Qué es el efecto Tanguy y cómo afecta a los mercados y a la inversión
Un fenómeno social global es el retorno de los hijos al hogar de sus padres, como inmortalizó Tanguy en la película francesa del mismo nombre de 2001, y que según los analistas tendrá importantes consecuencias económicas y oportunidad de inversión. Veamos el caso de Estados Unidos.
Durante la pandemia, muchos adultos jóvenes volvieron a vivir con sus padres debido al cierre de las universidades y a la escasez de puestos de trabajo. Después de cuatro años, más del 50% de ellos siguen viviendo con sus padres, debido a dificultades económicas como la deuda estudiantil y el elevado costo de la vivienda.
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Lo que ahora se ve es que la vida multi-generacional, que viene creciendo hace décadas, ya afecta al 18% de los hogares estadounidenses. Los datos dicen que los adultos jóvenes, sobre todo entre 25 y 34 años, tienen más probabilidades de vivir con sus padres, y a menudo aportan una pequeña proporción de los ingresos del hogar.
“La probabilidad de que los jóvenes de 25 a 34 años vivan con sus padres ha vuelto a un nivel no visto desde 1940”, señala John Plassard, economista jefe de Mirabaud quien agrega que los hombres y las personas sin título universitario tienen más probabilidades de quedarse con sus padres, en quienes confían como red de seguridad social privada.
“Aunque este sistema proporciona estabilidad económica, puede suponer una carga para la economía de los padres, sobre todo en un contexto de aumento del costo de la vida y de la inflación. ¿Cómo fue la evolución de este auténtico fenómeno social?
El efecto Tanguy
El "fenómeno Tanguy" es una referencia de la cultura pop a los hijos adultos que viven en el hogar familiar y proviene de una película francesa de 2001 sobre un joven de 28 años, Tanguy Guetz, que sigue viviendo con sus padres. En 1940, cuando la Gran Depresión aún estaba fresca en la memoria de la gente, el 17% de los jóvenes de 25 a 35 años vivían con sus padres.
Pero en las décadas siguientes, el auge económico de la posguerra y la rápida construcción de los suburbios estadounidenses hicieron que cada vez más jóvenes pudieran valerse por sí mismos.
Entre 1940 y 1960, la proporción de adultos jóvenes que vivían con sus padres se redujo en más de la mitad, hasta el 8%, y se mantuvo relativamente estable en este nivel hasta 1980. En 1970, sólo el 7% de los jóvenes de 25 a 35 años vivían con sus padres. En 2022, esta proporción se había más que duplicado hasta el 17%.
Lo que se observa también es que la convivencia con los padres es menos frecuente con la edad (más frecuente a los 25 que a los 35), y lo que es más importante, se desplazan gradualmente hacia arriba en cada generación sucesiva, ya que vivir con los padres se ha hecho cada vez más común en el último medio siglo. En 2022, el 12% de los jóvenes de 25 a 35 años con un título de cuatro años o superior vivían con sus padres, frente al 6% en 1980.
Qué hay detrás del fenómeno
¿Cuáles son las razones fundamentales?, se pregunta Plassard. Entre los adultos jóvenes que viven con sus padres, la proporción de los que pueden permitirse vivir de forma independiente ha disminuido considerablemente. Hay varias razones para ello: el menor acceso a la vivienda por mayores precios y tasas de interés crecientes.
Los datos de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios muestran que los ingresos necesarios para permitirse una vivienda de precio medio han aumentado un 60% desde enero de 2022 mientras que el requisito de ingresos es ahora de 120.000 dólares, la renta media de los hogares es sólo de unos 84.000 dólares.
También la carga de los préstamos estudiantiles retrasa decisiones de vida como la compra de una casa, así como la inseguridad laboral y las recesiones económicas hacen más atractivo vivir con los padres.
¿Cómo se puede aprovechar este tema para invertir? “Quizá se piense que es imposible invertir en el fenómeno Tanguy, pero hay varias vías que explorar”, señala Plassard y menciona, entre ellas, las Empresas de reformas (dado que los adultos jóvenes buscan renovar o personalizar su hogar familiar, las empresas especializadas en reformas del hogar podrían ver aumentar su negocio); los Juegos y entretenimiento (con más tiempo en casa, los adultos jóvenes pueden gastar más en juegos, servicios de streaming y otras formas de entretenimiento); Equipamiento para la oficina en casa (a medida que se generalice el trabajo a distancia, podría aumentar la demanda de mobiliario, tecnología y suministros para la oficina en casa).
También menciona el Reparto de comida y kits de comida (con menos tiempo para cocinar, los adultos jóvenes pueden optar por servicios de reparto de comida o prácticos kits de comida); Plataformas de educación en línea (podrían beneficiarse del hecho de que los adultos jóvenes retrasan el acceso a la educación superior tradicional o buscan actualizar sus competencias).
“Además, los servicios que ayudan a los adultos jóvenes a encontrar su camino en el mercado laboral y en sus trayectorias profesionales podrían experimentar un aumento de la demanda”, señala Plassard y concluye que el "efecto Tanguy" se ha disparado desde la pandemia, ya que más del 50% de los adultos jóvenes sigue viviendo con sus padres debido al aumento vertiginoso del costo de la vivienda y a la aplastante carga de los préstamos estudiantiles.
Este fenómeno pone de manifiesto una crisis de asequibilidad de la vivienda, duplicando la proporción de adultos jóvenes que viven con sus padres en comparación con 1970. Aunque esto es preocupante para algunos padres, ¡también es un fenómeno de inversión!