

También habrá que sumar dólares que aportarán el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En total, se especula, con un monto cercano a los 20.000 millones de dólares, de los cuales, una parte estaría disponible de manera inmediata. Se habla de algo menos de 10.000 millones al comienzo del acuerdo. Se verá. 

La historia paralela del DNU comenzará este martes a correr en el Congreso de la Nación, donde Javier Milei espera que las buenas noticias lleguen desde la Camara de Diputados. O por la aprobación del decreto o por el no aval de un eventual rechazo del Senado. 

Con el tiempo, la promesa al Fondo y a la clase política argentina, es que haya una ley que respalde el DNU. No será ahora, sino a fines de este año o durante el primero trimestre del año próximo, cuando el presidente argentino envíe al Congreso Nacional el proyecto de ley de Presupuesto para el ejercicio 2026. Milei se comprometió ante Georgieva que cuando cambie la composición del Parlamento argentino, luego de las legislativas de octubre próximo y con una realidad diferente en cuanto a la fortaleza de sus propios diputados y senadores, tendrá la posibilidad de lograr lo que aún no consiguió: que el Congreso le apruebe su propio presupuesto, sin mayores cuestionamientos de aliados críticos.

Dentro de ese proyecto de ley de Presupuesto para el 2026, se incluirán todas las metas, objetivos, nueva deuda, cambio de calidad de pasivos y todo el resto de los capítulos del nuevo Facilidades Extendidas que se firmará antes de la anteúltima semana de abril. Probablemente, mientras el FMI y el Banco Mundial sean los anfitriones de la Asamblea Anual Conjunta 2025 de los dos organismos, que tendrá nuevamente a Washington como sede institucional. 

Esa aprobación futura del Presupuestos 2026, sería para los hombres y mujeres del staff técnicos del Fondo, la garantía que dentro de un tiempo, no ahora, haya una aprobación con todos la institucionalidad que da el Congreso Argentino y que incluya el contenido amplio del nuevo Facilidades Extendidas. Y su salvoconducto interno para la eventualidad que el tratado no funciones en el corto plazo. Obviamente nadie cree que esto vaya a ocurrir. Pero, por las dudas, la garantía legal, y laboral, para los técnicos del Fondo, sería una realidad. 

En concreto, el texto del DNU reza que "la volatilidad de las variables económicas generada por la incertidumbre que provoca la baja calidad del activo del BCRA impide seguir el trámite ordinario de las leyes sin que pueda verse afectado el éxito del programa de estabilización, que impacta de manera directa en la disminución de la inflación y la reducción de la pobreza", indicó el DNU.

Y agrega: "La gravedad de la situación descripta y la necesidad de: (a) solucionar de manera inmediata la situación en la que se encuentra el activo de la autoridad monetaria del país y (b) cancelar deuda con el FMI a los efectos de garantizar el orden público económico, configuran circunstancias excepcionales que justifican el dictado de la presente medida". Afirma, además, que "la exigencia imperiosa del dictado del presente decreto se desprende de la naturaleza de las medidas económicas involucradas, que requieren de su adopción inmediata para evitar el impacto que de otro modo podrían traer consigo en el escenario económico presente". 

Comenzará ahora el tiempo de descuento para cerrar el acuerdo con el FMI. Y el inicio del debate legislativo más importante de toda su gestión.