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Una empresa de Tunuyán se convirtió en la primera con cero emisiones de carbono

La compañía, que desde hace 30 años está radicada en el Valle de Uco, completó este hito en su proceso productivo gracias a energía 100% renovable y la neutralización de emisiones residuales.
La empresa ubicada en Tunuyán lleva 30 años operativa y es la primera de Mendoza en lograr la cero emisión de carbono. Foto: Eco de los Andes
La empresa ubicada en Tunuyán lleva 30 años operativa y es la primera de Mendoza en lograr la cero emisión de carbono. Foto: Eco de los Andes

En la jornada del miércoles, la provincia de Mendoza vivió un hito a nivel productivo y en materia de sustentabilidad. Es que por primera vez una empresa local logró cero emisiones de carbono en los procesos de su planta industrial. El hito se logró tras más de diez años de trabajo e implicó la transformación de las instalaciones y equipos a eléctricos, la utilización de energía 100% renovable y la neutralización de las emisiones residuales.

Se trata de Eco de los Andes, productora de agua mineral y una de las marcas de Eco Aguas y Bebidas Saludables, que en el marco de su 30 aniversario anunció que su planta de Tunuyán alcanzó las cero emisiones de carbono en su proceso productivo, puntualmente en los alcances 1 y 2 bajo el protocolo GEI (Gases de Efecto Invernadero) siguiendo los criterios de Naciones Unidas

Del anuncio participaron Pablo Abadía, CEO de Eco Aguas y Bebidas Saludables y también autoridades provinciales y locales, como el gobernador, Alfredo Cornejo; la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre; y el intendente de Tunuyán, Emir Andraos. 

Jimena Latorre, Alfredo Cornejo, Pablo Abadía y Emir Andraos. Foto: Eco de los Andes

Cómo se llegó a cero emisiones

Como lo comentó Pablo Abadía, el hito en sustentabilidad para la marca creada por la familia Bemberg, que hoy integra la división Eco Aguas y Bebidas Saludables junto a otras marcas como Nestlé y Glaciar, es el resultado de la búsqueda de la eficientización del proceso productivo que inició hace más de una década. 

Aunque no lo cuantificó de manera económica, para lograr esta emisión cero de carbono tuvieron que hacer un contrato con YPF Luz para la compra de energía eléctrica renovable. De esta manera, todos los procesos que utilizaban energía eléctrica en la fábrica empezaron a abastecerse de energía eólica, un paso fundamental para consolidar su modelo de producción amigable con el ambiente.

Por otra parte, también debieron reemplazar los procesos que dependían de gas natural y gas licuado, lo que implicó la reconversión de instalaciones y renovación por completo de la flota de autoelevadores y el desarrollo e instalación de la primera caldera industrial eléctrica nacional, con capacidad para generar dos toneladas por hora de vapor a una presión de 7 bar.

La emisión cero de carbono es el resultado de un proceso que inició hace más de una década. Foto: Eco de los Andes

Cómo hacerle frente a la crisis hídrica

La cero emisión de carbono es uno de los tres ejes en materia del cuidado del medio ambiente y sustentabilidad en los que hoy está trabajando la compañía. Los otros dos son el uso eficiente del agua y la completa reutilización de las botellas PET que emplean para comercializar su agua

En lo que al uso eficiente del agua respecta, Pablo Abadía comentó que están trabajando en manera conjunta con la Universidad Nacional de Cuyo y con el Departamento General de Irrigación en acciones como monitorear anualmente la cantidad y calidad de agua existente en la cuenca con un cruce de datos permanente. “La calidad del acuífero se mantiene impoluta, es un agua pura de origen”, aseguró.

También llevan adelante un proyecto de regeneración, con el objetivo de lograr un impacto positivo en el ciclo del agua de la cuenca del río Tunuyán Superior. Esto implica la identificación de cuáles son los pozos artesianos dentro del espacio donde se emplaza la planta para evitar un derroche de agua 24/7. 

“Cuando se identifican esos pozos, que el Departamento General de Irrigación decide cuáles son los que más se derrochan, junto con la Universidad Nacional de Cuyo colocamos una válvula y un caudalímetro para que Irrigación o los dueños privados de los pozos puedan administrar el uso solo para cuando sea necesario. Nosotros invertimos en la compra de los caudalímetros y válvulas y la parte pública se encarga de la colocación y monitoreo”, explicó el CEO de Eco Aguas y Bebidas Saludables.

Abadía reconoció que, aunque ellos utilizan solo 0,2% de la cuenca para la producción de sus aguas minerales, la crisis hídricas los lleva a involucrarse más allá de los límites de su fábrica y en articulación con el sector público. 

“La crisis hídrica es un tema que nos preocupa y nos ocupa. Por eso el foco en trabajar en conjunto con Irrigación es identificar la cantidad y el caudal de agua que hay y la calidad de agua. Ahora, no hay que quedarse en la preocupación, hay que avanzar en ocuparnos y trabajar en forma conjunta con el sector público y convenciendo a otros integrantes del sector privado en que tenemos que ser protagonistas de la regeneración de agua y de la disminución de la crisis hídrica”, opinó.