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El reclamo de las pymes por Ingresos Brutos: "Es un sistema perverso"

Alejando Bestani contó que las empresas buscan presionar a las provincias para que quiten impuestos y eliminen el Sircreb.
Foto: Noticias Argentinas
Foto: Noticias Argentinas

La presión impositiva que están sufriendo las pymes sigue siendo motivo de protesta entre los empresarios. Representantes del sector afirman que el sistema actual no solo es injusto, sino que resulta “perverso” y afecta directamente a los márgenes de rentabilidad de los negocios y generan un desajuste gigante en los balances de cada mes.

Uno de los impuestos más denostados es Ingresos Brutos (IIBB), que depende de cada provincia. En San Rafael se produjo recientemente un encuentro entre miembros del Gobierno nacional y distintos dueños de pymes que culminó en una estrategia para presionar a las provincias a reducir los impuestos. Alejandro Bestani, presidente del Movimiento Nacional Pyme (Monapy), habló al respecto en MDZ Radio.

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A diferencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que se aplica sobre el consumo y permite descontar los gastos en insumos, el IIBB se calcula sobre el total de los ingresos obtenidos por una empresa, sin considerar los costos asociados a la producción o prestación de servicios. Bestani contó que uno de los principales problemas que enfrentan los emprendedores y comerciantes es el sistema de retenciones que se aplica a sus operaciones bancarias, conocido como SIRCREB (Sistema de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias).

En las transacciones realizadas, especialmente aquellas que involucran tarjetas de crédito o débito, se acumulan las retenciones de Ingresos Brutos que afectan la rentabilidad de los productos y "obligan" a los comerciantes a no aceptar pagos con tarjeta. "El comerciante prefiere no hacer el negocio antes que perder dinero", asegura Bestani.

El empresario cuenta que el impacto es tal que muchas veces los costos de las comisiones y las retenciones superan el margen de ganancia, obligando a los empresarios a tomar decisiones difíciles sobre "qué vender, a quién vender y cómo recibir el pago". Esta es la razón por la cual muchos comercios prefieren aplicar los descuentos solo si el pago es en efecto o con transferencia bancaria. "Cuando los márgenes son finísimos, la situación es así", agregó.

Según el representante, este esquema de retenciones, que se acumula sin que los empresarios puedan acceder a los fondos inmediatamente, crea un "sistema perverso". Las retenciones se presentan como un crédito fiscal, aunque este no permite a los comerciantes hacer frente a pagos fundamentales como sueldos de empleados, aguinaldos o la compra de mercadería.

En este contexto, muchas empresas se ven "forzadas" a operar en un escenario de altos costos sin poder acceder a los recursos necesarios para seguir funcionando con normalidad. "Es una dictadura de sistema impositivo", aseveró Bestani.

La situación se agrava aún más cuando se considera que el sistema tributario argentino es mucho más alto que el de otros países. En países vecinos como Paraguay la carga impositiva sobre las empresas es del 14.7% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en Argentina se llega al 28% e incluso más dependiendo del rubro. 

Ante la situación, el Monapy, en conjunto con diferentes cámaras empresariales, ha comenzado a presionar para que se reduzca la alícuota de Ingresos Brutos y se elimine el sistema de retenciones fiscales que, según los empresarios, resulta completamente perjudicial para el desarrollo de los negocios. "Necesitamos una reforma urgente", concluyó Bestani.