Qué vio en el país el legendario inversor Mark Mobius, quien volvió a la Argentina tras 5 años
Muchos transeúntes, habituales, circunstanciales o accidentales, se lo cruzaron paseando por la emblemática calle Florida, sin saber que se trataba de uno de los más importantes inversores del planeta, experto en mercados emergentes. Es más, se lo considera el “Indiana Jones” o “el padrino” de los mercados emergentes del mundo.
Así el legendario Mark Mobius, reverenciado como el pionero de los mercados emergentes cuando se desempeñaba en los ’80 en la gestora Franklin Templeton, pasó prácticamente inadvertido por las calles porteñas durante su reciente visita al país, tras varios años de no visitar la Argentina.
Fueron cinco años desde su última visita. Demasiados para un inversor de semejante talla. Lo que habla, de cierta manera, de cómo Argentina había salido del radar de los emergentes, solo con alguna que otra fugaz reaparición como en la gestión de Cambiemos.
Por eso resulta muy relevante el hecho de que Mobius haya vuelto a visitar el país para interiorizarse en primera persona, como es su estilo, de cómo están las cosas, cómo va la economía, qué hace la gente, etc. Para entender de quién estamos hablando, es una persona, de más de 80 años, con una vastísima experiencia en los mercados de capitales del mundo, súper-especializado en los emergentes, que es un faro de referencia no solo para colegas y competidores sino también para los propios mercados emergentes.
Mobius recuerda que a mediados del 2009 hizo la siguiente lectura sobre los problemas económicos de Argentina: en ese momento, la inflación estaba fuera de control, el peso se estaba debilitando y la confianza en el gobierno se estaba erosionando; las empresas se enfrentaban a una burocracia interminable y los inversores desconfiaban; sin embargo, al caminar por Buenos Aires, nadie hubiera adivinado que el país estaba en crisis. La ciudad estaba llena de energía, con su gente avanzando como siempre, encontrando formas de adaptarse sin importar cuán difíciles fueran las circunstancias.
Hoy, según Mobius, Argentina está atravesando una de las transformaciones económicas más espectaculares de su historia bajo la presidencia de Javier Milei y, por primera vez en mucho tiempo, hay un optimismo genuino de que el país finalmente pueda liberarse de su ciclo de crisis y estancamiento. Veamos ¿cómo la ve Mark?
Pondera que Milei asumió el cargo prometiendo desmantelar el modelo económico que había frenado a Argentina durante décadas, y en muchos sentidos, eso es exactamente lo que está haciendo. Explica para el resto del mundo que el gobierno de Milei recortó el gasto público en un 30%, despedido a decenas de miles de empleados públicos y ha comenzado a derribar el laberinto regulatorio que dificultaba notoriamente hacer negocios en Argentina; y la inflación, que había alcanzado un asombroso 300% en abril de 2024, ahora ha caído drásticamente y los analistas esperan que se establezca en el 25,9% para fines de 2025; al mismo tiempo, se proyecta que la economía crecerá un 4,5% este año.
Ahora bien, Mobius advierte que, la terapia de choque económica de Milei ha dado resultados impresionantes a corto plazo, sin embargo, todavía quedan importantes obstáculos por superar. Según explica este experto en emergentes, la mayor preocupación entre los inversores son los controles de capital, o sea, el cepo cambiario. Y si bien el gobierno ha reducido gran parte de la burocracia, Mobius avisa que los inversores necesitan saber que, si ponen su dinero en Argentina, pueden retirarlo cuando lo necesiten.
Por ende, hasta que se levanten esas restricciones, el capital extranjero seguirá siendo cauteloso, opina Mobius, que también se ocupó del problema del tipo de cambio. Para él, el peso sigue sobrevaluado, lo que resta competitividad a las exportaciones y dificulta que el Banco Central acumule las tan necesarias reservas de dólares.
De todos modos, y a pesar de estos desafíos, Mobius considera que Argentina es hoy uno de los mercados más interesantes del mundo: el sector energético es particularmente prometedor, ya que la desregulación y la apertura de formaciones de esquisto han convertido a Argentina en un actor clave en los mercados energéticos mundiales; los servicios financieros también están atrayendo inversiones, gracias a incentivos fiscales y reformas regulatorias; y, a medida que la inflación se estabilice, se espera que el sector minorista repunte a medida que repunte el gasto de consumo.
Este conocedor de la historia económica argentina señala que Argentina ya había vivido este ciclo antes: crisis seguida de recuperación, para luego volver a caer. Sin embargo, opina que hoy hay señales reales de cambio. La inflación, que antes estaba fuera de control, finalmente se está desacelerando; el mercado de valores ha subido, lo que refleja un renovado interés de los inversores; y si bien persisten los desafíos, el país se está moviendo en una dirección que, por una vez, parece diferente.
Tras mantener una serie de reservados encuentros, Mobius consideró que el nuevo gobierno está tomando medidas drásticas para arreglar su economía y que los resultados iniciales son alentadores, pero el tiempo dirá si perdurarán. Contó que fue interesante ver que muchas empresas eran optimistas sobre las iniciativas del Gobierno, pero también eran realistas al comprender que no todos los problemas podían resolverse rápidamente.
Dijo estar presenciando por primera vez unas reformas económicas sin precedentes, quizás, porque no había más remedio, ya que según Mobius cuando uno se encuentra en una situación tan desesperada como la de Argentina -con una inflación anual que superaba el 200% y cuatro de cada diez argentinos viviendo en la pobreza-, las estrategias audaces y arriesgadas pueden ser justo lo que se necesita.
Comenta que las drásticas medidas del Gobierno han comenzado a dar algunos signos prometedores, dado que por primera vez desde 2012, Argentina registró un superávit presupuestario mensual en enero pasado, y también se ha producido un notable aumento de las reservas de divisas del país. Se trata de signos alentadores, pero el camino hacia la recuperación está plagado de desafíos, se atreve a lanzar al aire.
Durante su visita, habló con una variedad de empresas de distintos sectores, incluidos el inmobiliario, el aluminio, la banca y los servicios públicos, y percibió que hay una sensación de optimismo cauteloso en el aire. Si bien la gente aprecia los esfuerzos del Gobierno por arreglar la economía, también es realista sobre los desafíos que se avecinan.
Él sabe que los argentinos están acostumbrados a lidiar con la turbulencia de la alta inflación y los problemas cambiarios, y han encontrado formas inteligentes de mantenerse a flote. Dijo estar muy impresionado de la forma en que la gente y las empresas de allí están sorteando las difíciles condiciones económicas y sociales con tanta resiliencia.
Se trata realmente de un verdadero experto idóneo en la Argentina, la que, según él, no es ajena a las montañas rusas económicas, ya que el país ha experimentado una buena cantidad de trastornos económicos, incluida la hiperinflación de fines de los años ‘80 y principios de los ‘90, cuando las tasas de inflación superaron el 2.000% anual, y la práctica del banco central de imprimir más pesos para ayudar al Gobierno a evitar el impago de su deuda ha sido un factor que contribuyó a la crisis inflacionaria reciente.
De cara al futuro, piensa que el camino hacia la estabilidad económica y la prosperidad de Argentina es, sin duda, largo e incierto. Valora la voluntad del Gobierno de afrontar de frente los problemas económicos difíciles y los resultados positivos iniciales son pasos en la dirección correcta. Pero el apoyo popular a un cambio drástico y la adaptabilidad de las empresas a las fluctuaciones económicas del país también son motivos para un optimismo cauteloso.
Si bien aún no está invirtiendo en Argentina, está estudiando el mercado con atención. Según Mobius, los problemas del país no lo disuaden de invertir, pero necesita encontrar la combinación adecuada de factores de la empresa para que eso sea factible. El tiempo dirá si los esfuerzos del nuevo gobierno conducirán a una recuperación económica y un crecimiento duraderos, pero por ahora, la historia de Argentina es una de lucha, resiliencia y esperanza, puntualiza Mobius.
“Hace quince años, me fui de Argentina preguntándome si algún día el país podría escapar de su montaña rusa económica. Hoy empiezo a creer que tal vez -sólo tal vez- esta vez el país esté en el camino correcto”, deslizó tras finalizar su periplo por Buenos Aires.

