Recuperación de la industria: qué sector liderará el repunte en 2025
La industria nacional cerró el 2024 con una caída del 7,6% debido a la política económica adoptada por el presidente Javier Milei; un dato que despertó la preocupación de los empresarios. Pero más allá de esta circunstancia, el relevamiento de una consultora privada encendió una luz de esperanza para los productores locales y estimó que 2025 será un año de recuperación.
El informe publicado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) registró que la actividad tuvo un crecimiento del 4,5% en enero si se toma en términos interanuales y desestacionalizados. En cuanto al avance mensual, la suba fue del 2,3%. Los especialistas sostienen que hay señales “firmes” de una fase de mejora.
De esta manera, los analistas indicaron que la industria nacional se posicionó en un 8,7% por encima del desempeño alcanzado en abril de 2024. En los últimos nueve meses el sector de la producción tuvo un repunte del 11,8%, aseguran desde FIEL.
Esta cifra muestra un ritmo superior del crecimiento promedio y mediano en comparación con otras épocas de recuperación como la de 1980 y los períodos iniciados en agosto 1981, abril de 1999, agosto de 2014 y septiembre de 2016. También se equipara con la salida registrada en febrero de 2002 con el cierre de la convertibilidad.
“La industria volverá a crecer en 2025 después de dos años, pero deberá profundizar los esfuerzos para elevar la productividad –lograr reducciones reales de costos y con ello mejorar la competitividad, mientras el proceso de reformas puestas en marcha alcanza madurez", anunciaron los expertos de FIEL.

Más allá del optimismo, remarcaron que este sector "deberá sortear un menor crecimiento esperado de Brasil –que experimenta mayores presiones inflacionarias y una política monetaria astringente, teniendo en cuenta que ese país significó en 2024 el destino del 38% de las exportaciones de manufacturas de base industrial de Argentina".
“Deberá afrontar el crecimiento de importaciones en un contexto de atraso cambiario, mayor apertura y recuperación de actividad. Finalmente, deberá afrontar las consecuencias de la guerra comercial global con la atención puesta en la búsqueda de mercados alternativos para la producción industrial de los países alcanzados por las restricciones aplicadas", agregaron los especialistas a la lista de obstáculos.
Desglose por sector
El informe presentado por FIEL incluye un análisis de los diversos rubros dentro del sector productivo. En el tope de la lista se encuentra la rama automotriz que reveló una mejora del 32,8% interanual. En segundo lugar, con una gran brecha en el medio, se ubicaron los insumos químicos y plásticos con un incremento del 6,7%.
Los alimentos y bebidas también formaron parte del ranking elaborado por FIEL y demostraron un repunte del 5,2%. Muy cerca se encontró el ítem de despecho de cigarrillos tuvo un crecimiento del 5%. La producción petrolera tuvo un alza del 4,2% y la metalmecánica evidenció una suba del 0,3% e igualó el nivel de un año atrás.
En cuanto a las que no tuvieron la misma suerte y no consiguieron números favorables en la comparación con enero de 2024 fueron: la producción de minerales no metálicos con una baja del 8,1%, la industria de papel y celulosa que cayó un 9,3%, la de insumos textiles con retroceso del 12,5% y las industrias metálicas básicas con una contracción del 15,8%.

"Con toda probabilidad liderará la actividad industrial a lo largo de 2025 con desafíos puntuales para las distintas terminales", anticiparon los especialistas de FIEL haciendo referencia a la actividad automotriz. Este sector fue fundamental para alcanzar un incremento de los bienes de consumo durable del 11,4% interanual y de los bienes de capital con una mejora del 10,8%.
Los bienes de uso intermedio crecieron en razón del 1,9% en el primer mes en comparación con el mismo periodo del año anterior. El impulso llegó principalmente de la producción de químicos y plásticos. y el avance de la refinación de petróleo. Estos rubros compensan la caída de la producción en los bloques de las industrias metálicas básicas, los minerales no metálicos y los insumos textiles.


