Tercer canje del mes: qué motiva a Luis Caputo a hacer este nuevo llamado
En medio de la visita del equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la situación de incertidumbre debido a la falta de definiciones sobre el futuro cambiario, el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, lanzó una nueva convocatoria para canjear deuda. Además llama a licitación y ofrece cuatro títulos con el objetivo de refinanciar los vencimientos semanales.
Esta herramienta de conversión de instrumentos ejecutables, muy resistida por la oposición, fue la más utilizada por los funcionarios de la cartera de Hacienda en las últimas semanas para esquivar vencimientos de deuda en pesos y reforzar las arcas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Bajo esta premisa, este miércoles se abrirá una segunda instancia de licitación a cambio de efectivo en lo que va de 2025. El Gobierno ofrecerá cuatro títulos con el objetivo de refinanciar vencimientos semanales. El nuevo paquete se compone de un bono a tasa fija (BONCAP) con plazo a 2027.
También ofrece dos letras (LECAP) también a tasa fija de corto plazo. Estas últimas contarán con un límite: montos máximos de colocación. El plan en esta oportunidad incluye la apertura del tercer canje de deuda de este año que recién comienza. La finalidad es descomprimir los vencimientos que deberían afrontarse en febrero
Detalles de la licitación
El Ministerio de Economía ofrecerá este miércoles cuatro instrumentos de deuda en pesos a través de la intervención de la Secretaría de Finanzas. La dependencia encabezada por Pablo Quirno pondrá a disposición dos Lecap de corto plazo de ejecución. Una de ellas con vencimiento pactado para el 14 de marzo y la otra con expiración fijada para el 28 de abril; ambas de este año.
A diferencia de otras oportunidades, estos dos títulos, tendrán la limitación de que sólo se podrá en cuanto al tope de emisión. Solo se podrán adjudicar hasta $1,5 billones de valor efectivo cada una. Este tope de colocación no se incorporaba dentro de los instrumentos desde septiembre de 2024, según los especialistas del Grupo SBS.
Se trata de un juego por medio del cual, mientras se beneficia al tenedor con un corto plazo de expiración, se estira la duración de la curva a tasa fija hasta enero de 2027; se ganan dos años vista. En cuanto al método, se licitará por indicación de tasa efectiva mensual. Junto con estas letras se reabrirá el Boncer, un bono vinculado a la variación de la inflación con fecha tope en marzo de 2027.
La movida financiera que ensaya el Gobierno nacional persigue la renovación de los vencimientos que debe afrontar esta semana. La operación busca dar aire sobre los cerca de $2,9 billones de la Lecap S31E5, que vencen el viernes. También se deberían desembolsar $11,5 billones en concepto de pago del bono dual TDE25, con actualización atada al valor del dólar y el resultado del IPC, lo que pague más.
Es válido recordar que parte de esta deuda en pesos, se convirtió el viernes pasado por medio del canje con tenedores que habilitó el Tesoro. El BCRA, que era el que más títulos poseía se hizo de una canasta integrada en un 46% por la Lecap S31M5, en un 36% por la S16Y5 y en un 18% por la S18J5.
Tercer canje del mes
En la proyección del equipo de Luis Caputo se encuentra la necesidad de esquivar el vencimiento del Boncer T2X5 -un bono atado a la inflación- que expira el 14 de febrero. De esta manera, empezaría un camino para alcanzar la renovación de los instrumentos que tienen con términos fijados para el próximo mes por un monto de $10 bilones.
Se trata del tercer canje de deuda en pesos del año, que lleva solo un mes de desarrollo. Esta instancia propone una conversión a precio de mercado, la referencia será la suma que se establezca con anterioridad a la apertura de la convocatoria. El cambio será por una Lecap al 10 de noviembre de 2025 que también fija un tope. En este caso el monto máximo de colocación será de $4 billones.
La última operación promovida por la Secretaría de Finanzas consiguió una adhesión del 64% de los títulos con vencimientos a lo largo de este año. Se logró trasladar el cumplimiento de las obligaciones para el 2026 por un monto de $14 billones. Según los especialistas esta movida tuvo un precio muy caro por el reconocimiento de un “premio” de tasa por sobre los valores que marcaba la curva de rendimientos.

