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Aranceles: lo que Javier Milei admira de Donald Trump y que puede complicar mucho al país

La medida decidida por el presidente de EE.UU. de gravar las importaciones de acero y aluminio recuerda la medida aplicada en 2018, resuelta a favor del país por gestiones del gobierno de Macri.

Make America Great Again o simplemente MAGA es la llave maestra que el gobierno de Donald Trump está poniendo aplicando, más rápido, en forma más extendida y más profunda que en su primer turno en la Casa Blanca. No es otra cosa que la estrategia de proteger con todas las herramientas a disposición, e incluso más, a las empresas de Estados Unidos. 

La última movida en el tablero de Trump fue el anuncio, en el marco de una entrevista periodística, de que a partir de este mismo lunes se aplicarán aranceles del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio, lo que en este caso tiene implicancias directas en nuestro país, afectando a dos pesos pesados de la industria local, Tenaris del Grupo Techint, enfocado en la producción de aceros planos y Aluar, la única productora de aluminio del país. 

Todo acero que ingrese a Estados Unidos tendrá un arancel del 25%”, sostuvo el mandatario anoche, mientras se dirigía a la final del Super Bowl, el cierre de la temporada de fútbol americano. Consultado por los periodistas sobre el aluminio, Trump dijo que también estará sujeto a la imposición de nuevos aranceles de importación.

Si bien los anuncios concretos se harán durante la jornada de este lunes, el propio Trump aclaró que podría haber "aranceles recíprocos", que podrían estar vigentes entre martes y miércoles. Y dio más detalles, al señalar que la reciprocidad implicaría que, en materia arancelaria, “si nos cobran el 130% y nosotros no le cobramos nada, no va a seguir así”, enfatizó el mandatario a los periodistas. Además, el mismo criterio se aplicará también a todos los socios comerciales de Estados Unidos.

La historia de los aranceles a estos insumos clave para el sector manufacturero ya es conocida, dado que en su primer mandato el presidente de Estados Unidos ya había aplicado aranceles del 10% al aluminio y el 25% al acero. En enero de 2018 Trump aplicó los aranceles apoyándose en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. 

En el caso de la Argentina aquella medida afectó a Aluar, el único productor de aluminio del país, que exportaba a ese mercado por unos 500 millones de dólares, y Tenaris, el fabricante de acero plano del Grupo Techint, que exportaba por unos US$ 200 millones de tubos de acero sin costura para la industria petrolera (Tenaris Siderca) y resto, en otras posiciones arancelarias de acero.

En aquel momento una rápida gestión del gobierno de Mauricio Macri, logró morigerar el impacto en las empresas locales. Tras sucesivas reuniones con Wilbur Ross, entonces secretario de Comercio estadounidense, el ministro de Producción Francisco "Pancho" Cabrera logró en abril de 2018 que sacar a la Argentina de la imposición de aranceles y sólo se les adjudicaron cupos de importación sin arancel por 180.000 toneladas anuales, tanto en acero como en aluminio. 

Era un cupo que dejaba fuera de los aranceles a todo el volumen exportado, en una gestión que recibió el apoyo y el beneplácito de las empresas afectadas. 

Hoy los jugadores son los mismos, aunque los montos son algo menores. De acuerdo a datos de la consultora externa Trading Economics el año pasado Argentina exportó a E.UU. US$ 515 millones de aluminio y US$ 212 de hierro y acero. Desde Aluar sostienen que el mercado americano y México se llevan 188.269 Tn, un 62% de las 305.000 toneladas producidas en el año.

Los tiempos de Macri y su amistosa relación con el magnate inmobiliario, parecen ser pasado. Habrá que ver ahora si la sintonía del presidente Javier Milei con Donald Trump, que avala todas y cada una de las políticas del presidente de EE.UU. puede volver a sacar a Argentina de la lista de "castigados". 

Sería paradójico que un presidente profesa la libertad de mercados a ultranza, no hiciera lo suficiente para evitar el impacto económico de una medida proteccionista como la aplicación de aranceles

Como fuere, en poco tiempo más se sabrá si el pragmatismo y la realpolitik mileísta, sin olvidar la necesidad de que EE.UU, apoye el cierre de un nuevo acuerdo con el FM I, con fondos frescos incluidos por al menos UUS$ 11.000 millones, prevalece por sobre la defensa de los intereses de empresas de capital nacional como las mencionadas.