El sector con gran potencial en Mendoza que podría generar más de US$ 30 mil millones
La economía del conocimiento representa actualmente el cuarto complejo exportador del país con US$ 8.100 millones registrados en 2023, solo por detrás de lo que genera la soja, la industria automotriz o la petroquímica. Además, 424 mil argentinos trabajan en el sector. Pero más allá de los números positivos, el potencial es exponencial, con la posibilidad de llegar a más US$ 30.000 millones por ventas al exterior.
Así lo afirmó Sebastián Mocorrea, presidente de Argencon, entidad que nuclea a todas las empresas del país dedicada a la economía del conocimiento, durante su visita a Mendoza y en una entrevista con MDZ Online.
Aunque el imaginario colectivo nos lleve a la tecnología cuando hablamos de economía del conocimiento, la realidad es que se trata de un conjunto de actividades económicas que requieren un aporte intensivo del conocimiento humano para generar valor y ofrecer productos y servicios que se pueden aprovechar por todas las ramas de la producción.
Durante la charla, Mocorrea habló sobre el desarrollo del país en un sector que puede ofrece empleo de calidad y salarios elevados y que en el mundo genera 3,2 trillones de dólares. También hizo referencia al impacto de la inteligencia artificial, el contexto económico argentino y la importancia de la inserción en el mundo, entre otros aspectos.
- ¿Cómo viene el desarrollo de la economía del conocimiento en Argentina y en Mendoza?
- Te diría que viene bien, pero no todo lo bien que podría ir. Mucha gente piensa que cuando se habla de economía del conocimiento se refiere a empresas tecnológicas. Lo primero que le viene a la cabeza es Globant y Mercado Libre, pero la economía del conocimiento en realidad comprende un montón de empresas que usan la tecnología en forma intensiva, por ejemplo, para exportar servicios. Tenés compañías como el banco JP Morgan que tiene 3.500 personas trabajando para el exterior que no son de tecnología, o sea, son administradores, compras, eso es muy grande.
Si vos tomas todo ese universo, la Argentina exporta más de 8.000 millones de dólares de servicios del conocimiento y es la tercera fuente de exportación de la Argentina así que exportamos bastante más que vino, por ejemplo, pero países similares a nosotros exportan el triple, por eso te digo que está bien, pero podríamos estar mucho mejor.
- ¿A qué se atribuye este retraso argentino?
- Te diría que un poco a la macroeconomía argentina, que es muy loca. Porque esta es una actividad vinculada al mundo, es decir, todo el que trabaja en tecnología online, estás trabajando para afuera. Entonces, cuando vos tenés brecha cambiaria, la diferencia en dólares, muchos muchos chicos jóvenes empiezan a trabajar como freelancers directamente para el exterior y se salen de la industria y perdés condiciones competitivas.
Las dos causas son el desorden macroeconómico y, a veces, los costos de la Argentina.

- Con un campo de aplicación tan amplio, ¿cómo se hace para definir las tarifas dentro de la economía del conocimiento?
- Vos pensás que muchos de los trabajos son para el exterior. Esto quiere decir que hay un mercado de servicios en el mundo a partir de internet. No pienses Internet como una forma de conexión, sino pensalo como una infraestructura digital, como un puente gigante que une a todos los países del mundo. Eso permitió que un contador que tenías acá en Mendoza y podía trabajar en Mendoza, las provincias de al lado, por ahí Buenos Aires o Córdoba, de golpe ese contador si sabe inglés, puede estar haciendo un trabajo para Alemania o para Estados Unidos. Ese mercado, que es un mercado mundial de servicios, es de 3,2 trillones de dólares, gigantesco. Imagínate la cantidad de gente que es eso, casi medio millón de personas trabajan en servicios profesionales y de tecnología. El tema, es poder aprovechar eso.
Cómo son las tarifas o los precios, cuando es un trabajo muy masivo o que necesita costos muy bajos, va a la India, que es el país que tiene cientos de millones. Argentina lo bueno que tiene es su talento diferencial, que hace que puedas resolver situaciones un poco más complejas. Entonces vas a ver que tienes empresas como no sé PwC o Eway que son profesionales que hacen declaraciones de impuestos. Las que son por ahí muy simples, verdad, la India las que son más complicadas las analizan acá. Empresas como Accenture es casi el estudio más grande de abogados de la Argentina por la cantidad de abogados que hacen contratos para el exterior. Entonces un poco se determina por el precio del exterior. Los sueldos son en general muy buenos en el mercado argentino, diría que de los mejores, lo que te permite una cosa competitiva.
Aquí en Mendoza está empezando. La provincia ha tenido empresas de tecnología como lo que era Belatrix, que después lo adquirió Globant, pero quedó la base aquí. Y tiene algo, que es muy potente, que son las universidades, todo el sistema universitario. Pensá que los que son profesionales, contadores, administradores, abogados, son materia prima que, si habla inglés, se puede conectar a esta red global y capturar esos trabajos y traerlos para acá.
- ¿En qué punto está hoy la preparación de los profesionales argentinos para brindar los servicios que requiere la economía del conocimiento?
- Te diría que bien, pero no todo lo bien que podríamos estar, por qué tenemos profesionales y son muy reconocidos. El talento argentino cuando lo prueban es bueno y te das cuenta porque pagan un diferencial, porque somos más caros que otros países. Tampoco tenemos que exagerar.
Ahora si vos tomas, por ejemplo, la región latinoamericana, Argentina es el país con mejor inglés en la región. Eso está buenísimo, pero nos queda para progresar mucho, sobre todo en algunas provincias. Si hablar inglés como se habla español, o como en la India, que es un segundo idioma, la oportunidad de trabajo sería mucho mayor todavía.

- ¿Cuál es el potencial en la generación de puestos de trabajo y generación de divisas?
- Nosotros tomamos como ejemplo Polonia. ¿Por qué? Porque es un país que se ha dedicado a esto, tiene una población parecida a la nuestra, tiene un poquito menos de graduados universitarios (Argentina tiene un poquito más de dos millones, ellos un poquito por abajo) y ellos sirven mucho al mercado europeo occidental, Alemania es la locomotora, y nosotros estamos en el mismo huso horario de Estados Unidos, esa digamos es la principal locomotora acá.
Son países con los que podrías compararte. Nosotros exportamos 8.100 millones de dólares, tercera fuente de exportación en Argentina. ¿Cuánto exporta Polonia? Más de 30.000 millones de dólares. ¿Por qué exporta más de 30.000 si tiene una población como nosotros, tiene menos universitarios que nosotros? Bueno, es eso, que la Argentina tiene esta historia cíclica y estos costos complejos, pero ese es un modelo que vemos.
Hoy somos más del 9% de las exportaciones argentinas y más del 7% del empleo de la Argentina. Creo que eso podríamos llevarlo a 30.000 millones y multiplicar ese empleo también.
- Hablando de estas fluctuaciones de la economía argentina, ¿hoy cómo ven el rumbo económico?
- La gran esperanza es que la Argentina se conecte al mundo. Esto es una actividad en la cual el mundo es una oportunidad, no es una amenaza. Muchas generaciones de argentinos se crearon con la idea de que el mundo es una amenaza, que te van a sacar su trabajo… En la economía del conocimiento estos 3,2 trillones de dólares que están ahí, están en el mundo, son trabajos y plata que podés traer. Es un poco como la energía o como el agro o como la industria vitivinícola. El mundo es una oportunidad para vos, entonces creemos que en la medida que la Argentina se vaya conectando al mundo, va a andar mejor. ¿Cuáles son los obstáculos con el mundo? La brecha cambiaria. Vos tenés una economía que si tenés tres dólares distintos, no dialogas con el mundo. Pensamos que se están tomando las medidas para llegar a ese momento y llegar de una forma sana. Eso va a ser bueno, vemos positivamente eso
Después está el tema de tener costos competitivos, en los cuales vemos que hay algunas cosas. El RIGI (NdR: Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) en la economía del conocimiento aplica a lo que es infraestructura. Si alguien quiere traer, por ejemplo, un data center, porque son inversiones muy grandes de más de 200 millones de dólares. Pero las inversiones para poner un centro no necesita grandes inversiones, como te decía, el banco JP Morgan tiene 3.500 personas acá o la Exxon, la compañía petrolera, tiene casi 2.000 personas que poquito son de tecnología y muchos son contadores que están haciendo cifras. En esos casos tu inversión principal es talento. Te permite moverte rápidamente, lo que tenés que ser es competitivo.
Si en algunos casos la Ley de Economía del Conocimiento te ayuda a bajar un poco esos costos, en otros no tanto, pero creemos que en el país por lo menos hay una idea de resetearlo y repensarlo y esperemos que vayan en la buena dirección, que se pueda aprovechar las oportunidades que nos da el mundo.
- ¿Cuál ha sido el impacto de la Inteligencia Artificial en la economía del Conocimiento y cuánto más podría avanzar?
- Con la Inteligencia Artificial la gente piensa como que de golpe cayó un rayo, tipo Terminator. En realidad son tecnologías que venían desarrollándose, analytics, machine learning, pero que hayan tomado un estadío que está cambiando un poco la forma en que se aplica la tecnología. No es una tecnología, son muchas y muy vinculadas. Es un aspecto que cubre desde las necesidades de infraestructura, por ejemplo, data centers. Pero tiene un montón de aplicaciones. Pensamos que esto es una tecnología que está de ida, que está recién viniendo, que va a revolucionar la forma en que se opera, que va a necesitar nueva formación de talento y que hay que dejarle las puertas abiertas para que innoven.
Es, te diría, así como en algún momento empezaron las máquinas de vapor o los telares, la Inteligencia Artificial también te permite hacer tareas más mecánicas y desplazar la gente a trabajos con mayor valor agregado
- Esa es una discusión que siempre surge… ¿Va a reemplazar la tarea humana o se va a dar una convivencia entre ambas?
- Creo que no reemplaza porque está en función de las personas. Siempre cuando hay una tecnología así nueva, tan abarcativa, que corta todo, porque Inteligencia Artificial vas ver en medicina, vas a ver en publicidad, ustedes vieron los efectos en comunicación, los buenos y los malos que puede tener la implementación de eso.
Es un poco como la electricidad. Cuando empezó la electricidad podías iluminar, podías tener para el transporte, tenías para medicina, para lo que fuera. También si querías torturar a alguien usabas electricidad. Una tecnología nueva, es una nueva herramienta. Detrás y adelante está la persona humana, que es quien lo usa, ya sea bien o mal. Creemos que está causando ese tipo de disrupción, como cuando llegó la energía eléctrica, pero no creemos que reemplace nada.
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